<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2520562928591192373</id><updated>2012-02-16T16:17:34.544-08:00</updated><category term='Die SPD vor dem ersten Weltkrieg: Reformistische'/><category term='Karl Liebknecht - Rosa Luxemburg'/><category term='DE NOVIEMBRE A ENERO: LA REVOLUCIÓN ALEMANA DE 1918'/><category term='DISCURSO ANTE EL CONGRESO DE FUNDACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA ALEMÁN'/><category term='Was will der Spartakusbund?'/><title type='text'>spartakusbund</title><subtitle type='html'>Geschichte der deutsche Revolution von 1918-1927</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://spartakusbund.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://spartakusbund.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>hams</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07321175729134498738</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2520562928591192373.post-4091005164725692586</id><published>2007-03-18T22:51:00.000-07:00</published><updated>2007-03-18T23:14:15.896-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Karl Liebknecht - Rosa Luxemburg'/><title type='text'>Karl Liebknecht - Rosa Luxemburg</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4mOBmlSII/AAAAAAAAACU/msg2OI1BMYA/s1600-h/toterliebknecht.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4mOBmlSII/AAAAAAAAACU/msg2OI1BMYA/s320/toterliebknecht.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043510655091820674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4lexmlSGI/AAAAAAAAACE/5_RoiLMcn_E/s1600-h/toterliebknecht.JPG"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:78%;"  &gt;LEON TROTSKY&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El inflexible Karl Liebknecht&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div face="arial" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Acabamos de sufrir la mayor de las pérdidas. El duelo nos embarga por partida doble. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Nos han arrebatado a dos líderes, dos jefes cuyos nombres quedarán inscritos por siempre jamás en el libro de oro de la revolución proletaria: Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; El nombre de Karl Liebknecht se dio a conocer en todo el mundo en los primeros días de la gran guerra europea. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Desde la primeras semanas de esta guerra, cuando el militarismo alemán festejaba sus primeras victorias, sus primeras orgías sangrientas, cuando los ejércitos alemanes lanzaban su ofensiva sobre Bélgica destruyendo sus fortalezas, cuando parecía que los cañones de 420 milímetros podrían someter el universo entero a los pies de Guillermo II, cuando la socialdemocracia alemana, con Scheidemann y Ebert a su cabeza, se arrodillaba ante el militarismo y el imperialismo alemán que parecían poder someter todo el mundo -tanto en el exterior, con la invasión del norte de Francia, como en el interior, dominando no solo a la casta militar y a la burguesía sino incluso a los representantes oficiales de la clase obrera-, enmedio de estos días sombríos y trágicos una sola voz se levantó en Alemania para protestar y maldecir: la de Karl Liebknecht.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y su voz resonó en todo el mundo. En Francia, donde el espíritu de las masas obreras aún se encontraba obsesionado por la ocupación alemana y el partido de los social-patriotas predicaba desde el poder una lucha sin cuartel contra el enemigo que amenazaba París, la burguesía y los mismos chauvinistas tuvieron que reconocer que únicamente Liebknecht era la excepción a los sentimientos que animaban a todo el pueblo alemán. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En realidad Liebknecht no se encontraba solo: Rosa Luxemburg, mujer con gran coraje, luchaba a su lado, pese a que las leyes burguesas del parlamentarismo alemán no le permitieran lanzar su protesta desde lo alto de la tribuna, como hacía Karl Liebknecht. Es preciso señalar que Rosa Luxemburg estaba secundada por los elementos más conscientes de la clase obrera, en la que habían germinado sus poderosos pensamiento y palabra. Estas dos personalidades, dos militantes, se complementaban mutuamente y marchaban juntas es pos del mismo objetivo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Karl Liebknecht encarnaba el tipo del revolucionario inquebrantable en el sentido más amplio del término. En torno a él se tejían innumerables leyendas y su nombre iba acompañado de esos informes y comunicados de los que nuestra prensa era tan generosa cuando estaba en el poder.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En la vida diaria Karl Liebknecht era -¡ay!, ya sólo podemos hablar en pasado- la encarnación misma de la bondad y la amistad. Podríamos decir que su carácter era de una dulzura absolutamente femenina, en el mejor sentido del término, y su voluntad de revolucionario, de un temple excepcional, le hacía capaz de combatir hasta la muerte por los principios que profesaba. Y lo demostró elevando sus protestas contra los representantes de la burguesía y los traidores socialdemócratas del Reichtag alemán, cuya atmósfera estaba saturada por los miasmas del chovinismo y el militarismo triunfantes. Lo demostró levantado en Berlín, en la plaza de Postdam, el estandarte de la rebelión contra los Hohenzollern y el militarismo burgués. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fue detenido. Pero ni la prisión, ni los trabajos forzados lograron quebrar su voluntad y, liberado por la revolución de noviembre, Liebknecht se puso a la cabeza de los elementos más valerosos de la clase obrera alemana. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Rosa Luxemburg - La fuerza de las ideas&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div face="arial" style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El nombre de Rosa Luxemburg no es tan conocido en Rusia o fuera de Alemania, pero se puede decir sin temor a exagerar que su personalidad no desmerece en nada a la de Liebknecht. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; De constitución pequeña, débil y enfermiza, Rosa sorprendía por su poderosa mente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ya he dicho que estos dos líderes se complementaban mutuamente. La intransigencia y la firmeza revolucionaria de Liebknecht se combinaban con una dulzura y una amenidad femeninas, y Rosa Luxemburg, a pesar de su fragilidad, estaba dotada de un intelecto poderoso y viril.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ferdinand Lasalle ya escribió sobre el esfuerzo físico del pensamiento y la tensión sobrenatural de que es capaz el espíritu humano para vencer y superar obstáculos materiales. Esta era la energía que comunicaba Rosa Luxemburg cuando hablaba desde la tribuna, rodeada de enemigos. Y tenía muchos. A pesar de ser pequeña de talla y de aspecto frágil, Rosa Luxemburg sabía dominar y mantener la atención de grandes auditorios, incluso cuando eran hostiles a sus ideas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Era capaz de reducir al silencio a sus más resueltos enemigos mediante el rigor de su lógica, sobre todo cuando sus palabras se dirigían a las masas obreras. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Lo que hubiera podido suceder en Rusia durante las jornadas de julio&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div face="arial" style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nosotros sabemos muy bien cómo procede la reacción para organizar ciertas revueltas populares. Todos nos acordamos de aquellos días de julio entre los muros de Petrogrado, cuando las bandas negras organizadas por Kerensky y Tseretelli contra los bolcheviques masacraban a los obreros, acosando a los militantes, fusilando y pasando a bayoneta a los obreros aislados que eran sorprendidos en las calles. Los nombres de los mártires proletarios, como Veinoff, aún están presentes en la memoria de casi todos nosotros. Si fuimos capaces entonces de conservar a Lenin, y a Zinoviev, fue porque pudieron escapar de los asesinos. Y entonces se levantaron algunas voces entre los mencheviques y socialrevolucionarios para reprochar a Lenin y Zinoviev el haberse librado de un juicio en el que les hubiera resultado sencillo rebatir las acusaciones de ser espías alemanes. ¿Pero, a qué tribunal se referían? ¿Acaso aquél al que fue conducido más tarde Liebknecht, y en el que a mitad de camino Lenin y Zinoviev hubieran sido fusilados&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; por intento de evasión? Sin duda ésta hubiera sido la declaración oficial. Tras la terrible experiencia de Berlín, no podemos menos que felicitarnos de que Lenin y Zinoviev se abstuvieran de comparecer ante en tribunal del gobierno burgués. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Aberración histórica&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div face="arial" style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¡Pérdida irreparable, traición sin parangón! Los jefes del partido comunista alemán ya no están entre nosotros. Hemos perdido a nuestros mejores compañeros, ¡y sus asesinos siguen formando parte del partido socialdemócrata que osa remontar su genealogía hasta Karl Marx! ¡Esos son los hechos, camaradas! El mismo partido que traicionó los intereses de la clase obrera desde el principio de la guerra, que apoyó al militarismo alemán, que alentó la destrucción de Bélgica y la invasión de las provincias septentrionales francesas, el partido cuyos jefes nos dejaron en manos de nuestros enemigos los militaristas alemanes cuando tuvieron lugar las conversaciones de paz de Brest-Litovsk, ¡ese mismo partido y sus jefes -Scheidemann y Ebert- se autodenominan aún marxistas al tiempo que organizan las bandas negras que han asesinado a Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg! &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ya hemos conocido con anterioridad una aberración histórica similar, una felonía análoga, pues lo mismo pasó con el cristianismo. El cristianismo evangélico era una ideología de pescadores oprimidos, de esclavos, de trabajadores aplastados por la sociedad, una ideología de proletarios. ¿Y acaso no fue acaparado por aquellos que monopolizaban la riqueza, por los reyes, los patriarcas y los papas? Indudablemente, el abismo que separa el cristianismo primitivo, tal como surgió de la conciencia del puebl&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;o y las capas inferiores de la sociedad, del catolicismo y las teorías ortodoxas es tan profundo como el que ahora separa las teorías de Marx, puro fruto del pensamiento y los sentimientos revolucionarios, de los residuos ideológicos burgueses con los que trafican los Scheidemann y Ebert de todos los países. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¡La sangre de los militantes asesinados clama venganza!&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div face="arial" style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¡Camaradas! Estoy convencido que este abominable crimen será la última canallada de la lista que han perpetrado los Scheidemann y Ebert. El proletariado ha soportado durante mucho tiempo las iniquidades de aquellos a quienes la historia colocó a su cabeza. Pero su paciencia se agota y este último crimen no quedará impune. La sangre de Karl Liebknecht y de Rosa Luxemburg clama venganza; las calles de Berlín, y la plaza de Postdam, donde Karl Liebknecht fue el primero en levantar el estandarte de la revuelta contra los Hohenzollern, hablarán. ¡Sus adoquines, no lo dudéis, servirán para levantar nuevas barricadas contra los ejecutores de estas infamias, los perros guardianes de la sociedad burguesa, contra los Scheidemann y los Ebert! &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La lucha no ha hecho más que comenzar.&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Scheidemann y Ebert han sofocado, por el momento, al movimiento Espartaquista (comunistas alemanes). Han asesinado a dos de los mejores jefes de este movimiento y puede que aún festejen la hora de su victoria. Pero este triunfo es ilusorio, pues de hecho aún no ha tenido lugar ninguna acción decisiva. El proletariado alemán todavía no se ha sublevado para conquistar el poder político. Por parte del proletariado, todo lo qu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;e ha precedido a los actuales sucesos no ha sido más que una importante maniobra de reconocimiento para descubrir las posiciones del enemigo. Son los preliminares de la batalla, pero no la batalla misma. Unos preliminares indispensables para el proletariado alemán, igual que nos fueron indispensables las jornadas de julio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El papel histórico de las jornadas de julio&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ya conocéis el curso de los acontecimientos y su lógica interna. A fines de febrero de 1917 (según el antiguo calendario), el pueblo había derrocado la autocracia y, durante las primeras semanas, parecía que se había conseguido ya lo esencial. Los hombres de nuevo temple que surgieron de los otros partidos -partidos que no habían tenido un papel preponderante entre nosotros- gozaron en un primer momento de la confianza, o mejor semi-confianza, de las masas obreras. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Petrogrado, como era preciso, se encontraba a la cabeza del movimiento. Tanto en febrero como en julio constituía la vanguardia que llamaba a los obreros a una guerra declarada contra el gobierno burgués, contra los partidarios de la Entente. Y esta vanguardia fue la que llevó a cabo las grandes maniobras de reconocimiento. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Precisamente durante las jornadas de julio chocó directamente con el gobierno de Kerensky. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No se trataba aún de la revolución, tal y como la realizamos en octubre: fue una experiencia cuyo sentido no estaba todavía claro para las masas obreras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los trabajadores de Petrogrado se limitaron a declarar la guerra a Kerensky. Pero en el choque que se produjo pudieron convencerse y probar a las masas obreras del mundo entero que Kerensky no estaba apoyado por ninguna fuerza revolucionaria real y que su partido estaba formado por la burguesía, la guardia blanca y la contrarrevolución. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Recordaréis que las jornadas de julio terminaron para nosotros con una derrota en el sentido formal del término: los camaradas Lenin y Zinoviev se vieron obligados a ocultarse. Muchos de los nuestros fueron encarcelados; nuestros diarios fueron cerrados, el soviet de diputados obreros y soldados reducido a la impotencia, las tipografías obreras saqueadas, los locales de las organizaciones obreras clausurados; las bandas negras lo invadieron todo, lo destruyeron todo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En Petrogrado pasó exactamente lo mismo que pasó en 1919 en las calles de Berlín. Pero nosotros no dudamos ni por un instante de que las jornadas de julio no eran más que el preludio de nuestra victoria. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Durante ellas pudimos evaluar el número y la composición de las fuerzas del enemigo; pusieron en evidencia que el gobierno de Kerensky y Tseretelli era en realidad un poder al servicio de los capitalistas y de los grandes propietarios contrarrevolucionarios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los mismos acontecimientos se produjeron en Berlín&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Análogos acontecimientos tuvieron lugar en Berlín. En Berlín, como en Petrogrado, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;el movimiento revolucionario estaba por delante de las masas obreras atrasadas. Igual que en Rusia, los enemigos de la clase obrera gritaban: "¡No podemos someternos a la voluntad de Berlín; Berlín está aislado; es preciso reunir una Asamblea Constituyente y llevarla a una ciudad de provincias con tradiciones más sanas. Berlín está pervertido por la propaganda de Karl Liebknecht y de Rosa Luxemburg!". Todo lo que sucedió en Rusia, todas las calumnias y toda la propaganda contrarrevolucionaria que soportamos allí, todo ha sido traducido al alemán y propagado aquí por Scheidemann y Ebert contra el proletariado alemán y contra los jefes del Partido comunista, Liebknecht y Rosa Luxemburg. Cierto es que toda esta campaña ha revestido en Alemania unas proporciones más amplias que en Rusia, pero ello se debe al hecho de que los alemanes repiten unos acontecimientos que ya tuvieron lugar en nuestro país; además, los antagonismos de clase están mucho más netamente marcados en Alemania. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En nuestro país, camaradas, cuatro meses separaron la revolución de febrero y las jornadas de julio. Cuatro meses necesitó el proletariado de Petrogrado para experimentar la necesidad absoluta de echarse a la calle para romper las columnas sobre las que se sustentaba el templo de Kerensky y Tseretelli. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y tras las jornadas de julio transcurrieron cuatro meses antes de que las tropas de la inmensa reserva de provincias llegasen a Petrogrado y nos permitieran, en octubre de 1917(o noviembre, con el nuevo calendario), lanzarnos al asalto de las posiciones enemigas seguros de nuestra victoria. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En Alemania, la primera explosión revolucionaria tuvo lugar en noviembre y los acontecimientos análogos a nuestras jornadas de julio en enero. El proletariado alemán lleva a cabo su revolución con un calendario más apretado. Lo que a nosotros nos costó cuatro meses a ellos no les llevó más de dos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No cabe duda de que esta proporción se mantendrá hasta el final. Puede que de las jornadas de julio "alemanas" a su octubre no pasen cuatro meses, como en Rusia, sino apenas otros dos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los tiros que ha recibido Karl Liebknecht por la espalda, no lo dudéis, han resonado con fuerza por toda Alemania. Y el rumor ha debido sonar como una campana fúnebre para los oídos de los Scheidemann y Ebert. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Acabamos de cantar el "Requiem" por Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg. Nuestros jefes han muerto y ya no les veremos más. ¿Pero cuántos de vosotros, camaradas, los habéis conocido personalmente en vida? Una pequeña minoría. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Y sin embargo, Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg siempre han estado presentes entre vosotros. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En vuestras reuniones y congresos habéis elegido a menudo a Karl Liebknecht como presidente de honor. Aunque ausente, asistía a vuestras reuniones y ocupaba un sitio de honor en vuestra mesa. Pues el nombre de Karl Liebknecht no designa solamente a una persona determinada y aislada, para nosotros su nombre encarna todo lo que hay de bueno, noble y grande en la clase obrera, en su vanguardia revolucionaria. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3  style="text-align: justify; font-weight: normal;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Todo eso es lo que vemos en Karl Liebknecht. Y cuando uno de nosotros imagina un hombre invulnerablemente acorazado contra el miedo y la debilidad, un hombre absolutamente íntegro, pensamos en Karl Liebknecht.&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt; &lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No solamente ha sido capaz de derramar su sangre (puede que no haya sido éste el rasgo principal de su carácter), osó levantar la voz enmedio de la furia de nuestros enemigos, en una atmósfera saturada de los miasmas del chovinismo, cuando toda la sociedad alemana guardaba silencio y el militarismo campaba por sus respetos. Él se atrevió a levantar la voz y decir: "Kaiser, generales, capitalistas y vosotros -Scheidemann que estranguláis a Bélgica, de devastáis el norte de Francia y queréis dominar el mundo entero- yo os desprecio, os odio, os declaro la guerra, una guerra que estoy dispuesto llevar hasta el final". &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; ¡Camaradas, si bien el envoltorio material de Liebknecht ha desaparecido, su memoria permanece y permanecerá imborrable!  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Junto al de Karl Liebknecht, el nombre de Rosa Luxemburg se conservará para siempre en los fastos del movimiento revolucionario universal. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Conocéis las leyendas sobre los santos y su vida eterna? Estas historias se basan en la necesidad que tienen los hombres de conservar la memoria de los que, como líderes, les han servido honesta y verazmente; necesitan inmortalizarlos envolviéndolos en una aureola de pureza. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Camaradas, nosotros no tenemos necesidad de estas leyendas; no necesitamos canonizar a nuestros héroes, nos basta la realidad de los acontecimientos que estamos viviendo, por sí misma legendaria, que pone de manifiesto la fuerza de espíritu de nuestros jefes y forja unos caracteres que destacan sobre el resto de la humanidad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg vivirán eternamente en nuestro recuerdo. Siempre,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; en todas las reuniones en las que hemos evocado a Liebknecht hemos sentido su presencia, y la de Rosa Luxemburg, con una claridad extraordinaria, casi material. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y la sentimos ahora, en estos trágicos momentos en los que nos sentimos espiritualmente unidos a los más nobles trabajadores de Alemania, de Inglaterra y del mundo entero, todos abrumados por el mismo e inmenso dolor. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; En esta lucha y ante estas pruebas los sentimientos no conocen fronteras.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3 face="arial" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht son nuestros hermanos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para nosotros Liebknecht no es sólo un líder alemán, igual que Rosa Luxemburg no es sólo una socialista polaca que se puso a la cabeza de los obreros alemanes... Ambos son nuestros hermanos; estamos unidos a ellos por lazos morales indisolubles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h3 style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4mxBmlSJI/AAAAAAAAACc/Ye04WlEWzgk/s1600-h/p0110b.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4mxBmlSJI/AAAAAAAAACc/Ye04WlEWzgk/s320/p0110b.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043511256387242130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt; &lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¡Camaradas! Jamás repetiremos esto demasiado pues Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg estaban estrechamente unidos al proletariado revolucionario ruso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; La vivienda de Liebknecht en Berlín era el centro de reunión de nuestros emigrados. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuando se trataba de protestar en el parlamento alemán, o en la prensa, contra los servicios que prestaban los imperialistas germanos a la reacción rusa, nos dirigíamos a Karl Liebknecht. Él llamaba a todas las puertas e influía sobre todos -incluso sobre Sheidemann y Ebert- para determinarlos a reaccionar contra los crímenes del imperialismo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Rosa Luxemburg lideró el partido socialdemócrata polaco que junto al partido socialista forman hoy el Partido Comunista. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En Alemania, Rosa Luxemburg, con el talento que la caracterizaba, profundizó en la lengua y la vida política del país y pronto ocupó un lugar destacado en el antiguo partido socialdemócrata. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En 1905, Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg tomaron parte en todos los acontecimientos de la revolución rusa. Rosa Luxemburg fue incluso arrestada por su condición de militante activa y puesta bajo vigilancia tras su excarcelación de la ciudadela de Varsovia. Entonces pasó ilegalmente (1906) a Petrogrado y allí frecuentaba nuestros círculos revolucionarios. Visitaba a nuestros detenidos en las prisiones y nos servía en el sentido más amplio del término de agente de enlace con el mundo socialista de entonces. Pero además de todas estas relaciones personales, guardamos de nuestra comunión moral con ella -de esta comunión que crea la lucha en nombre de grandes principios y esperanzas- el más hermoso de los recuerdos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hemos compartido con ella la mayor de las desgracias que haya conocido la clase obrera universal -la vergonzosa bancarrota de la II Internacional en agosto de 1914. Y con ella levantaron la bandera de la III Internacional los mejores de entre nosotros, y la han sostenido con orgullo sin desfallecer un solo instante. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hoy en día, camaradas, ponemos en práctica los preceptos de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg en la lucha que mantenemos. Sus ideas nos inspiran cuando, en un Petrogrado sin pan ni fuego, trabajamos para construir un nuevo régimen soviético. Y cuando nuestros ejércitos avanzan victoriosos en todos los frentes, el espíritu de Karl Liebknecht y de Rosa Luxemburg también los anima. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En Berlín, la vanguardia del Partido Comunista aún no disponía de fuerzas suficientemente organizadas para defenderse. Aún no tenía un ejército rojo, como tampoco teníamos nosotros durante las jornadas de julio, cuando la primera oleada de un movimiento poderoso pero no organizado fue quebrada por bandas organizadas aunque poco numerosas. Aún no hay ejército rojo en Alemania, pero sí lo hay en Rusia. El ejército rojo es un hecho, día a día se organiza y es más numeroso. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cada uno de nosotros tomará como un deber el explicar a los soldados cómo y por qué han muerto Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg, lo que eran y el lugar que debe ocupar su memoria en el espíritu de todo soldado, de todo campesino. Estos dos héroes han entrado para siempre en nuestro panteón espiritual. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Aunque en Alemania no deja de extenderse la ola de la reacción, no dudemos por un instante que el octubre rojo no esté próximo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y ahora, dirigiéndonos al espíritu de los dos grandes difuntos, podemos decir: Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht, ya no estáis en este mundo, pero seguís entre nosotros; viviremos y lucharemos animados por vuestras ideas, bajo el influjo de vuestra grandeza moral y juramos que si llega nuestra hora moriremos de pie frente al enemigo, como vosotros habéis muerto, Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;hr style="height: 2px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; font-family: arial;" width="50%"&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Notas de la edición francesa. Primera publicación el 18 de enero de 1919, primera edición francesa en París, marzo de 1920, en la &lt;em&gt;Revue Communiste&lt;/em&gt;, ediciones de la Internacional Comunista. Texto transcrito a partir de un ejemplar del &lt;em&gt;Bulletin Communiste&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;   &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2520562928591192373-4091005164725692586?l=spartakusbund.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://spartakusbund.blogspot.com/feeds/4091005164725692586/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2520562928591192373&amp;postID=4091005164725692586' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/4091005164725692586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/4091005164725692586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://spartakusbund.blogspot.com/2007/03/karl-liebknecht-rosa-luxemburg.html' title='Karl Liebknecht - Rosa Luxemburg'/><author><name>hams</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07321175729134498738</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4mOBmlSII/AAAAAAAAACU/msg2OI1BMYA/s72-c/toterliebknecht.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2520562928591192373.post-3283379171635418022</id><published>2007-03-18T22:16:00.000-07:00</published><updated>2007-03-18T22:37:24.047-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DISCURSO ANTE EL CONGRESO DE FUNDACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA ALEMÁN'/><title type='text'>DISCURSO ANTE EL CONGRESO DE FUNDACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA ALEMÁN</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4edhmlSFI/AAAAAAAAAB8/osLQ_Y6paGU/s1600-h/indexg.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4edhmlSFI/AAAAAAAAAB8/osLQ_Y6paGU/s320/indexg.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043502125286770770" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;ROSA LUXEMBURGO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[Los últimos dos meses de vida de Rosa Luxemburgo fueron de esfuerzo físico y mental casi ininterrumpido. Siendo una de las principales dirigentes de la ola revolucionaria que barría Alemania, tuvo poco tiempo para descansar y recuperarse de los duros años de prisión.&lt;br /&gt;[El periodo que va del 9 de noviembre de 1918 a mediados de enero de 1919 fue de continuo fermento revolucionario, con muchas alzas y reflujos. En movilización tras movilización, cientos de miles de obreros ganaron la calle para protestar por cada medida del gobierno contra sus organizaciones o partidarios. Día tras día se celebraban mítines masivos con miles de asistentes, a medida que las masas y los soldados que regresaban de la guerra se volvían al gobierno para exigir satisfacción. Era una situación muy parecida a la de Rusia en los primeros meses de 1917, luego de la Revolución de Febrero.&lt;br /&gt;[El 9 de noviembre, día en que cayó la monarquía, se planteó inmediatamente el problema: “¿Quién gobernará a Alemania?” El PSD y el PSDU iniciaron inmediatamente las negociaciones para formar un gobierno. El PSDU, en retribución por la generosa oferta de una representación paritaria, retiró sus consignas más radicales, y se instauró un Consejo de Comisarios del Pueblo de seis miembros, tres por el PSD y otros tantos por el PSDU. Inmediatamente llamaron a la elección de una asamblea nacional, a celebrarse lo antes posible.&lt;br /&gt;[La liga Espartaco, que funcionaba como fracción organizada dentro del PSDU, denunció el Consejo de Comisarios del Pueblo, negándose a integrarlo. Llamó, en cambio, a pasar todo el poder a los Consejos de Obreros y Soldados. Sin embargo, el Consejo de Obreros y Soldados de Berlín se reunió el 10 de noviembre y reconoció el poder ejecutivo nacional provisional de los seis comisarios del pueblo, sin definir su propio papel y autoridad.&lt;br /&gt;[La generalidad de los Consejos de Obreros y Soldados formados en noviembre estaban dominados por el PSD o por soldados y civiles sin filiación política, con ciertas tendencias conservadoras. El PSDU controlaba varios consejos y tenía una minoría importante en casi todos. Espartaco sólo controló unos pocos y por poco tiempo, en Brunswick y Stuttgart. La debilidad organizativa de Espartaco se puso de manifiesto en la Conferencia del Reich de Consejos de Obreros y Soldados, celebrada a mediados de diciembre en Berlín. Allí ni siquiera hubo un bloque espartaquista organizado, aunque la organización decía tener diez delegados. El PSD tenía 288 delegados y el PSDU ochenta.&lt;br /&gt;[Durante noviembre y diciembre Espartaco llamó reiteradas veces a nuevas elecciones en los Consejos de Obreros y Soldados, en un intento de romper el control de las fuerzas conservadoras que pesaban sobre ellos y hacerlos más representativos de la creciente radicalización de las masas. Pero en la mayoría de los casos dichos llamados fueron firmemente rechazados, sobre todo en la crucial ciudad de Berlín, y los Consejos entregaron cada vez más su poder y autoridad moral a los dirigentes del PSD, uniéndose en definitiva a ellos para aplastar la revolución.&lt;br /&gt;[Hasta principios de enero los dirigentes espartaquistas creyeron que la ola revolucionaria seguiría en aumento, aunque no contaban con una victoria fácil ni rápida. Pero la relación de fuerzas siguió empeorando para los revolucionarios. Ebert, Scheidemann, Noske199 y demás dirigentes del PSD estaban decididos a imponer “la ley y el orden” en Alemania, sabiendo perfectamente que eso significaba aplastar a la Liga Espartaco. Estaban dispuestos a recurrir a las fuerzas militares y paramilitares más reaccionarias con tal de suprimir las manifestaciones callejeras, perseguir a los dirigentes, a cuyas cabezas les habían puesto extraoficialmente un precio, tomar los bastiones de la izquierda y liquidar cualquier respaldo que ésta pudiera tener en sectores de las tropas o la policía.&lt;br /&gt;[Luego de una serie de ataques contra las fuerzas de izquierda -enfrentamientos que no resolvieron nada- los miembros del PSDU en el Consejo de Comisarios del Pueblo renunciaron, dejando todo en manos del PSD. A principios de enero el gobierno provisional resolvió tratar de provocar un enfrentamiento militar para destrozar las fuerzas revolucionarias. Su primera medida fue destituir al jefe de policía de Berlín, Emil Eichhorn, miembro del PSDU, para reemplazarlo con alguien de su confianza. Eichhorn, no obstante, se negó a abandonar el puesto, declarando que él rendía cuentas únicamente al Consejo de Obreros y Soldados de Berlín (que confirmó su destitución un par de días después).&lt;br /&gt;[Una movilización llamada para el 5 de enero en protesta por la destitución de Eichhorn resultó mucho más grande de lo que se había esperado, y se llamó a nuevas movilizaciones para el día 6. Algunas fuerzas de izquierda consideraron que estaba planteado el problema de la toma del poder. Una débil coalición integrada por Espartaco (recientemente constituido como Partido Comunista Alemán-PCA), el PSDU y los Delegados&lt;br /&gt;199 Gustav Noske (1868-1946): socialdemócrata de derecha. Como ministro de asuntos militares fue responsable de la muerte de Luxemburgo y Liebknecht.&lt;br /&gt;Revolucionarios formaron un Ejecutivo Revolucionario, llamando a las masas a proseguir la lucha, derribar a Scheidemann y Ebert, a la toma del poder por el Consejo y otras medidas.&lt;br /&gt;[No queda claro si los representantes del PCA ante el Ejecutivo revolucionario -Liebknecht y Pieck200- contaban o no con el consentimiento del partido. El biógrafo de Rosa, Paul Frölich, sostiene que no contaban con el apoyo de la dirección partidaria y que particularmente Rosa Luxemburgo censuró a Liebknecht por haber comprometido al partido en la aventura peligrosa de una insurrección condenada a la derrota. En todo caso, pronto resultó evidente que no existían posibilidades de tomar el poder sobre bases tan inseguras, y finalmente el intento no se llevó a cabo. El 10 de enero, con la invasión de la ciudad por las tropas y una creciente ofensiva de las fuerzas paramilitares contrarrevolucionarias, el PCA se retiró formalmente del Ejecutivo Revolucionario, que, en los hechos, ya se había desintegrado. (Miembros del PSDU y de los Delegados Revolucionarios estaban tratando de negociar una tregua con el PSD.)&lt;br /&gt;[Al mismo tiempo, sin embargo, había miles de obreros armados en la calle, y Espartaco consideró que debía permanecer junto a las masas para dirigirlas en la acción y no perder contacto con ellas.&lt;br /&gt;[El 13 de enero, las tropas, cumpliendo órdenes del PSD, atacaron el edificio del Vorwaerts que había sido ocupado por las fuerzas revolucionarias, y asesinaron a la delegación enviada a negociar la rendición. Espías, provocadores y bandas armadas recorrían la ciudad buscando a los dirigentes espartaquistas, contra los cuales se venía montando desde hacía semanas una campaña histérica para lincharlos. Pero Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht se negaron terminantemente a abandonar la ciudad.&lt;br /&gt;[El 15 de enero una unidad militar invadió el escondite mal oculto de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht. Los llevaron a los cuarteles provisorios de una de las unidades paramilitares que funcionaban libremente con pleno conocimiento, y posiblemente con el respaldo del PSD.&lt;br /&gt;[Liebknecht fue llevado afuera y asesinado “mientras trataba de escapar”. Rosa Luxemburgo murió de un tiro en la cabeza, y su cuerpo fue arrojado a un canal del cual se lo recuperó recién a principios de mayo.&lt;br /&gt;200 Wilhelm Pieck: miembro de la Liga Espartaco y dirigente del Partido Comunista Alemán desde su fundación. Pasó los años de la Segunda Guerra Mundial en Moscú. Luego volvió a Alemania Oriental y dirigió el Partido Socialista Unitario, en el gobierno.&lt;br /&gt;[Cuando comenzó la revolución, a principios de noviembre, los dirigentes de Espartaco resolvieron permanecer dentro del PSDU el mayor tiempo posible, para intentar ganar a su base. Rosa Luxemburgo temía perder el contacto con las masas, y tenía la certeza de que ese sería el resultado del intento prematuro de fundar un partido aparte del PSDU.&lt;br /&gt;[Durante los meses de noviembre y diciembre los dirigentes espartaquistas utilizaron todas sus energías para tratar de proveer de una dirección política al movimiento de masas que se agitaba a su alrededor, poniendo la construcción de una organización sólida y disciplinada en un segundo plano en la lista de prioridades. La Liga Espartaco era, en realidad, un grupo de pocos miles de miembros distribuidos por toda Alemania en una federación escasamente centralizada. Si bien los dirigentes espartaquistas de Berlín proclamaron con toda claridad que nada tenían que ver con la dirección vacilante y centrista del PSDU, las líneas demarcatorias entre éste y la Liga tendían a borrarse cada vez más a medida que uno se alejaba de los cuadros dirigentes para adentrarse en las ciudades de provincia y en las propias bases en Berlín.&lt;br /&gt;[Recién después de que la dirección del PSDU se negó terminantemente a convocar a un congreso nacional —temeroso de darles a los dirigentes de Espartaco la posibilidad de ganar un número mayor de partidarios y clarificar las profundas diferencias existentes— recién entonces Espartaco resolvió romper con el PSDU y fundar el Partido Comunista Alemán.&lt;br /&gt;[El congreso de fundación del PC A se celebró entre el 30 y el 31 de diciembre de 1918 y el 1º de enero de 1919, y fue en ese congreso que Rosa Luxemburgo pronunció el que iba a ser su último discurso. En nombre del comité ejecutivo presentó el proyecto de programa que el congreso aprobó. Paul Frölich, integrante también de la dirección de la Liga Espartaco, describe su discurso:&lt;br /&gt;[“La tensión que se produjo en el congreso entre la sobria sabiduría de los dirigentes y la impaciencia revolucionaria de los elementos más jóvenes, cedió inmediatamente [cuando] Rosa Luxemburgo dirigió la palabra al congreso para exponer el programa del partido. Los delegados habían observado con preocupación el esfuerzo tremendo que le costaba a su cuerpo exhausto sobreponerse a las consecuencias del prolongado encarcelamiento, la incesante excitación, la tensión nerviosa y las enfermedades, pero apenas comenzó a hablar, la inspiración obró maravillas y Rosa volvió a ser la de antes. Desapareció toda su debilidad física, volvió su energía y, por última vez, su temperamento apasionado y su brillante oratoria dejaron atónito al auditorio: lo convenció, atrapó, conmovió e inspiró. Fue, para todos los presentes, una experiencia inolvidable.”&lt;br /&gt;[La tensión del congreso que menciona Frölich, y a la que Rosa hace alusión varias veces en el curso de su exposición, se creó en torno a la táctica que debía emplear el PCA ante las elecciones a la asamblea nacional. En su reunión de mediados de diciembre, el Congreso del Reich de Consejos Obreros y Campesinos había aprobado el llamado a elecciones del gobierno de Ebert. El comité ejecutivo de Espartaco propuso que el recientemente formado PCA aprovechara la posibilidad de llegar a millones de personas con la propaganda revolucionaria, participando en las elecciones. Pero la mayoría de los delegados, adoptando una clásica actitud ultraizquierdista, no quería tener nada que ver con las elecciones y el congreso rechazó la resolución del comité ejecutivo por 62 votos contra 23. En una carta a Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo caracteriza a esta votación como fruto de un “radicalismo un tanto infantil, inmaduro y estrecho” de parte de los delegados jóvenes e impacientes, actitud que creía iba a desaparecer rápidamente.&lt;br /&gt;[También discute extensamente el prefacio de Engels a la edición alemana de Las luchas de clases en Francia, de Marx. Su conocimiento de las intransigentes posiciones revolucionarias de Engels la hacía sospechar de la interpretación que predominaba en el PSD de ese prólogo, o al menos rechazarla.&lt;br /&gt;[El prefacio había sido escrito por Engels a pedido de los dirigentes del PSD, quienes temían la promulgación de una nueva ley antisocialista. Pero había un hecho que Rosa, y prácticamente todo el resto del partido, ignoraba: ese prefacio, escrito especialmente para ellos, no había sido del agrado de los dirigentes del PSD, que lo habían distorsionado groseramente. Suprimieron las partes del prefacio donde Engels expone su posición respecto de las formas de lucha ilegales, extraparlamentarias. En carta a Kautsky, fechada el 1º de abril de 1895, Engels protestó por esta distorsión de su pensamiento: “Vi con asombro un extracto de mi introducción en Vorwaerts, publicado sin mi aprobación y construido de manera tal que se me presenta como pacífico adorador de la legalidad a cualquier precio. Quisiera tener la satisfacción de ver publicado el escrito completo en Neue Zeit, para liquidar esta impresión indigna.” Pero el prefacio inédito no apareció en alemán hasta 1924.&lt;br /&gt;[Es un ejemplo notable de la profunda comprensión del marxismo revolucionario de Rosa Luxemburgo el hecho de que sospechara de ese pasaje y lo considerara incongruente con todo lo que habían defendido Marx y Engels. La historia no tardó en darle la razón.&lt;br /&gt;[También rechazó la división tradicional entre programa “mínimo” y “máximo”, entre las consignas para la acción inmediata y los objetivos postergados para el futuro, considerados irrelevantes en cuanto a la militancia práctica cotidiana. Para ella esa división era uno de los&lt;br /&gt;baluartes del oportunismo del viejo PSD. La formulación de un programa único, que señalara el camino desde el presente hasta el futuro socialista, fue un paso decisivo para darle al PC A una perspectiva verdaderamente revolucionaria y un arma para luchar por las demandas que se pueden realizar bajo el capitalismo y también por las que inevitablemente llevarán a las masas, paso a paso, a la revolución socialista y su concreción triunfante.&lt;br /&gt;[También aparece el viejo tema del folleto sobre la huelga de masas y todos sus demás escritos sobre la Revolución de 1905-1906. Predice una ola huelguística inminente, que pasará de objetivos económicos a políticos y provocará en última instancia una transformación económica y política total. Aquí, al igual que en 1905, tiende a sobreestimar el valor de la huelga como el arma fundamental.&lt;br /&gt;[El asesinato de Luxemburgo y Liebknecht marcó el fin de la primera etapa de la revolución alemana, aunque ellos, de haber continuado con vida, no podrían haber alterado el curso inmediato de los acontecimientos. Su muerte fue un golpe tremendo para el joven partido, que quedó así privado de sus dirigentes más experimentados. Muchos más iban a caer en los meses subsiguientes, a medida que la contrarrevolución recorría Alemania.&lt;br /&gt;[El asesinato de Luxemburgo y Liebknecht fue también un golpe muy duro para la Revolución Rusa, acorralada por la guerra civil y las fuerzas invasoras y luchando por resistir hasta que la revolución alemana triunfante acudiese en su ayuda. Hablando ante el soviet de Petrogrado el 18 de enero de 1919, cuando llegó la confirmación de la noticia del asesinato y de la derrota de la revolución, Trotsky les rindió el más alto homenaje revolucionario: Transcrito por CelulaII&lt;br /&gt;[“Para nosotros, Liebknecht no fue simplemente un dirigente alemán. Para nosotros, Luxemburgo no fue simplemente una socialista polaca que dirigió a los obreros alemanes. No, ambos son hermanos del proletariado mundial, y nos une a ellos un vínculo espiritual indisoluble. ¡Hasta su último aliento pertenecieron a la Internacional!”&lt;br /&gt;[El último discurso de Rosa Luxemburgo fue traducido al inglés por Cedar y Edén Paul. Esta versión fue publicada en 1943 en The New International (La nueva Internacional).]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Camaradas! Hoy tenemos la tarea de discutir y aprobar un programa. Al emprender esta tarea no nos motiva únicamente el hecho de que ayer fundamos un partido nuevo, y que un partido nuevo debe formular un programa. Grandes movimientos históricos fueron las causas determinantes de las deliberaciones de hoy. Ha llegado el momento de fundar todo el programa socialista del proletariado sobre nuevas bases. Nos encontramos ante una situación similar a la de Marx y Engels cuando escribieron su Manifiesto Comunista, hace setenta años. Como todos saben, el Manifiesto Comunista trata del socialismo, de la realización de los objetivos socialistas, como tarea inmediata de la revolución proletaria. Esta fue la idea presentada por Marx y Engels en la revolución de 1848; así, también, concibieron la base para la acción proletaria en el campo internacional. Junto con todos los dirigentes del movimiento obrero, tanto Marx como Engels creían que estaba planteada la realización inmediata del socialismo. Bastaba provocar una revolución política, tomar el poder político del Estado y el socialismo pasaría inmediatamente del reino del pensamiento al reino de carne y hueso.&lt;br /&gt;Posteriormente, como sabéis, Marx y Engels revisaron totalmente esta perspectiva. En el prefacio conjunto a la reedición del Manifiesto Comunista del año 1872, encontramos el siguiente pasaje: “[...] no se concede importancia exclusiva a las medidas revolucionarias enumeradas al final del capítulo II. Este pasaje tendría que ser redactado hoy de distinta manera, en más de un aspecto. Dado el desarrollo colosal de la gran industria en los últimos veinticinco años, y con éste, el de la organización del partido de la clase obrera; dadas las experiencias prácticas, primero de la revolución de febrero y después, en mayor grado aun, de la Comuna de París, que eleva por primera vez al proletariado, durante dos meses, al Poder político, este programa ha envejecido en algunos de sus puntos. La Comuna ha demostrado, sobre todo, que “la clase obrera no puede simplemente tomar posesión de la máquina estatal existente y ponerla en marcha para sus propios fines’.”&lt;br /&gt;¿Cuál es el pasaje que habría que redactar de manera distinta, por hallarse perimido? El que dice así:&lt;br /&gt;“El proletariado se valdrá de su dominación política para ir arrancando gradualmente a la burguesía todo el capital, para centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para aumentar con la mayor rapidez posible la suma de las fuerzas productivas.&lt;br /&gt;”Esto, naturalmente, no podrá cumplirse al principio más que por una violación despótica del derecho de propiedad y de las relaciones burguesas de producción, es decir, por la adopción de medidas que desde el punto de vista económico parecerán insuficientes e insostenibles, pero que en el curso del movimiento se sobrepasarán a sí mismas y serán indispensables como medio para transformar radicalmente todo el modo de producción.&lt;br /&gt;”Estas medidas, naturalmente, serán diferentes en los diversos países.&lt;br /&gt;”Sin embargo, en los países más avanzados podrán ser puestas en práctica casi en todas partes las siguientes medidas:&lt;br /&gt;”1 — Expropiación de la propiedad territorial y empleo de la renta de la tierra para los gastos del Estado.&lt;br /&gt;- 417 -&lt;br /&gt;”2 — Fuerte impuesto progresivo.&lt;br /&gt;”3 — Abolición del derecho de herencia.&lt;br /&gt;”4 — Confiscación de toda la propiedad de los emigrados y sediciosos.&lt;br /&gt;”5 — Centralización del crédito en manos del Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y monopolio exclusivo.&lt;br /&gt;”6 — Centralización en manos del Estado de todos los medios de transporte.&lt;br /&gt;”7 — Multiplicación de las empresas fabriles pertenecientes al Estado y de los instrumentos de producción; roturación de los terrenos incultos y mejoramiento de las tierras, según un plan general.&lt;br /&gt;”8 — Obligación de trabajar para todos; organización de ejércitos industriales, particularmente para la agricultura.&lt;br /&gt;”9 — Combinación de agricultura y la industria; medidas encaminadas a hacer desaparecer gradualmente la oposición entre la ciudad y el campo.&lt;br /&gt;”10 — Educación pública y gratuita de todos los niños; abolición del trabajo de éstos en las fábricas tal como se practica hoy; régimen de educación combinado con la producción material, etcétera, etcétera.”201&lt;br /&gt;Con pocas variantes estas son, como sabéis, las tareas que se nos plantean hoy. Llevando adelante estas medidas tendremos que construir el socialismo. Entre el día en que se formuló el programa citado y la hora actual median setenta años de desarrollo capitalista y la evolución del proceso histórico nos ha devuelto a la posición que Marx y Engels desecharon por errónea en 1872. En ese momento existían muy buenas razones para creer que la posición anterior era errónea. La evolución posterior del capital, empero, ha convertido el error de 1872 en la realidad de hoy, de modo que nuestro objetivo inmediato es cumplir la tarea que Marx y Engels pensaron que tendrían que cumplir en 1848. Pero entre ese momento del proceso, ese comienzo de 1848, y nuestras posiciones y tareas inmediatas, media toda la evolución no sólo del capitalismo, sino también del movimiento obrero socialista. Han intervenido, sobre todo, los procesos ya mencionados de Alemania, el país más importante del proletariado moderno.&lt;br /&gt;Esta evolución de la clase obrera asumió formas peculiares. Cuando, después de las desilusiones de 1848, Marx y Engels desecharon la idea de que el proletariado podía realizar en forma inmediata el socialismo, surgieron en todos los países partidos socialistas inspirados en objetivos muy distintos. Se proclamó que el objetivo inmediato de dichos partidos era el trabajo local, la mezquina lucha cotidiana en los campos político e industrial.&lt;br /&gt;201 (Citado de Carlos Marx - Federico Engels, Manifiesto Comunista, Bs. As., Pluma, 1974, pp. 26 y 89-90).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, de a poco, se irían creando ejércitos proletarios, los que estarían prontos a construir el socialismo apenas madurara el proceso capitalista. El programa socialista quedó, por lo tanto, apoyado sobre cimientos totalmente distintos, y en Alemania el cambio asumió una forma típica y peculiar. Hasta el colapso del 4 de agosto de 1914, la socialdemocracia alemana defendía el programa de Erfurt, en virtud del cual las llamadas consignas mínimas pasaban a primer plano, mientras que el socialismo pasaba a ser un lucero distante.&lt;br /&gt;Sin embargo, mucho más importante que la letra de un programa es la forma en que se lo interpreta en la práctica. En este sentido debe otorgarse gran importancia a uno de los documentos históricos del movimiento obrero alemán: el prefacio escrito por Federico Engels a la edición de 1895 de Las luchas de clases en Francia, de Marx. No es sólo en base a consideraciones históricas que vuelvo a plantear la cuestión. Se trata de un problema de suma actualidad. Es nuestro deber perentorio volver a colocar nuestro programa sobre las bases sentadas por Marx y por Engels en 1848. En vista de los cambios ocurridos desde entonces en el proceso histórico, nos corresponde emprender una cautelosa revisión de las posiciones que llevaron a la socialdemocracia alemana al desastre del 4 de agosto&lt;br /&gt;Dicha revisión es la tarea que nos ocupa hoy oficialmente.&lt;br /&gt;¿Cómo encaraba Engels el problema en su célebre prefacio a Las luchas de clases en Francia, escrito en 1895, doce años después de la muerte de Marx? En primer lugar, recordando el año 1848, demostró que la creencia en la inminencia de la revolución socialista ya había quedado perimida. Dijo:&lt;br /&gt;“La historia nos ha dado un mentís, a nosotros y a cuantos pensaban de un modo parecido. Ha puesto de manifiesto que, por aquel entonces, el estado del desarrollo económico en el continente distaba mucho de estar maduro para poder eliminar la producción capitalista; lo ha demostrado por medio de la revolución económica que desde 1848 se ha adueñado de todo el continente, dando, por primera vez, verdadera carta de ciudadanía a la gran industria en Francia, Austria, Hungría, Polonia y últimamente Rusia, y haciendo de Alemania un país industrial de primer orden. Y todo sobre la base capitalista, lo cual quiere decir que esta base tenía todavía, en 1848, gran capacidad de expansión.”&lt;br /&gt;Después de resumir los cambios que sobrevinieron en el período intermedio, Engels analiza las tareas inmediatas del Partido Socialdemócrata. “Como Marx predijo, la guerra de 1870 a 1871 y la derrota de la Comuna desplazaron por el momento de Francia a Alemania el centro de gravedad del movimiento obrero europeo. En Francia, naturalmente, éste necesitaba años para reponerse de la sangría de 1871. En cambio en Alemania, donde la industria —impulsada como una planta de invernadero por el maná de los cinco mil millones pagados por Francia- se desarrollaba cada vez más rápidamente, la socialdemocracia crecía todavía más a prisa y con más persistencia. Gracias a la inteligencia con que los obreros alemanes supieron utilizar el sufragio universal, implantado en 1866, el crecimiento asombroso del partido se ofrece en forma indiscutible, a los ojos del mundo entero.”202&lt;br /&gt;Luego viene la famosa enumeración que muestra el crecimiento de los votos del partido en elección tras elección, hasta llegar a cifras millonadas. Del análisis de este proceso Engels saca la siguiente conclusión: “Pero con este eficaz empleo del sufragio universal entró en acción un método de lucha proletario totalmente nuevo, que se siguió desarrollando con rapidez. Al comprobarse que las instituciones estatales en las que se organiza la dominación de la burguesía ofrecen nuevas posibilidades a la clase obrera para luchar contra las mismas instituciones, se tomó parte en las elecciones a las dietas provinciales, a los organismos municipales, a los tribunales industriales, se le disputó a la burguesía cada puesto, en cuya provisión mezclaba su voz una parte suficiente del proletariado. Así se dio el caso de que la burguesía y el gobierno llegasen a temer mucho más la actuación legal que la actuación ilegal del partido obrero, más los éxitos electorales que los éxitos insurreccionales.”203&lt;br /&gt;Engels añade una crítica minuciosa a la ilusión de que bajo las condiciones que crea el capitalismo moderno el proletariado puede aportar algo a la revolución en la lucha callejera. Sin embargo, me parece que, visto que hoy nos encontramos en medio de una revolución caracterizada por la lucha callejera, y todo lo que ésta significa, es hora de librarnos de las posiciones que han guiado la política oficial de la socialdemocracia alemana hasta nuestros días, de las posiciones responsables de lo que ocurrió el 4 de agosto de 1914. [¡Muy bien, muy bien!] Con ello no quiero decir que, en virtud de estas palabras, Engels debe compartir la responsabilidad por todo el curso de la evolución socialista de Alemania. Simplemente llamo vuestra atención hacia una de las citas clásicas que apuntala la posición prevaleciente en la socialdemocracia alemana, posición que resultó fatal para el movimiento. Como experto en ciencia militar, Engels demuestra en este prefacio que es una ilusión pura creer que los obreros podían, dado el estado de la técnica militar y la industria en ese momento, y en vista de las características de las grandes ciudades, realizar con éxito la revolución mediante el combate en las calles. Dos conclusiones importantes surgirán de ese razonamiento. En primer lugar, se contrapuso la lucha parlamentaria a la acción revolucionaria directa del proletariado, y se señaló que aquella es la única forma práctica de llevar adelante la lucha de clases. La consecuencia lógica de la crítica fue el parlamentarismo, y nada más que el parlamentarismo.&lt;br /&gt;En segundo lugar, a la máquina militar, a la organización más poderosa del estado clasista, a todo el cuerpo de proletarios en uniforme, se lo declaró, apriorísticamente, inaccesible a la influencia socialista. Cuando en su prefacio Engels declara que, debido al actual desarrollo de gigantescos ejércitos, es una locura pensar que los proletarios puedan hacer frente a soldados armados de ametralladoras y equipados según el último grito de la técnica, ésto se basa obviamente en la premisa de que cualquiera que se haga soldado se vuelve, de golpe y para siempre, partidario de la clase dominante.&lt;br /&gt;Sería absolutamente incomprensible, a la luz de la experiencia contemporánea, que un dirigente de la talla de Engels cometiera semejante error, si no conociéramos las circunstancias históricas en que se escribió este documento histórico. En reivindicación de nuestros dos grandes maestros, y sobre todo de Engels, que murió doce años después de Marx y fue siempre un fiel exegeta de las teorías y de la reputación de su gran colaborador, debo recordaros que Engels escribió este prefacio bajo una fuerte presión del bloque parlamentario. En esa época en Alemania, en los primeros años de la década del noventa, luego de la derogación de las leyes antisocialistas, surgió una fuerte corriente hacia la izquierda, el movimiento de los que querían evitar que el partido quedara totalmente absorbido por la lucha parlamentaria. Bebel y sus secuaces querían argumentos convincentes, respaldados por la gran autoridad de Engels; querían una declaración que les permitiera mantener a los elementos revolucionarios bajo su férreo control.&lt;br /&gt;Era típico de la situación del partido en esa época que los parlamentarios socialistas tuvieran la última palabra, tanto en la teoría como en la práctica. Aseguraron a Engels, que vivía en el extranjero y naturalmente aceptó de buena fe, que era absolutamente indispensable salvaguardar al movimiento obrero alemán de caer en el anarquismo: y así lo obligaron a escribir en el tono que ellos querían. De ahí en más la táctica expuesta por Engels en 1895 guió a los socialdemócratas alemanes en todo lo que hicieron y dejaron de hacer hasta el inevitable final acaecido el 4 de agosto de 1914. El prefacio fue la proclamación formal de la táctica nada-más-que-parlamentarismo. Engels murió ese mismo año y no tuvo, por lo tanto, oportunidad de analizar las consecuencias prácticas de su teoría. Quienes conocen las obras de Marx y Engels, quienes están familiarizados con el espíritu verdaderamente revolucionario que anima todas sus enseñanzas y escritos, tendrán la certeza de que Engels hubiera sido uno de los primeros en protestar contra la corrupción del parlamentarismo y contra el derroche de energías del movimiento obrero, característico de Alemania en las décadas que precedieron a la guerra.&lt;br /&gt;El cuatro de agosto no surgió de la nada, como un trueno en un cielo azul; lo que sucedió ese día no fue un giro casual de los acontecimientos, sino la consecuencia lógica de lo que los socialistas alemanes venían haciendo día tras día, durante muchos años. [¡Muy bien, muy bien!] Estoy convencida de que si Engels y Marx vivieran hoy protestarían con todo vigor, y utilizarían todas las fuerzas a su alcance para impedir que el partido se arroje al abismo. Pero después de la muerte de Engels en 1895, la dirección del partido en materia de teoría pasó a manos de Kautsky. Resultado de este cambio fue que en los sucesivos congresos anuales del partido las protestas enérgicas del ala izquierda contra la política del parlamentarismo puro, sus advertencias perentorias acerca de la esterilidad e inutilidad de semejante política, fueron tachadas de anarquismo, socialismo anarquizante o, al menos, antimarxismo. Lo que oficialmente se llamaba marxismo se convirtió en una capa para encubrir todo tipo de oportunismo, para rehuir consecuentemente la lucha de clases revolucionaria, para todo tipo de medidas a medias. Así, la socialdemocracia y el movimiento obrero alemanes, así como también el movimiento sindical, fueron condenados a languidecer en el marco de la sociedad capitalista. Ya ningún socialista ni sindicalista alemán hacía el menor intento serio de derrocar las instituciones capitalistas ni de descomponer la maquinaria capitalista.&lt;br /&gt;Pero ahora llegamos a un punto, camaradas, en que podemos decir que nos hemos reencontrado con Marx, que marchamos nuevamente bajo su bandera. Si declaramos hoy que la tarea inmediata del proletariado es convertir el socialismo en una realidad viva y destruir el capitalismo hasta su raíz, al hablar así nos colocamos en el mismo terreno que ocuparon Marx y Engels en 1848; asumimos una posición cuyos principios ellos jamás abandonaron. Por fin queda claro qué es el verdadero marxismo, y qué ha sido el marxismo sustituto. [Aplausos]. Hablo de ese marxismo sustituto que durante tanto tiempo ha sido el marxismo oficial de la socialdemocracia. Ya veis a qué conduce esta clase de marxismo, el marxismo de los secuaces de Ebert, David y demás. Estos son los representantes oficiales de lo que durante años se ha proclamado como marxismo inmaculado. Pero en realidad el marxismo no podía señalar esta dirección, no podía haber llevado a los marxistas a dedicarse a actividades contrarrevolucionarias codo a codo con tipos como Scheidemann. El verdadero marxismo también vuelve sus armas contra quienes pretenden falsificarlo. Cavando como un topo bajo los cimientos de la sociedad burguesa, ha trabajado tan bien que hoy más de la mitad del proletariado alemán marcha bajo nuestro estandarte, el pendón enhiesto de la revolución. Inclusive en el bando contrario, inclusive allí donde parece imperar la contrarrevolución, tenemos partidarios y futuros camaradas de armas.&lt;br /&gt;Permítaseme repetir, entonces, que la evolución del proceso histórico nos ha conducido de vuelta a la ubicación de Marx y Engels de 1848, cuando enarbolaron por primera vez la bandera del socialismo internacional. Estamos donde estuvieron ellos, pero con la ventaja adicional de setenta años de desarrollo capitalista a nuestras espaldas. Hace setenta años, para quienes revisaron los errores e ilusiones de 1848, parecía que al proletariado le aguardaba un camino interminable por recorrer antes de tener la esperanza, siquiera, de realizar el socialismo. Casi no es necesario que diga que a ningún pensador serio se le ha ocurrido jamás ponerle fecha a la caída del capitalismo; pero después de las derrotas de 1848 esa caída parecía estar en un futuro distante. Esa creencia se desprende también de cada frase del prefacio que Engels escribió en 1895. Estamos ahora en condiciones de hacer el balance y podemos ver que el lapso ha sido breve si lo comparamos con el curso de la lucha de clases a través de la historia. El desarrollo capitalista en gran escala ha llegado tan lejos en setenta años, que hoy nos podemos proponer seriamente liquidar al capitalismo de una vez por todas. No sólo estamos en condiciones de cumplir esta tarea, no sólo es un deber para con el proletariado, sino que nuestra solución le ofrece a la humanidad la única vía para escapar a la destrucción. [Fuertes aplausos.]&lt;br /&gt;Después de la guerra, ¿qué ha quedado de la burguesía sino un gigantesco montón de basura? Formalmente, desde luego, todos los medios de producción y la mayor parte de los instrumentos de poder, prácticamente todos los instrumentos decisivos de poder, están aún en manos de las clases dominantes. No nos hacemos ilusiones. Pero lo que nuestros gobernantes podrán obtener con el ejercicio de sus poderes, más allá de sus esfuerzos frenéticos por reimplantar su sistema de expoliación mediante la sangre y la masacre, no será más que el caos. Las cosas han llegado a un punto tal que a la humanidad se le plantean hoy dos alternativas: perecer en el caos o encontrar su salvación en el socialismo. El resultado de la gran guerra es que a las clases capitalistas les es imposible salir de sus dificultades mientras sigan en el poder. Comprendemos ahora la verdad que encerraba la frase que formularon por primera vez Marx y Engels como base científica del socialismo, en la gran carta de nuestro movimiento, el Manifiesto Comunista. El socialismo, dijeron, se volverá una necesidad histórica. El socialismo es inevitable, no sólo porque los proletarios ya no están dispuestos a vivir bajo las condiciones que les impone la clase capitalista, sino&lt;br /&gt;también porque si el proletariado no cumple con sus deberes de clase, si no construye el socialismo, nos hundiremos todos juntos. [Aplausos prolongados]&lt;br /&gt;Aquí tenéis las bases generales del programa que adoptamos hoy oficialmente, cuyo proyecto habéis leído todos en el folleto ¿Was will der Spartakusbund? [¿Qué quiere la Liga Espartaco?]. Nuestro programa se opone deliberadamente al principio rector del programa de Erfurt; se opone tajantemente a la separación de las consignas inmediatas, llamadas mínimas, formuladas para la lucha política y económica, del objetivo socialista formulado como programa máximo. En oposición deliberada al programa de Erfurt liquidamos los resultados de un proceso de setenta años, liquidamos, sobre todo, los resultados primarios de la guerra, declarando que no conocemos los programas máximos y mínimos; sólo conocemos una cosa, el socialismo; esto es lo mínimo que vamos a conseguir. [¡Bien, bien!]&lt;br /&gt;No propongo entrar en los detalles del programa. Llevaría demasiado tiempo, y vosotros podréis formaros vuestras propias opiniones respecto a los detalles. La tarea que me incumbe es simplemente exponer los aspectos más generales que distinguen a nuestro programa de lo que ha sido hasta hoy el programa oficial de la socialdemocracia alemana. Considero, no obstante, de primordial importancia que nos pongamos de acuerdo en nuestra apreciación de las circunstancias concretas del momento, de las tácticas que debemos adoptar, de las medidas prácticas a tomar, a la luz del desarrollo del proceso revolucionario hasta el momento y también del probable curso futuro de los acontecimientos. Hemos de juzgar la situación política desde la perspectiva que acabo de caracterizar, desde la perspectiva de quienes apuntan a la realización inmediata del socialismo, de quienes están decididos a subordinar todo lo demás a ese fin.&lt;br /&gt;Nuestro congreso, el congreso de lo que puedo llamar con orgullo el único partido socialista revolucionario del proletariado alemán, casualmente coincide con una crisis en el proceso de la revolución alemana. Digo “casualmente coincide”; pero, en verdad, la coincidencia no es casual. Después de los sucesos de los últimos días podemos afirmar que el telón ha descendido sobre el primer acto de la revolución alemana. Está comenzando el segundo acto, y tenemos el deber común de hacer un autoexamen y una autocrítica. Nos moveremos más sabiamente en el futuro, y ganaremos un ímpetu adicional para seguir avanzando, si analizamos cuidadosamente todo lo que hicimos y dejamos de hacer. Analicemos, pues, cuidadosamente, los acontecimientos del primer acto de la revolución.&lt;br /&gt;La movilización comenzó el 9 de noviembre. La característica de la revolución del 9 de noviembre fue su insuficiencia y debilidad. Esto no debe sorprendernos. La revolución vino después de cuatro arios de guerra, cuatro años durante los cuales, bajo la tutela de la socialdemocracia y los sindicatos, el proletariado alemán se comportó con intolerable ignominia y repudió sus obligaciones socialistas hasta un punto inigualado en el resto del mundo. Nosotros, los marxistas, que nos guiamos por el principio de la evolución histórica, no podríamos esperar que en la Alemania que contempló el horrendo espectáculo del 4 de agosto, y que durante cuatro años cosechó lo que se sembró ese día, apareciera repentinamente, el 9 de noviembre de 1918, una revolución gloriosa, inspirada en una conciencia de clase definida, dirigida hacia un objetivo concebido con toda claridad. Lo que ocurrió el 9 de noviembre fue, en menor medida, el triunfo de un nuevo principio; apenas un poco más que la caída del sistema imperialista existente. [¡Muy bien!]&lt;br /&gt;Había llegado el momento de la caída del imperialismo, un coloso con pies de barro, que se resquebrajaba por dentro. La secuela de esta caída fue una movilización más o menos caótica, desprovista de un plan razonado. La única fuente de unidad, el único principio persistente y salvador fue la consigna “Por consejos de obreros y soldados”. Esa era la consigna de la revolución con la cual, a pesar de la insuficiencia y debilidad de la primera fase, inmediatamente reclamó el derecho de contarse entre las revoluciones obreras socialistas. A quienes participaron en la revolución del 9 de noviembre, y sin embargo arrojan calumnias sobre los bolcheviques rusos, no podemos dejar de preguntarles: “¿Dónde aprendisteis el alfabeto de vuestra revolución? ¿Acaso no fueron tos rusos quienes os enseñaron a pedir consejos de obreros y soldados?” [Aplausos]&lt;br /&gt;Esos pigmeos que hoy, en su carácter de dirigentes de un gobierno que falsamente llaman socialista, consideran que una de sus tareas principales es unirse a los imperialistas ingleses en su ataque asesino contra los bolcheviques, han sido delegados de los consejos de obreros y soldados, reconociendo así que la Revolución Rusa creó las primeras consignas de la revolución mundial. El estudio de la situación imperante nos permite predecir con certeza que, cualquiera que sea el país donde estalle la próxima revolución proletaria después de Alemania, el primer paso será la formación de consejos de obreros y soldados. [Murmullos de aprobación].&lt;br /&gt;He aquí el vínculo que une internacionalmente a nuestro movimiento. Este es el lema que distingue tajantemente a nuestra revolución de todas las revoluciones anteriores, las revoluciones burguesas. El 9 de noviembre, el primer grito de la revolución, instintivo como el llanto de un recién nacido, fue por consejos de obreros y soldados. Ese fue nuestro grito de guerra común, y sólo a través de los consejos podemos aspirar a la realización del socialismo. Pero es característico de los rasgos contradictorios de nuestra revolución, característico de las contradicciones que acompañan a toda revolución, que en el momento de lanzarse este poderoso, conmovedor e instintivo grito, la revolución era tan insuficiente, tan débil, tan falta de iniciativa, tan falta de claridad en cuanto a sus propios objetivos, que el 10 de noviembre nuestros revolucionarios permitieron que escaparan de sus manos casi la mitad de los instrumentos de poder que habían tomado el 9 de noviembre. De esto aprendemos, por un lado, que nuestra revolución está sujeta a la arbitraria ley del determinismo histórico, ley que garantiza que, a pesar de las dificultades y complicaciones, a pesar de todos nuestros errores, avanzaremos sin embargo paso a paso hacia nuestra meta. Por otra parte, debemos reconocer, al comparar este espléndido grito de guerra con la insuficiencia de los resultados obtenidos, que estos no fueron más que los primeros pasos infantiles y vacilantes de la revolución, que tiene muchas tareas difíciles que cumplir y un largo camino por recorrer antes de poder realizar las primeras consignas.&lt;br /&gt;Las semanas que transcurrieron entre el 9 de noviembre y el día de hoy están plagadas de toda clase de ilusiones. La primera ilusión de los obreros y soldados que hicieron la revolución fue creer en la posibilidad de unidad bajo la bandera de lo que se hace llamar socialismo. ¿Dónde se refleja mejor la debilidad de la revolución del 9 de noviembre que en el hecho de que desde el comienzo de dirección pasó a manos de individuos que pocas horas antes de que ésta estallara habían resuelto que su principal deber era lanzar advertencias en contra de la revolución [¡muy bien!], tratar de imposibilitar su realización; a manos de tipos de la calaña de Ebert, Scheideman y Hasse?204 Una de las ideas directrices de la revolución del 9 de noviembre era la de unificar a las distintas tendencias socialistas. Dicha unión debía efectuarse por aclamación. Esta ilusión se cobró una venganza sangrienta, y los acontecimientos de los últimos días provocaron un amargo despertar; pero el autoengaño fue universal, y afectó a los grupos de Ebert y Scheideman y a la burguesía tanto como a nosotros.&lt;br /&gt;Hubo otra ilusión, que también afectó a la burguesía, durante este acto inicial de la revolución: creyeron que mediante la combinación Ebert-Hasse, mediante el gobierno autotitulado socialista, realmente podrían frenar a las masas proletarias y estrangular la revolución socialista. Otra ilusión sufrieron también los miembros del gobierno de Scheideman-Ebert al pensar que con la ayuda de los soldados que volvían del frente podrían controlar a los obreros y reprimir toda manifestación de la lucha de clases&lt;br /&gt;204 Hugo Haase (1863-1922): sucesor de Bebel en la conducción del PSD. Pacifista durante la guerra, pero se disciplinó al partido y votó a favor del presupuesto de guerra, renunciando a su cargo partidario en 1915. Encabezó el Partido Socialista Independiente en 1916, y fue ministro del gobierno de coalición formado después de la abdicación del kaiser Guillermo, en noviembre de 1918. Renunció a fines de diciembre en protesta por el curso contrarrevolucionario del gobierno. Fue asesinado en 1919.&lt;br /&gt;socialista. Tales son las distintas y variadas ilusiones que explican los recientes acontecimientos. Una tras otra, se han disipado. Se ha demostrado claramente que la unión de Hasse con Ebert-Scheideman bajo la bandera del “socialismo” no es sino la hoja de parra que le da visos de decencia a la política contrarrevolucionaria. Nosotros mismos, como siempre sucede durante las revoluciones, nos hemos curado de nuestras ilusiones.&lt;br /&gt;Existe un procedimiento revolucionario definitivo mediante el cual se libera al pueblo de las ilusiones pero, desgraciadamente, la cura exige sangrías. En la Alemania revolucionaria los acontecimientos siguieron el curso que es característico de todas las revoluciones. El derramamiento de sangre del 6 de diciembre en la calle Chaussee, la masacre del 24 de diciembre, les mostraron la verdad al grueso de las masas populares. A través de estos hechos aprendieron que lo que se hace llamar gobierno socialista es el gobierno de la contrarrevolución. Comprendieron que quienquiera que tolere semejante estado de cosas conspira contra el proletariado y contra el socialismo. [Aplausos].&lt;br /&gt;Ha desaparecido también la ilusión abrigada por los señores Ebert, Scheideman y Cía. de que, con la ayuda de los soldados que vuelven del frente podrán someter a los obreros para siempre. ¿Cuál ha sido el resultado de las experiencias del 6 y el 24 de diciembre? Últimamente es notable como ha cundido la desilusión en la soldadesca. Estos hombres comienzan a mirar con ojos críticos a quienes los usaron de carne de cañón contra el proletariado socialista. En esto vemos otra vez la aplicación de la ley de que la revolución socialista sufre un determinado proceso objetivo, una ley según la cual los batallones del movimiento obrero aprenden, a través de la amarga experiencia, a reconocer el verdadero camino de la revolución. Nuevas unidades de soldados han sido traídas a Berlín, nuevos destacamentos de carne de cañón, fuerzas adicionales para aplastar a los proletarios socialistas, con el resultado de que, de un cuartel tras otro, vienen los pedidos de folletos y volantes del grupo Espartaco.&lt;br /&gt;Esto señala el fin del primer acto. Las esperanzas de Ebert y Scheideman de dominar al proletariado con la ayuda de los elementos reaccionarios de la soldadesca, ya han sido frustradas en gran medida. Lo que les aguarda para el futuro muy próximo es la creciente difusión de las tendencias revolucionarias en los cuarteles. Así aumentarán las fuerzas del proletariado combatiente a la vez que disminuyen las de los contrarrevolucionarios. Como consecuencia de estos cambios tendrá que desaparecer la ilusión que anima a la burguesía, la clase dominante. Al leer los periódicos de los últimos días, los de las jornadas posteriores a los incidentes del 24 de diciembre, no se puede dejar de percibir sentimientos de desilusión combinados con indignación, fruto de que los secuaces de la burguesía, los que ocupan los puestos de poder, han resultado ineficaces. [¡Muy bien!]&lt;br /&gt;Se esperaba de Ebert y Scheideman que demostraran ser los hombres fuertes, buenos domadores de leones. ¿Qué han logrado? Han reprimido unos cuantos disturbios sin importancia, con el resultado de que la hidra de la revolución ha levantado su cabeza con más decisión que nunca. Por lo tanto la desilusión es mutua, o mejor dicho, universal. Los obreros han perdido la ilusión que los llevó a creer que la unión de Hasse con Ebert-Scheideman equivaldría a un gobierno socialista. Ebert y Scheideman han perdido la ilusión que los indujo a imaginar que con la ayuda de los proletarios en uniforme militar podrían controlar permanentemente a los proletarios de ropa civil. La clase media ha perdido la ilusión de que, por intermedio de Ebert, Scheideman y Hasse, pueden engañar a toda la revolución socialista alemana respecto de los objetivos que busca. Todas estas cosas poseen una fuerza negativa, y lo que queda de ellas son los retazos y harapos de las ilusiones perdidas. Pero es en verdad un gran aporte a la causa del proletariado que de la primera fase de la revolución no queden sino retazos y harapos, porque nada hay más dañino que una ilusión, a la vez que nada sirve tanto a la causa revolucionaria como la verdad desnuda.&lt;br /&gt;Es apropiado que recuerde las palabras de uno de nuestros escritores clásicos, un hombre que no era un revolucionario proletario sino un espíritu revolucionario proveniente de la clase media. Me refiero a Lessing, y paso a citar un pasaje que siempre ha suscitado mi interés y simpatía: “No sé si es un deber sacrificar la felicidad y la vida en aras de la verdad [...] Pero si sé que tenemos el deber, si queremos enseñar la verdad, de enseñarla completa o no enseñarla, enseñarla con claridad y franqueza, sin equívocos ni reservas, inspirados por la plena confianza en su poder [...] Cuanto más grosero el error, más corto y directo es el camino que conduce a la verdad. Pero un error altamente sofisticado nos alienará permanentemente de la verdad, tanto más cuánto más nos cueste comprender que se trata de un error [...] Quien piense en llevar a la humanidad la verdad enmascarada y pintarrajeada, puede ser el alcahuete de la verdad, pero jamás ha sido su amante.” Camaradas, los señores Haase, Dittmann,205 etcétera, han querido traernos la revolución, implantar el socialismo, cubierto con una máscara, untado de carmín; han así demostrado ser los alcahuetes de la contrarrevolución.&lt;br /&gt;205 Wilhelm Dittman (1874-1954): socialdemócrata alemán, muy ligado a Haase. En 1916 secretario de la Hermandad Obrera Socialdemócrata, luego dirigente del PSI. Apoyó el ingreso del PSI a la Comintern (ver n. 150), pero se negó a aceptar los 21 puntos estipulados por dicha organización para la afiliación.&lt;br /&gt;Hoy estas máscaras han caído, y lo que en verdad se ofrecía se revela en la política brutal y dura de los señores Ebert y Scheidemann. Hoy ni el más necio puede equivocarse. Lo que ofrece es la contrarrevolución, en toda su repugnante desnudez.&lt;br /&gt;El primer acto ha terminado. ¿Cuáles son las posibilidades para el futuro? No se trata, desde luego, de hacer profecías. Sólo podemos tratar de deducir las consecuencias lógicas de lo ocurrido, para sacar conclusiones en cuanto a las probabilidades futuras y así adaptar nuestras tácticas a dichas probabilidades. ¿A dónde conduce, aparentemente, ese camino? Podemos sacar algunos indicios de las últimas declaraciones del gobierno de Ebert-Scheidemann, declaraciones libres de ambigüedad. ¿Qué hará, posiblemente, este autotitulado gobierno socialista ahora que, como acabo de demostrar, las ilusiones se han disipado? Día a día el gobierno pierde más y más el apoyo de las amplias masas proletarias. Fuera de la pequeña burguesía, apenas les quedan algunos pequeños remanentes del movimiento obrero, y dudo mucho que éstos últimos sigan prestando ayuda a Ebert-Scheidemann por mucho tiempo.&lt;br /&gt;El gobierno también pierde cada vez más el apoyo del ejército, puesto que los soldados han tomado la senda del autoexamen y la autocrítica. Las consecuencias de este proceso podrán parecer al comienzo algo lentas, pero los llevarán irresistiblemente a la adquisición de una mentalidad plenamente socialista. En cuanto a la burguesía, Eberr y Scheidemann también han perdido la confianza de este sector, al no mostrarse lo suficientemente fuertes. ¿Qué pueden hacer? No tardarán en poner fin a la comedia de la política socialista. Cuando leáis el nuevo programa de estos caballeros, veréis que marchan a todo vapor hacia la segunda fase, la de la contrarrevolución abierta o, se puede decir también, hacia la restauración de las condiciones preexistentes, prerrevolucionarias.&lt;br /&gt;¿Cuál es el programa del nuevo gobierno? Propone la elección de un presidente que ocuparía una posición intermedia entre la del rey de Inglaterra y la del presidente de Estados Unidos [¡Bravo!] Vendría a ser una especie de Rey Ebert. En segundo lugar, proponen reimplantar el consejo federal. Podéis leer hoy las exigencias independientes que formulan los gobiernos del sur de Alemania, exigencias que subrayan el carácter federal de reino alemán. La reimplantación del viejo consejo federal, conjuntamente por supuesto, con su viejo apéndice, el Reichstag, es cuestión de un par de semanas, a lo sumo. Camaradas, Ebert y Scheidemann se dirigen así a la reimplantación usa y llana de las condiciones existentes antes del 9 de noviembre. Pero han entrado así en una aguda pendiente, y es posible que no tarden en encontrarse en el fondo del abismo, con todos los huesos rotos. Porque para el 9 de noviembre las condiciones que imperaban antes estaban ya perimidas, y hoy Alemania se encuentra a muchas millas de distancias de la posibilidad de restablecerlas.&lt;br /&gt;Para conseguir el respaldo de la única clase cuyos intereses representa realmente este gobierno, para conseguir el apoyo de la burguesía —apoyo que les ha sido retirado en virtud de los recientes sucesos— Ebert y Scheidemann se verán obligados a aplicar una política cada vez más contrarrevolucionaria. Las exigencias de los estados alemanes del sur, publicadas hoy en los diarios berlineses, expresan francamente su deseo de lograr “mayor seguridad” para el reino alemán. Esto significa, en términos sencillos, que desean que se declare el estado de sitio para contener a los elementos “anarquistas, turbulentos y bolchevistas”; en otras palabras, para contener a los socialistas. La presión de las circunstancias obligarán a Ebert y Scheidemann a recurrir a la dictadura, con o sin estado de sitio. Así, como resultado del proceso anterior, por la simple lógica de los acontecimientos y en función de las fuerzas que controlan a Ebert y Scheidemann, en el segundo acto de la revolución tendremos una oposición de tendencias mucho más pronunciada y una lucha de clases más acentuada. [¡Bravo!] Esta intensificación del conflicto no se producirá solamente en virtud de que las influencias políticas que acabo de mencionar provocarán, al disiparse todas las ilusiones, un combate de cuerpo a cuerpo entre la revolución y la contrarrevolución. Además, de las profundidades vienen las llamas de un nuevo incendio, las llamas de la lucha económica.&lt;br /&gt;Fue un rasgo típico de la revolución que se mantuviera estrictamente en el campo político, durante el primer período, hasta el 24 de diciembre. De ahí el carácter infantil, la insuficiencia, el desgano, la falta de miras de la revolución. Esa fue la primera etapa de una transformación revolucionaria cuyo objetivo principal está en el campo económico, cuyo objetivo principal es provocar un cambio fundamental en el terreno económico. Sus pasos fueron tan vacilantes como los de los de un niño que busca a tientas su camino sin saber a dónde va; porque en esta etapa, repito, la revolución se mantuvo en un terreno puramente político. Pero en las últimas dos o tres semanas se han producido algunas huelgas, en buena medida espontáneas. Ahora bien, yo considero que la esencia misma de la revolución reside en que las huelgas se extenderán más y más, hasta constituir, por fin, el foco de la revolución. [Aplausos.] Así tendremos una revolución económica y, junto con ello, una revolución socialista. La lucha por el socialismo debe ser librada por las masas, sólo por las masas, frente a frente con el capitalismo; se tiene que librar en todos los lugares de trabajo, cada proletario contra su patrón. Sólo así podrá ser una revolución socialista.&lt;br /&gt;Los insensatos se habían trazado un cuadro muy distinto del curso de los acontecimientos. Imaginaban que bastaría derribar al viejo gobierno, poner un gobierno socialista a la cabeza de los asuntos de la nación, y proclamar el socialismo por decreto. ¿Otra ilusión? El socialismo no puede ser ni será creado por decreto; no lo puede crear gobierno alguno, por socialista que sea. El socialismo lo deben crear las masas, lo debe realizar cada proletario. Allí donde estén forjadas las cadenas del capitalismo, deben ser rotas. Eso es lo único a lo que se puede llamar socialismo, y es la única manera en que éste puede implantarse.&lt;br /&gt;¿Cuál es la forma eterna de la lucha por el socialismo? La huelga, y es por ello que la fase económica del proceso ha pasado al frente en el segundo acto de la revolución. Podemos estar orgullosos de ello, puesto que nadie nos puede disputar ese honor. Nosotros, los del grupo Espartaco, nosotros, el Partido Comunista Alemán, somos los únicos en toda Alemania que estamos de parte de los obreros huelguistas combatientes. [¡Muy bien!] habéis leído y sido testigos, una y otra vez, de la posición de los socialistas independientes respecto a las huelgas. No había diferencias entre la posición de Vorwaerts y la de Freiheit. Ambos periódicos entonaban el mismo estribillo: Trabajad, el socialismo significa trabajar mucho. ¡Esto decían aunque el capitalismo todavía está en el poder! El socialismo no se construye de esa manera, sino en la lucha sin cuartel contra el capitalismo. Sin embargo, vamos que las pretensiones capitalistas encuentran defensores, no solo entre los más destacados especuladores sino también en los socialistas independientes y su órgano, el Freiheit; vemos que nuestro Partido Comunista es el único que apoya a los obreros contra las exacciones del capital. Esto basta para demostrar que hay todos los enemigos implacables de la huelga, salvo quienes levantan con nosotros la plataforma del comunismo revolucionario.&lt;br /&gt;La conclusión a extraer es que durante el segundo acto de la revolución las huelgas no sólo tenderán a prevalecer, sino que, además, las huelgas pasarán a ser el rasgo central y el factor decisivo de la revolución, y las cuestiones puramente políticas pasarán a segundo plano. La consecuencia inevitable será que las luchas económicas se intensificarán enormemente. Por ese camino la revolución adquirirá ciertos aspectos que para la burguesía no son broma. Los integrantes de la clase capitalista están bien dispuestos a aceptar las mistificaciones en la esfera política, donde tales fantochadas son posibles, donde criaturas de la calaña de Ebert y Scheidemann pueden hacerse pasar por socialistas; pero los horroriza cualquier atentado directo contra sus ganancias.&lt;br /&gt;Por eso, los capitalistas le plantearán el gobierno de Ebert-Scheidemann las siguientes alternativas. Poned fin a las huelgas -dirán- poned fin a este movimiento huelguístico que amenaza destruirnos; si no, no nos servís más. Yo creo, por cierto, que el gobierno se ha hundido a sí mismo con sus medidas políticas. Ebert y Scheidemann descubren con tristeza que la burguesía ya no los necesita más. Los capitalistas lo pensarán dos veces antes de ponerle la capa de armiño a ese arribista grosero que es Ebert. Si las cosas llegan a un punto tal que se necesite un monarca, dirán: “No basta tener sangre en las manos para ser rey; también hay que tener sangre azul en las venas”. [¡Muy bien!] Si se llega a esa situación, dirán: “Ya que necesitamos un rey, no aceptaremos a un arribista que no posee modales regios”. [Risas.]&lt;br /&gt;No se puede especificar los detalles. Pero no nos preocupan las cuestiones de detalle, la cuestión de qué ocurrirá y cuándo, exactamente. Bástenos conocer las líneas generales del proceso. Bástenos saber que, al primer acto de la revolución, a la fase cuyo rasgo principal ha sido la lucha política, seguirá una fase caracterizada por la intensificación de la lucha económica, y que tarde o temprano el gobierno de Ebert y Scheidemann se irá al reino de las sombras.&lt;br /&gt;No es fácil predecir que ocurrirá con la Asamblea Nacional durante el segundo acto de la revolución. Quizás resulte una nueva escuela para educar a la clase obrera. Pero parece igualmente probable que no llegue a aparecer nunca. Permítaseme agregar, entre paréntesis, para ayudarnos a comprender sobre qué bases defendíamos ayer nuestra posición, que objetábamos únicamente el limitar nuestra táctica a una sola alternativa. No reabriré toda la discusión, pero diré dos palabras para que ninguno crea que digo blanco y negro al mismo tiempo. Nuestra posición de hoy es precisamente la de ayer. No proponemos basar nuestra táctica en relación a la Asamblea Nacional sobre algo que es una posibilidad y no una certeza. Nos negamos a jugamos a la única carta de que la Asamblea Nacional jamás llegará a existir. Queremos estar preparados para todas las eventualidades, inclusive la de utilizar la Asamblea Nacional para los fines revolucionarios, si es que llega a crearse. Se cree o no, nos es indiferente, porque el éxito de la revolución es seguro.&lt;br /&gt;¿Qué quedará, entonces, del gobierno de Ebert-Schiedemann o de cualquier otro gobierno supuestamente socialdemócrata cuando se haga la revolución? Ya he dicho que las masas obreras están alejadas de ellos, y que ya no se puede contar con los soldados para que sirvan de carne de cañón de la contrarrevolución. ¿Qué podrán hacer los pobres pigmeos? ¿Cómo salvarán la situación? Les quedará una última oportunidad. Quienes hayan leído los diarios de hoy habrán visto cuáles son sus últimas reservas, sabrán a quienes dirigirá contra nosotros la contrarrevolución alemana si se llega a la situación extrema. Habréis leído que las tropas alemanas estacionadas en Riga ya marchan hombro a hombro con los ingleses contra los bolcheviques rusos.&lt;br /&gt;Camaradas, tengo en mis manos documentos que echan luz sobre los sucesos de Riga. Todo proviene del cuartel general del octavo ejército, que colabora con el dirigente socialdemócrata y sindical Herr August Winning.206 Se nos dice siempre que los pobres Ebert y Scheidemann son víctimas de los aliados. Pero en las últimas semanas, desde el comienzo de nuestra revolución, Vorwaerts se ha dado la política de sugerir que los aliados desean sinceramente aplastar la Revolución Rusa. Tenemos documentos que demuestran cómo esto ha sido orquestado en detrimento del proletariado ruso y de la revolución alemana. En un telegrama fechado el 26 de diciembre, el Teniente Coronel Bürkner, jefe del estado mayor del octavo ejército, informa sobre las negociaciones que culminaron en este acuerdo en Riga. El telegrama dice:&lt;br /&gt;“El 23 de diciembre hubo una conversación del plenipotenciario alemán Winnig con el plenipotenciario británico Monsaquet, ex cónsul general en Riga. La entrevista se realizó a bordo del H.M.S. Princess Margaret, con la presencia, por invitación, del comandante de las tropas alemanas. Yo representé al mando del ejército. El propósito de la misma fue ayudar a cumplir las condiciones del armisticio. La conversación versó sobre lo siguiente:&lt;br /&gt;”De la parte inglesa: Los buques británicos en Riga supervisarán el cumplimiento del armisticio. Sobre estas condiciones se basan las siguientes exigencias:&lt;br /&gt;” ‘1 - Los alemanes mantendrán una fuerza en esta región que baste para contener a los bolcheviques y les impida extender la zona que ocupan [...]&lt;br /&gt;” ’3 - El oficial británico recibirá un informe de la disposición de las tropas que combaten a los bolcheviques, comprendidos los soldados letones y alemanes, para que el jefe militar naval esté informado. Asimismo se deben comunicar al mismo oficial todas las futuras disposiciones de las tropas que luchan contra los bolcheviques.&lt;br /&gt;” ’4 - Se debe mantener una fuerza armada en los lugares que se nombran a continuación, para impedir que los bolcheviques se apoderen de ellos o desborden la línea que los une: Walk, Wolmar, Wenden, Friedrichstadt, Pensk, Mitau.&lt;br /&gt;206 August Wining (1878-?): sindicalista alemán, socialdemócrata de la extrema derecha “imperialista”. Creía representar los intereses de la clase obrera alemana mediante la conquista del mercado mundial por la industria alemana. Consejero del imperialismo alemán en la intervención contra los soviets.&lt;br /&gt;” ’5 — El ferrocarril que une Riga con Libau debe ser defendido del ataque bolchevique, y todas las provisiones y comunicaciones británicas que recorran esta línea recibirán trato preferencial.’ ”&lt;br /&gt;Sigue una serie de exigencias adicionales.&lt;br /&gt;Veamos ahora la respuesta de Herr Winnig, plenipotenciario alemán y dirigente sindical.&lt;br /&gt;“Aunque no es usual que se exprese el deseo de obligar a un gobierno a mantener la ocupación de un estado extranjero, en este caso desearíamos hacerlo, puesto que se trata de proteger la sangre alemana - ¡Los barones del Báltico! - Además, consideramos que es nuestro deber moral ayudar al país al que hemos liberado de su estado de dependencia. Sin embargo, es probable que nuestros deseos se vean frustrados, porque nuestros soldados es esta región son en su mayoría hombres de cierta edad y poco aptos para el servicio y, en virtud del armisticio, muy ansiosos de volver a sus hogares y de poco espíritu de lucha; en segundo lugar, los gobiernos del Báltico tienden a considerar a los alemanes opresores. Pero trataremos de proveer tropas de voluntarios con espíritu de combate, y en realidad esto ya se ha hecho en parte.”&lt;br /&gt;Aquí vemos la contrarrevolución en marcha. Habréis leído hace poco de la formación de la División de Hierro, destinada a combatir a los bolcheviques en las provincias del Báltico. En ese momento existían dudas respecto de la actitud del gobierno Ebert-Scheidemann. Comprenderéis ahora que quien tuvo la iniciativa en la creación de esta fuerza fue el gobierno.&lt;br /&gt;Una palabra más respecto de Winnig. No es casual que un dirigente sindical preste semejantes servicios políticos. Podemos decir sin vacilar que los dirigentes sindicales alemanes y los social-demócratas alemanes son los canallas más infames que el mundo haya conocido. [Gritos y aplausos.] ¿Sabéis dónde tendrían que estar los tipos como Winnig, Ebert y Scheidemann? Según el código penal alemán que, se nos dice, sigue en vigor, y sigue siendo la base del sistema legal, ¡deberían estar en la cárcel! [Gritos y aplauso.] Porque el código penal alemán castiga con la cárcel a quien ponga a soldados alemanes al servicio de una potencia extranjera. Hoy, a la cabeza del gobierno “socialista” alemán hay hombres que son no sólo “judas” del movimiento socialista y traidores a la revolución proletaria, sino también criminales, que no merecen codearse con la gente decente. [Fuertes aplausos.]&lt;br /&gt;Retomando el hilo de mi discurso, es claro que estas maquinaciones, la formación de Divisiones de Hierro y, sobre todo, el acuerdo con los imperialistas británicos, debe considerarse las últimas reservas, que serán convocadas en caso de necesidad para aplastar al movimiento socialista alemán. Además, el problema cardinal, el de las perspectivas de paz, está ligado íntimamente a este asunto. ¿A qué pueden conducir las negociaciones, sino a un nuevo brote de guerra? Mientras esos canallas hacen su comedia en Alemania, queriendo hacernos creer que trabajan horas extras para tratar de negociar la paz, y declarando que los espartaquistas somos los perturbadores de la paz que intranquilizamos a los aliados y la retrasamos, ellos mismos lanzan nuevamente la guerra, una guerra en el este a la que pronto seguirá una guerra en suelo alemán.&lt;br /&gt;Una vez más nos hallamos ante una situación que no puede traer como consecuencia más que una etapa de grandes conflictos. Nos incumbe a nosotros defender, no sólo el socialismo, no sólo la revolución, sino también la paz mundial. He aquí la justificación de la táctica que empleamos en todo momento los del grupo Espartaco durante los cuatro años de guerra. La paz es la revolución mundial del proletariado. Hay una sola manera de imponer y salvaguardar la paz: ¡la victoria del proletariado socialista! [Aplausos prolongados.]&lt;br /&gt;¿Cuáles sen las consideraciones tácticas que debemos deducir de ello? ¿Cuál es la mejor manera de enfrentar la situación que probablemente se nos presentará en el futuro inmediato? Vuestra primera conclusión será indudablemente la esperanza de una próxima caída del gobierno Ebert-Scheidemann, y de que ocupe su lugar un gobierno que se declare socialista revolucionario proletario. Yo os pido que no dirijáis nuestra atención hacia la cumbre, sino a la base. No debemos recaer en la ilusión de la primera fase de la revolución, la del 9 de noviembre; no debemos pensar que cuando queramos realizar la revolución socialista bastará con derrocar al gobierno capitalista y poner otro en su lugar. Hay un solo camino hacia la victoria de la revolución proletaria.&lt;br /&gt;Debemos comenzar socavando el gobierno Ebert-Scheidemann, destrozando sus cimientos mediante la movilización revolucionaria masiva del proletariado. Además, permitidme recordaros algunas de las insuficiencias de la revolución alemana, insuficiencias no superadas al cierre del primer acto de la revolución. Distamos de hallamos en una situación en la que la caída del gobierno garantice el triunfo del socialismo. He tratado de demostrar que la revolución del 9 de noviembre fue, ante todo, una revolución política; mientras que la revolución que cumplirá nuestros objetivos ha de ser, además y sobre todo, una revolución económica. Incluso, el movimiento revolucionario abarcó únicamente las ciudades, y hasta el día de hoy no ha llegado a las zonas rurales. El socialismo sería ilusorio si dejara intacto el sistema agrario imperante. Desde la amplia perspectiva de la economía socialista, la industria manufacturera no puede remodelarse a menos que se acelere el proceso mediante la transformación socialista de la agricultura. La idea directriz de la transformación económica que construirá el socialismo es la abolición de la diferencia y contraste entre la ciudad y el campo. Esta separación, este conflicto, esta contradicción es un fenómeno puramente capitalista, y debe desaparecer apenas asumimos el punto de vista socialista.&lt;br /&gt;Si la reconstrucción socialista ha de emprenderse con toda la seriedad, nuestra atención debe dirigirse tanto al campo como a los centros industriales, y sin embargo ni siquiera hemos dado el primer paso con respecto a aquél. Esto es esencial, no sólo porque no podemos construir el socialismo sin socializar la agricultura; sino porque, aunque pensemos que ya hemos considerado las últimas reservas de la contrarrevolución, queda otra importante que todavía no hemos tenido en cuenta. Me refiero al campesinado. Precisamente porque el socialismo no los ha tocado aún, los campesinos constituyen una reserva adicional para la burguesía contrarrevolucionaria. Lo primero que harán nuestros enemigos cuando la llama de la antorcha socialista les empiece a quemar los pies, será movilizar a los campesinos, defensores fanáticos de la propiedad privada. Hay una sola manera de adelantarse a esta potencia contrarrevolucionaria amenazante. Debemos llevar la lucha de clases al campo; debemos movilizar al proletariado sin tierras y a los campesinos pobres contra los campesinos ricos. [Fuertes aplausos.]&lt;br /&gt;A partir de aquí podemos deducir qué tenemos que hacer para garantizar el triunfo de la revolución. Primero y principal, debemos extender en todas direcciones el sistema de consejos obreros. Lo que queda del 9 de noviembre son los comienzos débiles, y ni siquiera los tenemos todos. Durante la primera fase de la revolución perdimos fuerzas que habíamos adquirido al comienzo. Sabéis que la contrarrevolución se ha empeñado en la destrucción sistemática del sistema de consejos de obreros y soldados. El gobierno contrarrevolucionario de Hesse los ha abolido totalmente; en otras partes el poder ha sido arrancado de sus manos. Entonces, no basta con desarrollar el sistema de consejos de obreros y soldados, sino que debemos inducir a los trabajadores rurales y a los campesinos pobres a adoptar este sistema. Tenemos que tomar el poder, y el problema de la toma del poder se plantea de la siguiente manera: ¿Qué puede hacer, en cada lugar de Alemania, cada consejo de obreros y soldados? [¡Bravo!] Esa es la fuente de poder. Debemos minar el Estado burgués, debemos, en todas partes, poner fin a la separación de poderes públicos, a la división entre los poderes ejecutivo y legislativo. Esos poderes deben unificarse en manos de los consejos de obreros y soldados.&lt;br /&gt;Camaradas, tenemos un campo extenso por cultivar. Debemos construir de abajo hacia arriba, hasta que los consejos de obreros y soldados sean tan fuertes que la caída del gobierno Ebert-Scheidemann será el último acto del drama. Para nosotros la conquista del poder no será fruto de un solo golpe. Será un acto progresivo porque iremos ocupando progresivamente las instituciones del Estado burgués, defendiendo con uñas y dientes lo que tomemos. Además, considero, junto con mis colaboradores más íntimos en el partido, que la lucha económica también estará en manos de los consejos obreros. La solución de los problemas económicos, y la expansión del área de aplicación de esta solución, deben estar en manos de los consejos obreros. Los consejos deben ejercer todo el poder estatal. Á ese fin debemos dirigir nuestras actividades en el futuro inmediato, y es obvio que si aplicamos esta línea la lucha no dejará de intensificarse inmediata y colosalmente. Paso a paso, en lucha cuerpo a cuerpo, en cada provincia, en cada ciudad, en cada aldea, en cada comuna, todos los poderes estatales deben pasar, pieza por pieza, de la burguesía a los consejos de obreros y soldados.&lt;br /&gt;Pero antes de tomar estas medidas los militantes de nuestro partido y los proletarios en general deben educarse y disciplinarse. Aun en los lugares donde los consejos de obreros y soldados ya existen, no comprenden por qué existen. [¡Muy bien!] Debemos hacer comprender a las masas que el consejo de obreros y soldados debe ser el eje de la maquinaria estatal, que debe concentrar todo el poder en su seno y que debe utilizar dichos poderes para el único inmenso propósito de realizar la revolución socialista. Todavía los obreros organizados para formar consejos de obreros y soldados distan mucho de comprender esa perspectiva, y sólo minorías proletarias aisladas comprenden las tareas que les incumben. Pero no hay razón para quejarse de ello, puesto que es normal. Las masas deben aprender a ejercer el poder, ejerciendo el poder. No hay otro camino. Felizmente, quedaron atrás los días en que nos proponíamos “educar” al proletariado en el socialismo. Parecería que los marxistas de la escuela de Kautsky siguen viviendo en esas épocas pasadas. Educar en el socialismo a las masas proletarias significaba distribuir volantes y folletos, hacer conferencias. Pero ése no es hoy el método de educar a los proletarios. Hoy, los obreros aprenderán en la escuela de la acción. [¡Muy bien!]&lt;br /&gt;Nuestro evangelio dice: en el principio era el hecho. La acción significa para nosotros que los consejos de obreros y soldados deben comprender su misión y aprender a convertirse en las únicas autoridades públicas en toda la extensión del reino. Sólo así prepararemos el terreno de modo que todo esté dispuesto cuando llegue la revolución que coronará nuestra obra. Deliberadamente, y con plena conciencia del significado de estas palabras, os dijimos ayer, os dije yo en particular: “¡No creáis que las cosas serán fáciles en el futuro!” Algunos camaradas imaginan erróneamente que yo sostengo que podemos boicotear la Asamblea Nacional y cruzarnos de brazos. Es imposible, en el tiempo que nos queda, discutir a fondo el problema, pero permitidme decir que yo jamás quise significar semejante cosa. Yo quise decir que la historia no va a facilitamos la revolución como facilitó las revoluciones burguesas. En esas revoluciones bastó con derrocar el poder oficial central y entregar la autoridad a unas cuantas personas. Pero nosotros debemos trabajar desde abajo. Allí se revela el carácter masivo de nuestra revolución, que busca transformar la estructura de la sociedad. Es una característica de la revolución proletaria moderna que no debamos conquistar el poder político desde arriba sino desde abajo.&lt;br /&gt;El 9 de noviembre fue un intento, un intento débil, desganado, semiconsciente y caótico de derrocar la autoridad pública y poner fin al dominio de la propiedad privada. Lo que nos incumbe ahora es concentrar deliberadamente todas las fuerzas del proletariado para atacar las bases mismas de la sociedad capitalista. Allí, en la base, donde el patrón enfrenta a sus esclavos asalariados; allí, en la raíz, donde los órganos ejecutivos de la propiedad enfrentan a los objetos de su gobierno, a las masas; allí, paso a paso, debemos arrancar el poder de las clases dominantes, tomarlo en nuestras manos. Trabajando con esos métodos puede parecer que el proceso será bastante más pesado de lo que imaginábamos en el primer arrebato de entusiasmo. Creo que debemos comprender con toda claridad las dificultades y complicaciones que aparecen en el camino de la revolución. Espero que en vuestro caso, como en el mío, la descripción de las dificultades enormes que debemos enfrentar, de las inmensas tareas que debemos asumir, no disminuirá el entusiasmo ni paralizará las energías. Todo lo contrario, cuanto mayor la tarea, mayor el fervor con el que concentraréis vuestras energías. Tampoco debemos olvidar que la revolución puede obrar con extraordinaria velocidad. No trataré de predecir cuánto tiempo necesitaremos. ¿Quién de nosotros se preocupa por el tiempo, mientras alcance la vida para lograr el objetivo? Bástenos tener claridad acerca del trabajo que nos aguarda; he tratado de bosquejar lo mejor posible, en rasgos generales, el trabajo que tenemos por delante. [Aplausos tumultuosos.]&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2520562928591192373-3283379171635418022?l=spartakusbund.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/3283379171635418022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/3283379171635418022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://spartakusbund.blogspot.com/2007/03/discurso-ante-el-congreso-de-fundacin.html' title='DISCURSO ANTE EL CONGRESO DE FUNDACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA ALEMÁN'/><author><name>hams</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07321175729134498738</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4edhmlSFI/AAAAAAAAAB8/osLQ_Y6paGU/s72-c/indexg.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2520562928591192373.post-4664039608758257882</id><published>2007-03-18T21:58:00.000-07:00</published><updated>2007-03-18T22:02:27.005-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Was will der Spartakusbund?'/><title type='text'>Was will der Spartakusbund?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4ZUhmlSEI/AAAAAAAAAB0/2THPVsXPXsk/s1600-h/indexfgg.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4ZUhmlSEI/AAAAAAAAAB0/2THPVsXPXsk/s320/indexfgg.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043496473109809218" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify; font-weight: bold;" class="fst"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h2 style="font-family: arial; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Karl Liebknecht&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 style="font-family: arial; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;" class="fst"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Wir müssen uns in diesem Augenblick vor allem völlige Klarheit über die Ziele unserer Politik verschaffen. Wir bedürfen eines genauen Einblickes in den Gang der Revolution; wir haben zu erkennen, was sie bisher gewesen ist, um zu begreifen, worin ihre zukünftige Aufgabe bestehen wird.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Bis jetzt ist die deutsche Revolution nichts anderes gewesen als ein Versuch zur Überwindung des Krieges und seiner Folgen. Ihr erster Schritt war daher der Abschluß eines Waffenstillstandes mit den feindlichen Mächten und der Sturz der Führer des alten Systems. Die nächste Aufgabe aller entschiedenen Revolutionäre besteht darin, diese Errungenschaften aufrechtzuerhalten und sie zu erweitern.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Wir sehen, daß der Waffenstillstand, über den die gegenwärtige Regierung mit den feindlichen Mächten verhandelt, von diesen zur Erdrosselung Deutschlands benutzt wird. Das aber ist mit den Zielen des Proletariats unvereinbar; denn eine solche Erdrosselung würde weder mit dem Ideal eines dauernden noch eines menschenwürdigen Friedens übereinstimmen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nicht ein Friede des Augenblicks, nicht ein Friede der Gewalt, sondern ein Friede der Dauer und des Rechts, das ist das Ziel des deutschen wie des internationalen Proletariats. Aber es ist nicht das Ziel der gegenwärtigen Regierung, die, ihrem ganzen Wesen entsprechend, mit den imperialistischen Regierungen der Entente lediglich einen Frieden des Augenblicks zu schließen vermag; und zwar deshalb, weil sie es verabsäumt, an die Fundamente des Kapitals zu rühren.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Solange der Kapitalismus besteht, sind – das wissen alle Sozialisten sehr wohl – Kriege unvermeidlich. Welche Ursachen sind es gewesen, die zum Weltkriege getrieben haben? Die Herrschaft des Kapitalismus bedeutet die Ausbeutung des Proletariats; sie bedeutet eine ständige und ungehemmte Ausdehnung des Kapitalismus auf dem Weltmarkt. Hier stoßen in scharfem Kontrast die kapitalistischen Mächte der verschiedenen nationalen Gruppen zusammen. Und dieser wirtschaftliche Zusammenstoß führt mit Notwendigkeit zuletzt zu einem Zusammenstoß der politischen und militärischen Waffen – zum Kriege. Man will uns jetzt mit der Idee des Völkerbundes zu beruhigen suchen, der einen dauernden Frieden zwischen den verschiedenen Staaten herbeiführen soll. Als Sozialisten sind wir uns völlig klar darüber, daß ein solcher Völkerbund nichts anderes ist als ein Bündnis der herrschenden Klassen der verschiedenen Staaten untereinander – ein Bündnis, das seinen kapitalistischen Charakter nicht verleugnen kann, gegen das internationale Proletariat gerichtet ist und einen dauernden Frieden nie zu garantieren vermag.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die Konkurrenz, das Wesen der kapitalistischen Produktion, bedeutet für uns Sozialisten Brudermord; wir aber fordern im Gegensatz dazu die internationale Gemeinsamkeit der Menschen. Nur der Wille des Proletariats ist auf einen dauernden und menschenwürdigen Frieden gerichtet; nie und nimmer kann der Imperialismus der Entente dem deutschen Proletariat diesen Frieden geben; ihn wird es von seinen Arbeitsbrüdern in Frankreich, Amerika und Italien erhalten. Den Weltkrieg durch einen dauernden und menschenwürdigen Frieden abzuschließen, das also allein vermag die Tatbereitschaft des internationalen Proletariats. So lehrt es uns unsere sozialistische Grundauffassung.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jetzt, nach diesem ungeheuren Morden, gilt es fürwahr ein Werk aus einem einzigen Guß zu schaffen. Die ganze Menschheit ist in den glühenden Schmelztiegel des Weltkrieges geworfen worden. Das Proletariat hält den Hammer in der Hand, um daraus eine neue Welt zu formen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nicht nur unter dem Kriege und seiner Verwüstung leidet das Proletariat, sondern im Prinzip an der kapitalistischen Gesellschaftsordnung, der wahren Ursache dieses Krieges. Die kapitalistische Gesellschaftsordnung zu beseitigen, das ist die einzige Rettung des Proletariats aus dem dunklen Verhängnis seines Schicksals.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Wie aber kann dieses Ziel erreicht werden? Zur Beantwortung dieser Frage ist es nötig, sich völlig klar darüber zu sein, daß nur das Proletariat selbst in eigener Tat sich aus seiner Knechtschaft erlösen kann. Man hat uns gesagt: Die Nationalversammlung ist der Weg zur Freiheit. Die Nationalversammlung bedeutet aber nichts anderes als eine formelle politische Demokratie. Sie bedeutet durchaus nicht diejenige Demokratie, die der Sozialismus stets gefordert hat. Der Wahlzettel ist sicherlich nicht der Hebel, mit dem die Macht der kapitalistischen Gesellschaftsordnung aus den Fugen gehoben werden kann. Wir wissen, daß eine Reihe von Staaten diese formale Demokratie der Nationalversammlung seit langem besitzt, Frankreich, Amerika, Schweiz. Aber gleichwohl herrscht auch in diesen Demokratien das Kapital.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Es ist keine Frage, daß sich bei den Wahlen zur Nationalversammlung der Einfluß des Kapitals, seine wirtschaftlich organisierte Überlegenheit in höchstem Maße geltend machen wird. Große Massen der Bevölkerung werden sich unter dem Druck und Einfluß dieser Überlegenheit in Gegensatz zu sich selbst, in Gegensatz zu ihren eigenen und wahren Interessen setzen und ihre Stimmen ihren Feinden geben. Schon aus diesem Grunde wird die Nationalversammlung niemals ein Sieg des sozialistischen Willens sein. Es ist völlig verkehrt, zu glauben, daß in der formalen Demokratie des Parlaments die sichere Voraussetzung und Bedingung für die Verwirklichung des Sozialismus gegeben sei. Vielmehr ist gerade umgekehrt erst der verwirklichte Sozialismus die grundlegende Voraussetzung für eine wahre Demokratie. Das revolutionäre deutsche Proletariat kann von einer Wiedergeburt des alten Reichstages in der neuen Form der Nationalversammlung nichts für seine Ziele erwarten; denn diese Nationalversammlung wird den gleichen Charakter tragen wie die alte "Schwatzbude" am Königsplatz. Wir werden in ihr sicherlich alle die alten Herrschaften wiederfinden, die dort vor dem Kriege und während des Krieges die Geschicke des deutschen Volkes in so verhängnisvoller Weise zu bestimmen suchten. Und wahrscheinlich ist es auch, daß die bürgerlichen Parteien in dieser Nationalversammlung die Mehrheit haben werden. Aber selbst, wenn das nicht der Fall sein sollte, wenn die Nationalversammlung mit einer sozialistischen Mehrheit die Sozialisierung der deutschen Wirtschaft beschließen sollte, so wird ein solcher parlamentarischer Beschluß ein papiernes Dekret bleiben und an dem energischsten Widerstand der Kapitalisten scheitern. Nicht im Parlament, nicht mit seinen Methoden kann der Sozialismus verwirklicht werden; hier ist einzig und allein der außerparlamentarische, revolutionäre Kampf des Proletariats entscheidend. Nur durch ihn ist das Proletariat imstande, die Gesellschaft nach seinem Willen zu formen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die kapitalistische Gesellschaft ist ihrem Wesen nach nichts anderes als die mehr oder minder verhüllte Herrschaft der Gewalt. Ihre Absicht geht jetzt dahin, zu den gesetzlichen Zuständen der früheren "Ordnung" zurückzukehren und die Revolution, die das Proletariat gemacht hat, als einen ungesetzlichen Vorgang, gleichsam als ein geschichtliches Mißverhältnis zu diskreditieren und zu beseitigen. Aber nicht umsonst hat das Proletariat die schwersten Opfer in dem blutigen Kriege gebracht; wir, die Vorkämpfer der Revolution, werden uns nicht von unserem Platz verdrängen lassen. Wir bleiben so lange am Leben, bis wir die Macht des Sozialismus fundiert haben.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die politische Macht, die sich das Proletariat am 9. November erobert hat, ist ihm zum Teil schon wieder entrissen worden; entrissen worden ist ihm vor allen Dingen die Macht, die entscheidenden Stellen in der Staatsverwaltung durch die Männer seines Vertrauens zu besetzen. Auch der Militarismus, gegen dessen Herrschaft wir uns erhoben, ist noch am Leben. Wir kennen sehr wohl die Ursachen, die dazu geführt haben, das Proletariat aus seinen Positionen zu verdrängen. Wir wissen, daß die Soldatenräte zu Beginn der revolutionären Entwicklung die Situation nicht immer klar gesehen haben. Es haben sich in ihre Reihe zahlreiche schlaue Rechner eingeschlichen, Konjunkturrevolutionäre, Feiglinge, die nach dem Niederbruch der alten Macht sich an die neue anschlossen, um hier ihre bedrohte Existenz zu salvieren. In zahlreichen Fällen übergaben die Soldatenräte solchen Leuten verantwortungsvolle Stellungen und machten dadurch den Bock zum Gärtner. Andererseits hat die gegenwärtige Regierung die alte Kommandogewalt wiederhergestellt und auf diese Weise den Offizieren die Macht zurückgegeben.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Wenn jetzt allenthalben in Deutschland ein chaotisches Durcheinander herrscht, so trägt die Verantwortung dafür nicht die Revolution, die die Macht der herrschenden Klassen zu beseitigen suchte, sondern diese herrschenden Klassen selbst und der Brand des Krieges, der von den herrschenden Klassen entzündet worden ist. "Ordnung und Ruhe muß herrschen", so ruft uns die Bourgeoisie zu, und sie meint damit, daß das Proletariat vor ihr kapitulieren solle, um diese Ordnung und Ruhe wiederherzustellen; daß das Proletariat seine Macht in die Hände derjenigen zurückgeben solle, die jetzt unter der Maske der Revolution die Gegenrevolution vorbereiten. Gewiß, eine revolutionäre Bewegung läßt sich nicht auf glattem Parkettboden durchführen; es setzt Splitter und Späne in dem Kampfe um eine neue und höhere Ordnung der Gesellschaft und einen dauernden Frieden der Menschheit.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Dadurch, daß die Regierung den alten Generälen und Offizieren die Kommandogewalt zu dem Zwecke der Demobilisation der Armee zurückgegeben hat, hat sie die Demobilisation erschwert und zerrüttet. Sicherlich hätte sich die Demobilisation weit ruhiger und ordnungsmäßiger gestaltet, wenn sie der freien Disziplin der Soldaten überlassen worden wäre. Dagegen haben die Generäle, mit der Autorität der Volksregierung ausgerüstet, auf alle Weise versucht, die Soldaten mit Haß gegen die Regierung zu erfüllen. Sie haben die Soldatenräte eigenmächtig abgesetzt, sie haben schon in den ersten Tagen der Revolution das Tragen von roten Fahnen verboten und die roten Fahnen von öffentlichen Gebäuden herunterreißen lassen. Alle diese Vorgänge kommen auf das Schuldkonto der Regierung, die, um die "Ordnung" der Bourgeoisie aufrechtzuerhalten, in Wahrheit die Revolution erstickt, wenn es sein muß, in Blut.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Und da wagt man, uns anzuklagen, daß wir es seien, die den Terror, den Bürgerkrieg und das Blutvergießen wollen; da wagt man, uns zuzumuten, wir sollten auf unsere revolutionäre Aufgabe verzichten, damit die Ordnung unserer Gegner wiederaufgerichtet werde! Nicht wir sind es, die Blutvergießen wollen. Aber sicher ist es, daß die Reaktion, sobald sie die Macht dazu hat, sich keinen Augenblick besinnen wird, die Revolution im Blut zu ersticken. Erinnern wir uns doch ihrer grausamen und niederträchtigen Schandtaten, mit denen sie sich noch vor wenigen Wochen und Monaten besudelte. In der Ukraine hat sie Henkersarbeit verrichtet, in Finnland hat sie Tausende von Arbeitern gemordet – das sind die Blutspuren an den Händen des deutschen Imperialismus, dessen Wortführer uns revolutionäre Sozialisten jetzt der Propaganda des Terrors und des Bürgerkrieges in ihrer lügenhaften Presse verdächtigen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nein! Wir wollen, daß sich der Umbau der Gesellschaft und der Wirtschaft ohne Unordnung und in aller Friedlichkeit vollziehe. Und wenn Unordnung und Bürgerkrieg entstehen sollten, so werden einzig und allein diejenigen die Schuld tragen, die ihre Herrschaft und ihren Profit stets mit Waffengewalt befestigt und erweitert haben und die auch jetzt wieder versuchen, das Proletariat unter ihr Joch zu beugen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Also nicht zur Gewalt und nicht zum Blutvergießen rufen wir das Proletariat auf; aber wir rufen es auf zu revolutionärer Tatbereitschaft und zur Entfaltung all seiner Energie, auf daß es den Neubau der Welt in seine Hände nehme. Wir rufen die Massen der Soldaten und Proletarier dazu auf, an dem Ausbau der Soldaten- und Arbeiterräte tatkräftig fortzuwirken. Wir rufen sie dazu auf, die herrschenden Klassen zu entwaffnen, sich selbst aber zu bewaffnen zum Schutze der Revolution und zur Sicherung des Sozialismus. Das allein gibt uns die Gewähr für die Erhaltung und für den Ausbau der Revolution im Sinne der unterdrückten Volksklassen. Das revolutionäre Proletariat darf keinen Augenblick mehr zögern, die bürgerlichen Elemente aus allen ihren politischen und sozialen Machtstellungen zu entfernen; es muß die ganze Macht selbst in seine Hände nehmen. Gewiß, wir werden zur Durchführung der Sozialisierung des Wirtschaftslebens die Mitwirkung auch der bürgerlichen Intelligenz, der Fachmänner, der Ingenieure brauchen; aber sie werden unter Kontrolle des Proletariats ihre Arbeit verrichten.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Von allen diesen dringendsten Aufgaben der Revolution hat die gegenwärtige Regierung noch nicht eine einzige in Angriff genommen. Dagegen hat sie alles getan, um die Revolution zurückzubremsen. Jetzt hören wir, daß unter ihrer Mitwirkung draußen auf dem Lande Bauernräte gewählt werden, Räte derjenigen Bevölkerungsschicht, die stets zu den rückständigsten und erbittertsten Feinden des Proletariats gehört hat und die bis auf den heutigen Tag der heftigste Feind des ländlichen Proletariats geblieben ist. All diesen Machenschaften müssen die Revolutionäre fest und entschlossen entgegentreten. Sie müssen von ihrer Macht Gebrauch machen und vor allem mit der Sozialisierung energisch und sicher beginnen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Der erste Schritt wird darin bestehen, daß die Waffenlager und die gesamte Rüstungsindustrie vom Proletariat mit Beschlag belegt werden. Dann müssen die industriellen und landwirtschaftlichen Großbetriebe in den Besitz der Gesellschaft überführt werden. Es kann kein Zweifel bestehen, daß sich diese sozialistische Umschaltung der Produktion bei der hohen und stark zentralisierten Form dieser Wirtschaftsgebilde in Deutschland verhältnismäßig leicht und schnell vollziehen läßt. Wir besitzen ferner ein bereits hochentwickeltes Genossenschaftswesen, an dem vor allem auch der Mittelstand interessiert ist. Auch dies ist ein geeignetes Mittel zu einer wirksamen Durchführung des Sozialismus.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Wir sind uns völlig klar darüber, daß es sich bei dieser Sozialisierung um einen langen und großen Prozeß handelt. Wir verhehlen uns keineswegs die Schwierigkeiten, die dieser Aufgabe entgegenstehen, zumal in der gefährlichen Situation, in der sich unser Volk jetzt befindet. Aber glaubt jemand allen Ernstes, daß sich die Menschen den geeigneten Zeitpunkt für eine Revolution und für die Verwirklichung des Sozialismus nach ihrem Gutdünken und Belieben auszusuchen vermögen? So ist der Gang der Weltgeschichte wahrlich nicht! Jetzt geht es nicht an zu erklären: Für heute und morgen paßt uns die sozialistische Revolution nicht in unseren sorgfältig ausgerechneten Plan; aber übermorgen, wenn wir besser dazu vorbereitet sind, wenn wir wieder Brot und Rohstoffe haben und unsere kapitalistische Produktionsweise sich wieder in vollem Gang befindet, dann wollen wir über die Sozialisierung der Gesellschaft mit uns reden lassen. Nein, das ist eine grundfalsche und lächerliche Auffassung von dem Wesen der geschichtlichen Entwicklung. Man kann sich weder den geeignet erscheinenden Zeitpunkt für eine Revolution aussuchen noch die Revolution nach eigenem Ermessen vertagen. Denn was sind Revolutionen ihrem Wesen nach anderes als große und elementare gesellschaftliche Krisen, deren Ausbruch und Entfaltung nicht von dem Willen einzelner abhängt und die sich, über die Köpfe einzelner hinweg, gleich gewaltigen Gewittern entladen! Schon Karl Marx hat uns gelehrt, daß die soziale Revolution in eine Krise des Kapitalismus fallen muß. Nun wohl, dieser Krieg ist nichts anderes als eine solche Krise; und darum hat jetzt, wenn irgendwann, die Stunde des Sozialismus geschlagen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Am Vorabend der Revolution, in jener Nacht vom Freitag zum Samstag, da hatten die Führer der sozialdemokratischen Parteien noch keine Ahnung, daß die Revolution schon vor der Tür stand. Sie wollten nicht daran glauben, daß die revolutionäre Gärung in den Massen der Soldaten und Arbeiter bereits so weit fortgeschritten sei. Als sie aber dann erfuhren, daß die große Schlacht bereits begonnen habe, da liefen sie alle eilig herbei, weil sie sonst hätten befürchten müssen, daß die gewaltige Bewegung über sie hinwegfluten werde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Der entscheidende Augenblick ist gekommen. Töricht und schwächlich sind alle diejenigen, denen er als ungeeignet erscheint und die darüber jammern, daß er gerade jetzt erschienen ist. Auf unsere Tatbereitschaft, auf unseren revolutionären Ernst und Willen kommt es jetzt an. Die große Aufgabe, auf die wir uns so lange vorbereitet haben, drängt der Lösung entgegen. Die Revolution ist da. Sie muß sein! Es handelt sich nicht mehr darum ob, sondern nur noch wie! Die Frage ist gestellt; und aus der Schwierigkeit der Situation, in der wir uns befinden, darf nicht der Schluß gezogen werden, daß jetzt keine Revolution sein solle.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ich wiederhole, daß wir diese Schwierigkeit nicht verkennen. Vor allem sind wir uns jener Schwierigkeit bewußt, die darin besteht, daß das deutsche Volk noch keine revolutionäre Erfahrung und Überlieferung besitzt. Andererseits ist aber gerade dem deutschen Proletariat die Aufgabe der Sozialisierung durch mancherlei Umstände wesentlich erleichtert. Die Gegner unseres Programms geben uns zu bedenken, daß es in einer so bedrohlichen Lage, jetzt, wo Arbeitslosigkeit, Mangel an Nahrungsmitteln und Rohstoffen vor der Türe stehen, unmöglich sei, mit der Vergesellschaftung der Wirtschaft zu beginnen. Aber hat die Regierung der kapitalistischen Klasse nicht gerade im Verlauf des Krieges, also in einer mindestens ebenso schwierigen Lage, wirtschaftliche Maßnahmen der durchgreifendsten Art getroffen, Maßnahmen, welche Produktion und Konsumtion grundlegend umgestalteten? Und alle diese Maßnahmen geschahen damals im Dienste des Krieges, zum Zwecke des Durchhaltens, im Interesse des Militarismus und der herrschenden Klasse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die Maßnahmen der Kriegswirtschaft konnten nur durch die Selbstdisziplin des deutschen Volkes durchgeführt werden. Damals stand diese Selbstdisziplin im Dienste des Völkermordens, sie war zum Schaden des Volkes wirksam. Jetzt aber, wo sie im Interesse des Volkes, zu seinem eigenen Nutzen wirken soll, wird sie imstande sein, noch weit größere Leistungen und Umwandlungen zu vollbringen als je zuvor. Im Dienste des Sozialismus wird sie das Werk der Sozialisierung schaffen. Waren es doch gerade die Sozialpatrioten, die jene tief einschneidenden kriegswirtschaftlichen Maßnahmen als Kriegssozialismus bezeichneten, und Scheidemann, dieser gefügige Diener der Militärdiktatur, trat voller Begeisterung dafür ein. Nun, wir dürfen jedenfalls diesen Kriegssozialismus als eine Umbildung unseres Wirtschaftslebens betrachten, die wohl geeignet ist, als Vorbereitung der echten, im Zeichen des Sozialismus stehenden Sozialisierung zu dienen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die Verwirklichung des Sozialismus ist unvermeidlich; sie muß kommen, gerade weil wir die Unordnung, über die man sich jetzt so aufregt, endgültig überwinden müssen. Aber diese Unordnung ist unüberwindlich, solange die Machthaber von gestern, die wirtschaftlichen und politischen Gewalten des Kapitalismus, am Ruder bleiben; denn sie haben dieses Chaos verursacht.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die Pflicht der gegenwärtigen Regierung wäre es gewesen, zuzugreifen und schnell und entschieden zu handeln. Aber sie hat die Aufgabe der Sozialisierung nicht um einen Schritt gefördert. Was hat sie in der Ernährungsfrage geleistet? Sie spricht zum Volke: "Du mußt hübsch artig sein und Dich gesittet benehmen, dann wird uns Wilson Lebensmittel schicken." Das gleiche ruft uns Tag für Tag die gesamte Bourgeoisie zu, und diejenigen, die sich noch vor wenigen Monaten nicht genug darin tun konnten, den Präsidenten von Amerika zu beschimpfen und mit Kot zu bewerfen, sie begeistern sich jetzt für ihn und fallen ihm voller Bewunderung zu Füßen – um Lebensmittel von ihm zu erhalten. Ja freilich! Wilson und seine Genossen werden uns vielleicht helfen, aber sicherlich nur in dem Maße und in der Form, als es den imperialistischen Interessen des Ententekapitalismus entspricht. Jetzt beeilen sich alle offenen und heimlichen Gegner der proletarischen Revolution, Wilson als den guten Freund des deutschen Volkes anzupreisen, aber gerade dieser menschenfreundliche Wilson ist es ja gewesen, der den grausamen Waffenstillstandsbedingungen Fochs seine Billigung erteilt und dadurch dazu beigetragen hat, die Not des Volkes ins unermeßliche zu steigern. Nein, wir revolutionären Sozialisten glauben keinen Augenblick lang an den Schwindel von der Menschenfreundlichkeit Wilsons, der nichts anderes tut und tun kann, als die Interessen des Ententekapitals in kluger Berechnung zu vertreten. Doch wozu dient jener Schwindel, mit dem die Bourgeoisie und die Sozialpatrioten jetzt hausieren gehen, in Wahrheit? Um das Proletariat zu überreden und zu verleiten, die Macht, die es sich durch die Revolution erobert hat, preiszugeben.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Wir werden nicht darauf hereinfallen. Wir stellen unsere sozialistische Politik auf den granitenen Boden des deutschen Proletariats; wir stellen sie auf den granitenen Boden des internationalen Sozialismus. Wir halten es weder mit der Würde noch mit der revolutionären Aufgabe des Proletariats für vereinbar, daß wir, die wir mit der sozialen Revolution begonnen haben, an die Barmherzigkeit des Ententekapitals appellieren, sondern wir rechnen auf die revolutionäre Solidarität und die internationale Tatbereitschaft der Proletarier Frankreichs, Englands, Italiens und Amerikas. Die Kleinmütigen und Ungläubigen, die jedes sozialistischen Geistes bar sind, rufen uns zu, daß wir Toren seien, auf den Ausbruch einer sozialen Revolution in den Ländern zu hoffen, die siegreich aus diesem Weltkrieg hervorgegangen seien. Wie steht es mit diesem Einwurf? Selbstverständlich wäre es völlig verkehrt, zu glauben, daß schon im nächsten Augenblick, gleichsam auf ein Kommando, die Revolution in den Staaten der Entente ausbrechen wird. Die Weltrevolution, die unser Ziel und unsere Hoffnung ist, ist ein viel zu gewaltiger historischer Prozeß, als daß sie sich Schlag auf Schlag, in Tagen und Wochen entfalten könnte. Die russischen Sozialisten haben die deutsche Revolution vorausgesagt als notwendige Konsequenz der russischen. Aber noch ein volles Jahr nach dem Ausbruch der russischen Revolution war alles bei uns still, bis schließlich doch die Stunde schlug.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jetzt herrscht bei den Völkern der Entente begreiflicherweise ein mächtiger Siegestaumel, und die Freude über die Zertrümmerung des deutschen Militarismus, über die Befreiung Belgiens und Frankreichs ist so laut, daß wir ein revolutionäres Echo von seiten der Arbeiterschaft unserer bisherigen Feinde in diesem Augenblick nicht erwarten dürfen. Und außerdem wird die Zensur, die in den Ententeländern noch gebietet, jede Stimme, die zum revolutionären Anschluß an das revolutionäre Proletariat auffordert, gewaltsam unterdrücken. Auch ist nicht zu übersehen, daß die verräterische und verbrecherische Politik der Sozialpatrioten dazu geführt hat, während des Krieges den internationalen Zusammenhang des Proletariats zu zerreißen und zu zerstören.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Und was für eine Revolution ist es denn eigentlich, die wir jetzt von den Sozialisten Frankreichs, Englands, Italiens und Amerikas erwarten? Welches Ziel und welchen Charakter soll diese Revolution haben? Die Revolution vom 9. November stellte sich in ihrem ersten Stadium die Aufrichtung einer demokratischen Republik zur Aufgabe, sie hatte ein bürgerliches Programm; und wir wissen sehr gut, daß sie diesen Standpunkt auch auf der Stufe ihrer gegenwärtigen Entwicklung in Wahrheit noch nicht überwunden hat. Aber eine Revolution von solcher Art erwarten wir keineswegs von dem Proletariat der Entente, und zwar deswegen nicht, weil Frankreich, England, Amerika und Italien sich seit Jahrzehnten und Jahrhunderten bereits im festen Besitz dieser bürgerlich demokratischen Freiheit befinden, um die wir hier am 9. November gerungen haben. Sie besitzen die republikanische Staatsverfassung, also gerade dasjenige, was uns die gepriesene Nationalversammlung erst bescheren soll; denn das Königtum in England und Italien ist nur eine belanglose Äußerlichkeit, eine Dekoration und eine Fassade. Also wir können von dem Proletariat der Ententestaaten mit Fug gar keine andere als eine soziale Revolution erwarten. Doch wie sind wir zu einer solchen Erwartung berechtigt, wie können wir an das Proletariat der anderen Länder die Forderung einer sozialen Revolution stellen, solange wir selbst sie noch nicht gemacht haben! Wir müssen also den ersten Schritt dazu tun. Je schneller und entschiedener das deutsche Proletariat mit dem guten Beispiel vorangeht, je schneller und entschiedener wir unsere Revolution zum Sozialismus hin entwickeln, je schneller wird uns das Proletariat der Entente folgen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Damit uns aber der große Wurf des Sozialismus gelingt – dazu ist es unbedingt erforderlich, daß die politische Macht dem Proletariat erhalten bleibe. Denn jetzt gibt es kein Schwanken und Zögern mehr, sondern nur noch ein klares Entweder – Oder. Entweder der bürgerliche Kapitalismus fährt fort zu leben und die Erde und die gesamte menschliche Gesellschaft zu beglücken mit seiner Ausbeutung und Lohnsklaverei und der Verewigung der Kriegsgefahr, oder aber das Proletariat besinnt sich auf seine weltgeschichtliche Aufgabe und auf sein Klasseninteresse, das es dazu aufruft, alle Klassenherrschaft für immer aufzuheben.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jetzt versucht man von sozialpatriotischer und bürgerlicher Seite, das Volk von dieser seiner geschichtlichen Mission abspenstig zu machen, indem man ihm die Gefahren der Revolution schwarz und gruselig an die Wand malt; indem man in den blutigsten Farben die Not und Zerstörung, den Aufruhr und Schrecken schildert, von denen die Umwälzung der gesellschaftlichen Verhältnisse angeblich begleitet sein wird. Aber diese Schwarzmalerei ist vergebene Liebesmüh! Denn die Verhältnisse selbst, die Unfähigkeit des Kapitals, das Wirtschaftsleben, das von ihm zerstört wurde, wiederaufzubauen, sie sind es, die das Volk mit eiserner Notwendigkeit auf den Weg der sozialen Revolution treiben werden. Wenn wir die großen Streikbewegungen der letzten Tage mit Aufmerksamkeit betrachten, so erkennen wir deutlich, daß selbst mitten in der Revolution der Konflikt zwischen dem Unternehmertum und der Lohnarbeiterschaft lebendig ist. Der proletarische Klassenkampf ruht nicht, solange sich die Bourgeoisie auf den Trümmern ihrer ehemaligen Herrlichkeit behauptet; er wird erst ruhen in dem Augenblick, wo die soziale Revolution zum siegreichen Ende gelangt ist.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Das ist es, was der Spartakusbund will.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jetzt greift man die Spartakusleute mit allen erdenklichen Mitteln an. Die Presse der Bourgeoisie und der Sozialpatrioten, vom &lt;strong&gt;Vorwärts&lt;/strong&gt; bis zur &lt;strong&gt;Kreuz-Zeitung&lt;/strong&gt;, strotzt von den abenteuerlichsten Lügen, von den frechsten Verdrehungen, von Entstellungen und Verleumdungen. Was schimpft man uns nicht alles nach? Daß wir den Terror verkünden; daß wir den blutigsten Bürgerkrieg entfesseln wollten; daß wir uns mit Waffen und Munition ausrüsten und den bewaffneten Aufstand vorbereiten. Mit einem Wort: daß wir die gefährlichsten und gewissenlosesten Bluthunde der Welt seien. Diese Lügen sind leicht zu durchschauen. Als ich gleich im Beginn des Krieges ein kleines, mutiges, opferbereites Häuflein von revolutionären Genossen um mich scharte und es dem Krieg und dem Kriegstaumel entgegenwarf, da wurden wir von allen Seiten niedergebrüllt, verfolgt und in den Kerker geworfen. Und als ich es offen und laut aussprach, was damals niemand auszusprechen wagte und was damals noch die wenigsten erkennen wollten: daß Deutschland und seine politischen und militärischen Leiter am Kriege schuldig seien – da hieß es, ich sei ein gemeiner Verräter, ein bezahlter Agent der Entente, ein vaterlandsloser Geselle, der den Untergang Deutschlands wolle. Wir hätten es bequemer haben können, wenn wir geschwiegen oder in den allgemeinen Chor des Chauvinismus und Militarismus eingestimmt hätten. Aber wir zogen es vor, die Wahrheit zu sagen, ohne auf die Gefahr zu achten, in die wir uns dadurch begaben. Jetzt sehen alle, auch diejenigen, die damals gegen uns wüteten, ein, daß das Recht und die Wahrheit auf unserer Seite waren. Jetzt, nach der Niederlage und nach den ersten Tagen der Revolution, sind dem ganzen Volk die Augen geöffnet worden, so daß es erkennt, daß es von seinen Fürsten, seinen Alldeutschen, seinen Imperialisten und Sozialpatrioten in diesen Abgrund seines Unglücks hineingestoßen worden ist. Und gerade jetzt wieder, wo wir abermals unsere Stimme erheben, um dem deutschen Volke den einzigen Weg zu zeigen, der es aus diesem Unglück zur wahren Freiheit und zum dauernden Frieden zu führen vermag, in diesem Augenblick kommen dieselben Menschen, die damals uns und die Wahrheit niederschrien, und nehmen ihren alten Feldzug der Lüge und der Verleumdung gegen uns wieder auf. Mögen sie auch jetzt geifern und schreien, mögen sie wie bellende Hunde hinter uns herlaufen – wir werden unseren geraden Weg, den Weg der Revolution und des Sozialismus, unbekümmert verfolgen, indem wir uns sagen: Viel Feind, viel Ehr! Nur zu wohl wissen wir es, daß die gleichen Verbrecher und Verräter, die im Jahre 1914 das deutsche Proletariat mit der Phrase des Sieges und der Eroberung, mit der Aufforderung zum "Durchhalten" und mit dem niederträchtigen Abschluß des Burgfriedens zwischen Kapital und Arbeit betrogen, daß diejenigen, die auf solche Art den revolutionären Klassenkampf des Proletariats zu ersticken suchten und jeden Streik als wilden Streik während des Krieges mit Hilfe ihres Organisationsapparates und der Behörden niederknebelten – daß sie die gleichen sind, die jetzt, im Jahre 1918, abermals vom Nationalfrieden sprechen und die die Solidarität aller Parteien zum Zweck des Aufbaues unseres Staates proklamieren.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Dieser neuen Einigung von Proletariat und Bourgeoisie, dieser verräterischen Fortsetzung der Lüge von 1914 soll die Nationalversammlung dienen. Das soll ihre wahre Aufgabe sein. Mit ihrer Hilfe soll der revolutionäre Klassenkampf des Proletariats zum zweiten Male erstickt werden. Aber wir erkennen, daß hinter dieser Nationalversammlung in Wahrheit der alte deutsche Imperialismus steht, der trotz der Niederlage Deutschlands nicht tot ist. Nein, er ist nicht tot; und bleibt er am Leben, so ist das deutsche Proletariat um die Früchte seiner Revolution geprellt.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: arial; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Niemals darf das geschehen. Noch ist das Eisen warm, jetzt müssen wir es schmieden. Jetzt oder nie! Entweder wir gleiten zurück in den alten Sumpf der Vergangenheit, aus dem wir in revolutionärem Anlauf versucht haben, uns zu erheben, oder wir setzen den Kampf fort bis zum Sieg und zur Erlösung, bis zur Erlösung der ganzen Menschheit von dem Fluche der Knechtschaft. Damit wir dieses große Werk, die größte und erhebendste Aufgabe, die der menschlichen Kultur je gestellt worden ist, siegreich vollenden, dazu muß das deutsche Proletariat zur Aufrichtung der Diktatur schreiten.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h2 style="font-family: arial; font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;23.Dezember 1918&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2520562928591192373-4664039608758257882?l=spartakusbund.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://spartakusbund.blogspot.com/feeds/4664039608758257882/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2520562928591192373&amp;postID=4664039608758257882' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/4664039608758257882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/4664039608758257882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://spartakusbund.blogspot.com/2007/03/was-will-der-spartakusbund.html' title='Was will der Spartakusbund?'/><author><name>hams</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07321175729134498738</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4ZUhmlSEI/AAAAAAAAAB0/2THPVsXPXsk/s72-c/indexfgg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2520562928591192373.post-7874632696925100176</id><published>2007-03-18T20:42:00.000-07:00</published><updated>2007-03-18T22:43:24.002-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DE NOVIEMBRE A ENERO: LA REVOLUCIÓN ALEMANA DE 1918'/><title type='text'>DE NOVIEMBRE A ENERO: LA REVOLUCIÓN ALEMANA DE 1918</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4QBRmlSBI/AAAAAAAAABc/kwwBZrbbNUc/s1600-h/index47.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4QBRmlSBI/AAAAAAAAABc/kwwBZrbbNUc/s200/index47.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043486246792677394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-weight: bold;font-size:78%;" &gt;JUAN IGNACIO RAMOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El siglo XX está jalonado de numerosos intentos revolucionarios por transformar la sociedad. En el período de decadencia del capitalismo, cuando el desarrollo de las fuerzas productivas se encuentra obstaculizado por la camisa de fuerza del estado nacional y de la propiedad privada de los medios e instrumentos de producción, las condiciones objetivas para la revolución se han prolongado durante décadas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La 1 y &lt;st1:personname productid="la II Guerra" st="on"&gt;la II Guerra&lt;/st1:personname&gt; Mundial fueron la salida que la burguesía ofreció a la crisis económica y política del sistema capitalista. Ambas guerras imperialistas abrieron períodos revolucionarios de enorme trascendencia para el futuro del movimiento obrero.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En el caso de finales de los años 40 y principios de los 50, en Francia, Italia, Grecia, países donde las organizaciones comunistas dominadas por el estalinismo tenían una influencia de masas, la situación revolucionaria se resolvió a favor de la burguesía. Asistimos a un proceso de contrarrevolución que adoptó las formas de la democracia parlamentaria, al mismo tiempo que el poder del estalinismo se afirmaba con la constitución de nuevos estados de bonapartismo proletario en el este europeo tras el avance del Ejercito Rojo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La recomposición del poder de la burguesía en los países antes citados se logró gracias a la colaboración inestimable de los partidos obreros y del estalinismo. Nunca en ninguna otra etapa de la historia, la correlación de fuerzas había sido tan favorable a los trabajadores, que dominaban por completo la situación, contaban con sus propios órganos de poder, y de forma sobresaliente con sus propios organismos militares, la resistencia, los partisanos o el ejército nacional de liberación. Tras la huida y derrota de los ejércitos nazis y de las fuerzas fascistas, el poder estaba en manos de la clase obrera, y de nuevo, como se ha repetido en numerosas ocasiones a lo largo del siglo XX, la ausencia del factor subjetivo, un partido marxista con influencia de masas, impidió aprovechar con éxito la situación.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En contraste con la experiencia de los años 40, la 1 Guerra Mundial provoco una oleada revolucionaria en toda Europa que si terminó con el triunfo del proletariado al menos en un país.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;st1:personname productid="La Revolución" st="on"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La Revolución&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; de Octubre fue el producto de la participación activa de las masas en política. Fue la conclusión de la experiencia colectiva de años y de un proceso extraordinario en la toma de conciencia, que abarcó meses, y que permitió que la fracción mas avanzada del proletariado y campesinado ruso, los bolcheviques, llevasen a la masa de explotados a conquistar el poder político.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Hoy, una corriente histórica reaccionaria trata de jugar al escondite con los hechos y presenta &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la  Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt; como un simple pustch, el golpe de un puñado de aventureros que interrumpió el desarrollo pacífico de Rusia. El motivo de este trabajo no es contestar esta tergiversación interesada de la historia. Sin embargo es necesario resaltar una idea fundamental. Si &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt; no hubiese concluido con éxito, no habríamos asistido al establecimiento de una democracia parlamentaria en suelo ruso. El escenario hubiera sido el triunfo de la contrarrevolución en sus formas más violentas, imponiendo un régimen militar dictatorial sobre la base de un capitalismo débil y dependiente. Un régimen de horror y represión mas sangriento si cabe que el zarista y al mantenimiento de Rusia como un país semicolonial, similar a India.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La economía planificada, la conquista fundamental de la revolución, demostró, a pesar de la distorsión temprana que supuso el control del estado por parte de la burocracia, una enorme superioridad frente a la economía capitalista. Tan sólo en 2 décadas &lt;st1:personname productid="la URSS" st="on"&gt;la URSS&lt;/st1:personname&gt; experimentó un desarrollo colosal con crecimientos que superaban el 10% en los años 30, mientras la economía capitalista se hundía en la depresión. Precisamente la existencia durante décadas de una formación histórica transitoria profundamente reaccionaria como el Estalinismo, hundía sus raíces en las ventajas de la economía planificada. Pero la economía planificada necesita del auténtico control obrero, como el cuerpo humano necesita del oxígeno. Sin participación consciente de las masas en todas las esferas de la producción y en la vida política y social las ventajas de la economía planificada son inevitablemente asfixiadas y liquidadas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La burocracia expropió a la clase obrera del control sobre la sociedad. Durante un periodo jugó un papel de freno relativo en el desarrollo de las fuerzas productivas que avanzaban a un coste muy elevado, pero finalmente se transformo en un obstáculo absoluto para su desarrollo arruinando todas las ventajas de la economía planificada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Este hecho no desmerece en absoluto la enorme trascendencia de &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa." st="on"&gt;la Revolución Rusa.&lt;/st1:personname&gt; El estalinismo no fue la consecuencia del bolchevismo sino por el contrario, su negación. La burocracia representaba el Thermidor que como fenómeno contrarrevolucionario, no es un hecho original en la historia de las revoluciones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Precisamente el factor decisivo que alimentó el proceso por el que la burocracia llegó a liquidar la democracia obrera que alumbró octubre, fue el aislamiento de la revolución.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rusia era un país eminentemente campesino, con una propiedad de la tierra vinculada a formas precapitalistas. A su lado existía una industria avanzada, moderna dominada por el capital extranjero que concentró al proletariado y lo localizó en pocas ciudades. El capitalismo ruso estuvo marcado desde el principio por un desarrollo desigual y combinado que asumía formas atrasadas con otras enormemente avanzadas, y alumbró un proletariado joven y lleno de vigor. La burguesía rusa había llegado tarde a la llamada de la historia. Débil económica y políticamente, se comprometió con la aristocracia zarista para formar parte de la clase dominante. Su carácter rentista y parasitario limitaba totalmente sus deseos revolucionarios de cambio. Igual que en el Estado Español, la burguesía rusa fue incapaz de llevar a cabo las tareas de la revolución democrático-burguesas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rusia no era un país avanzado. Sin embargo, la cadena se rompió por el eslabón más débil.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La Revolución Rusa&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; fue el producto de una combinación de factores aparentemente contradictorios pero que se combinaban dialécticamente: la guerra campesina, propia de sociedades preindustriales y la insurrección proletaria.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El carácter de &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la  Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt; fue proletario: no había plazos para la revolución burguesa en Rusia. Sólo el proletariado agrupando a otras clases expropiadas y oprimidas por el capitalismo podía lleva a cabo las tareas de la revolución democrática y ligarlas a la construcción de las bases para la transformación socialista de la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Las tareas democráticas sólo podrían llevarse a cabo con el proletariado en el poder. Este carácter de la revolución fue el que identificó políticamente a Lenin y Trotsky.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;No obstante esto no modificaba la testaruda realidad. Rusia seguía siendo un país de campesinos y por tanto la posibilidad de establecer el socialismo sobre esa base siempre fue rechazada tajantemente por Lenin y los bolcheviques.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rusia constituía el primer eslabón de la revolución mundial. Pero la tarea sólo podría ser completada con el triunfo del proletariado en algún país avanzado con una fuerte base industrial.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Con la ayuda de la industria avanzada de Alemania, Francia, o Gran Bretaña si se podría llevar a cabo un desarrollo socialista de la agricultura a través de la colectivización de la tierra introduciendo la maquinaria y los avances técnicos que permitirían una revolución en la productividad del trabajo agrícola. De la misma forma esto supondría un desarrollo industrial sin precedentes en &lt;st1:personname productid="la Rusia Soviética" st="on"&gt;la Rusia Soviética&lt;/st1:personname&gt;, y permitiría una explotación fabulosa de las ricas materias primas minerales de que disponía el territorio.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Gracias a un avance permanente de las fuerzas productivas, las viejas relaciones sociales de producción se transformarían radicalmente abriendo paso al socialismo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Para los bolcheviques la perspectiva internacional de &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt; no era una cuestión de romanticismo, era una necesidad material, una cuestión de vida o muerte para la revolución. Integrando el desarrollo técnico e industrial de las naciones avanzadas con el potencial demográfico, y la agricultura y materias primas rusas, la conquista del socialismo seria una realidad en pocas generaciones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;No podía ser de otra manera. Por eso si analizamos la influencia de los acontecimientos de la lucha de clases mundial sobre los obreros rusos, ningún otro hecho cautivó con más fuerza su imaginación que &lt;st1:personname productid="la Revolución Alemana" st="on"&gt;la Revolución Alemana&lt;/st1:personname&gt; de 1.918. La revolución de noviembre de 1.918 provocó el entusiasmo del proletariado soviético que veía como sus sacrificios no habían sido en vano. Radek delegado bolchevique en Berlín, escribiría más tarde, sobre estos hechos y su influencia en Moscú:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Decenas de millares de obreros, estallaron en vivas salvajes. Yo no había visto nada igual. Luego por la tarde, obreros y soldados rojos desfilaban aún. La revolución Mundial había llegado. Nuestro aislamiento había terminado."&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;st1:personname productid="La Revolución" st="on"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La Revolución&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; alemana de 1.918 pudo haber cambiado el desarrollo de la historia. Ya no se trataba de un país atrasado sino de una potencia capitalista, con el proletariado más fuerte numéricamente y mejor organizado del mundo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La revolución alemana se desarrolla de una forma mucho más rápida y brusca que la rusa. La conciencia del proletariado alemán adormecida por la influencia de la propaganda chovinista sufrió cambios rápidos con los acontecimientos de la guerra y su propia experiencia. El modelo era muy similar al ruso. Los trabajadores alemanes demostraron una capacidad de sacrificio y una entrega sin igual y dieron dirigentes de talla como Karl Liebknecht o Rosa Luxemburgo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Como en 1.871 durante la comuna de París, los obreros y soldados alemanes parecían que podían tomar el cielo por asalto. Constituyeron un poder a través de los consejos obreros y de soldados, pero a diferencia de los soviets, este poder no se impuso al de la burguesía en el transcurso de la lucha. Al igual que en Rusia la burguesía aceptó los consejos como una imposición temporal y los utilizó para acabar con ellos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La diferencia esencial entre el éxito de &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt; y el fracaso en Alemania no estaba en la mayor calidad del proletariado ruso frente al alemán, fue la ausencia de un partido marxista fuertemente implantado entre la clase obrera lo que permitió a la burguesía alemana derrotar el movimiento de los trabajadores.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Un partido revolucionario no se puede improvisar. Durante la revolución el proletariado no puede sacar todas las conclusiones de sus errores y de las vacilaciones de los dirigentes. El tiempo es enormemente limitado y las decisiones a tomar exigen de una gran educación previa en táctica y estrategia. El partido es imprescindible para ganar pacientemente la confianza de la clase en las ideas, las consignas y los métodos revolucionarios. Sin un núcleo previo, con cuadros sólidos y con raíces en el movimiento, es imposible elaborar las consignas adecuadas al momento y combatir las presiones de todo tipo que alimenta una situación revolucionaria.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En esencia el fracaso de la revolución alemana está ligada directamente a la incapacidad de los dirigentes revolucionarios, especialmente de los líderes espartaquistas, de crear un partido marxista de manera que ganase el apoyo consciente de la clase obrera en el transcurso de la revolución; este hecho nace de una concepción particular del papel del partido y de los métodos para ganar al proletariado a las ideas del marxismo revolucionario.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Las discusiones teóricas entre Rosa Luxemburgo y Lenin que aparecían frecuentemente ante los ojos de muchos militantes como peleas secundarias, en las jornadas revolucionarias se evidenciaron como fundamentales.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Fue la existencia del bolchevismo el factor que transformó exitosamente las magníficas condiciones para &lt;st1:personname productid="la Revolución Socialista" st="on"&gt;la Revolución Socialista&lt;/st1:personname&gt; que existían en Rusia. El factor subjetivo existió en Alemania, pero muy débilmente y los errores de la dirección permitieron a la socialdemocracia recomponer su influencia entre las masas de la clase obrera asegurando el triunfo de la burguesía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;st1:personname productid="la Revolución Alemana" st="on"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La Revolución  Alemana&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; no terminó en Enero del 19 con el asesinato de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo, los mejores líderes que jamás ha tenido el proletariado alemán, continuó durante los años 20. Pero las enseñanzas del 18/19 son de una importancia extraordinaria, también en 1.993, para todos los que combatimos conscientemente por transformar este viejo orden capitalista, en una nueva sociedad de hombres libres e iguales.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a name="II"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;II&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;. ANTECEDENTES PARA UNA REVOLUCIÓN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;II. I. El Desarrollo económico de Alemania.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La revolución de los consejos de obreros y soldados alemanes de 1918 constituye un auténtico terremoto en el escenario europeo. La oleada revolucionaria que provocó la 1 guerra Mundial, estuvo muy cerca de acabar definitivamente con el orden imperialista. La burguesía europea que se había lanzado a la guerra para conquistar nuevos mercados, se encontró durante un período prolongado con lo contrario de lo que había perseguido. Los millones de muertos, la miseria y el hambre, la escasez, los mutilados, junto con la especulación, las reparaciones de guerra gravaran con fuego la conciencia de cientos de miles de trabajadores. La conciencia actúa como un peso profundamente conservador en circunstancias normales; solo a través de grandes acontecimientos que ponen en cuestión principios aparentemente sagrados, que trastornan profundamente la rutina cotidiana y ponen a las masas en el límite, asistimos a cambios bruscos en la conciencia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Es precisamente en esos momentos, por lo general muy limitados en la historia, cuando la clase trabajadora decide participar activamente en los asuntos políticos, tomar con las dos manos su propio futuro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Alemania fue un ejemplo maravilloso de ese cambio brusco y fundamental en la conciencia de la población. Y también una demostración de como los trabajadores se orientan cuando deciden participar activamente en los acontecimientos hacia sus organizaciones tradicionales.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Alemania había asistido a profundas transformaciones durante los últimos años del XIX y principios del XX. En un plazo corto de tiempo se convirtió en una potencia industrial:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En 1913 la producción de hulla superaba los 190 millones de Tm, y de hierro los 27 millones, era el segundo productor de hulla y el primero de hierro. Su desarrollo de la industria carbonífera le permitió situarse como líder mundial de la producción química.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Pero no sólo en el desarrollo de las grandes industrias Alemania ostentaba un papel de primer orden. En 1914 se encontraba a la cabeza de aparatos eléctricos en Europa y era el país que más había desarrollado la investigación científica vinculada a las aplicaciones industriales.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;No obstante el carácter tardío de este desarrollo la colocó en una situación desventajosa a la hora de la conquista de territorios coloniales. A pesar de que en 1913 su comercio exterior era de 22.500.000 marcos, el doble que Francia y el 85% de Gran Bretaña, Alemania careció de un Imperio colonial.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El Ejército prusiano fue un factor fundamental en la unificación del territorio. Pero sobre todo el desarrollo de un potente movimiento obrero, fue el elemento decisivo que inclinó a la burguesía alemana a mantener las estructuras monárquicas. El miedo al proletariado definió el carácter profundamente reaccionario de las estructuras políticas del Reich.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El nuevo estado era una construcción federal, donde cada uno de los estados conservaba su constitución y el gobierno imperial tenía competencias en asuntos comunes fundamentales:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;relaciones exteriores, comercio, ejército, correos y telégrafos, comunicaciones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El poder legislativo lo componían el Bundesrat, formado por delegados de los estados y el Reichstag, Asamblea Nacional elegida por sufragio universal.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Para impedir que el peso del proletariado industrial influyese en los resultados electorales, las circunscripciones electorales favorecían descaradamente a los distritos rurales.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Prusia dominaba el gobierno imperial, y la aristocracia guerrera de los JUNKERS ponía el sello a todas las decisiones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Marx insistía en que Alemania presentaba las características más favorables para el triunfo de la revolución socialista. El peso específico del proletariado, su concentración, la superación del predominio del medio rural sobre el urbano eran aspectos decisivos. En 1910 dos terceras partes de la población vivían en ciudades; las grandes explotaciones agrícolas del centro y sur de Alemania, mantenían una población flotante de más de tres millones de obreros agrícolas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Por otra parte, el proceso de concentración monopolista de la economía se desarrolló vigorosamente. La industria minera, química, instrumentos eléctricos, compañías marítimas y muchas más estaban dominadas por monopolios. La gran banca dominaba la actividad industrial y económica. Todos estos hechos constituyen un cuadro evidente de los limites que había alcanzado el desarrollo del capitalismo en Alemania. De nuevo el techo impuesto al desarrollo de las fuerzas productivas por parte del estado nacional y de la propiedad privada de los medios de producción aumentó colosalmente las contradicciones interimperialistas. 1914 vendría a resolver por las armas lo que la política y la diplomacia habían sido incapaces de resolver.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;II. II. El movimiento obrero organizado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En ningún otro país de Europa el proletariado había conseguido desarrollar un movimiento mejor organizado y cohesionado como en Alemania. Si las formas organizativas obreras, primero los sindicatos, después los partidos obreros que reflejan ya un avance cualitativo en la conciencia, constituyen los elementos del nuevo orden socialista en el seno de la vieja sociedad capitalista, la socialdemocracia alemana constituía un auténtico poder, un estado dentro del estado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En 1.914 el SPD contaba con 1.085.905 afiliados, sus candidatos a las elecciones legislativas de 1.912 obtuvieron 4.250.000 votos. Los sindicatos que crearon encuadraban más de 2 millones de miembros. Sus arcas ingresaban más de 88 millones de marcos de oro al año.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El desarrollo del SPD coincide con el periodo de auge capitalista de fin de siglo (1.876-1.914), el más importante que el capitalismo conoció hasta el de 1.948-1.973. Este hechotendrá una significación notable. El partido surgió de la fusión en 1.875 durante el Congreso de Gotha entre el Partido Obrero socialdemócrata marxista de Bebel yLiebknecht y de &lt;st1:personname productid="la Asociación General" st="on"&gt;la Asociación General&lt;/st1:personname&gt; de los Trabajadores Alemanes fundad por Lasalle.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Si se hojea la correspondencia entre Marx y Engels es evidente los profundos temores que a Marx le inspiró esta fusión, especialmente por las importantes concesiones hechas por Bebel a los seguidores de Lasalle. Este último no había asimilado el contenido de la teoría marxista y se dejaba guiar en cuestiones de principio por una peligrosa actitud oportunista. Sus concepciones acerca del estado nunca asumieron las posiciones de Marx, y Engels criticó duramente consignas como la del Estado popular libre, que fueron popularizadas por los socialdemócratas y que confundían políticamente a la clase obrera.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El periodo de desarrollo de &lt;st1:personname productid="la II Internacional" st="on"&gt;la  II Internacional&lt;/st1:personname&gt; coincidió con el del SPD. Ya no se trataba de una Internacional heterogénea como fue la 1ª, más que otra cosa una federación de grupos sindicalistas. &lt;st1:personname productid="la II Internacional" st="on"&gt;La  II Internacional&lt;/st1:personname&gt; nació sobre una base muy superior. La experiencia de las revoluciones de mitad del siglo XIX, la lucha contra el socialismo pequeño burgués y el anarquismo, el fracaso de la comuna de Paris.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La nueva Internacional adoptó el programa del marxismo y al calor de las luchas políticas y económicas del período construyó una base de masas entre el proletariado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Sin embargo el desarrollo económico, el ciclo alcista del capitalismo también influyó en el desarrollo de la socialdemocracia alemana y de toda la internacional. Durante décadas los partidos socialistas se construyeron obteniendo mejoras sustanciales para la masa obrera, a consecuencia del auge económico y consiguiendo paralelamente privilegios materiales para la capa mejor situada de la clase.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El propio desarrollo de un potente aparato contribuyó a que el partido, y especialmente los funcionarios desarrollaran intereses propios fundados en privilegios materiales que los alejaban rápidamente de las condiciones de vida del proletariado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Pierre Broue, explica en su libro "&lt;st1:personname productid="la Revolución Alemana" st="on"&gt;La Revolución Alemana&lt;/st1:personname&gt;"&lt;sup&gt;t&lt;/sup&gt;, que una verdadera batalla se desarrollaba de forma silenciosa en el aparato del partido y los sindicatos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En el caso del SPD, el comité ejecutivo estaba controlado por funcionarios que habían escapado al control político de la organización. El ejecutivo designaba y retribuía a los secretarios locales y regionales, y dominaba toda la jerarquía de cuadros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Para Broue las diferencias con el Partido Bolchevique eran claras, en el partido de Lenin los revolucionarios profesionales habían desarrollado su trabajo en condiciones de ilegalidad y represión, y esto no les daba casi la posibilidad ni la tentación de adaptarse o integrarse en la sociedad zarista. A esta conclusión de Broue se podría añadir que el marco general del desarrollo del movimiento socialdemócrata en Alemania fue muy diferente en Rusia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En Alemania la socialdemocracia no encontró rival desde el principio. Por el contrario en Rusia el movimiento marxista en sus inicios fue minoritario en comparación con anarquistas y socialistas pequeñoburgueses; además el marxismo libró una batalla sin cuartel contra el terrorismo individual, pero también contra los liberales y su actitud ante la revolución. Posteriormente el partido se vio afectado por una lucha fraccional que se desarrollo hasta la revolución. En ese contexto el papel de Lenin y otros dirigentes fue fundamental en la educación de los cuadros profesionales. En el caso del SPD la mayoría del aparato se construyó entre 1.906/1.909 el período de mayor crecimiento económico y sobre una base muy diferente a la del bolchevismo. Para la dirección del SPD el objetivo era la búsqueda de una buena posición electoral, en un periodo de relativa calma social y reflujo obrero.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Es de las filas de la aristocracia obrera donde se recluta al personal permanente, y este aparato cada vez acumula más funciones; disfrutan además de una escala de promociones y en ese ambiente el desarrollo del clientelismo político está totalmente abonado. Estos elementos vinculan sus privilegios materiales al mantenimiento de la paz social. Saben perfectamente que su tranquilidad proviene de sus buenas relaciones con el estado. Esta forma de educar la conciencia de los profesionales del partido determinará decisivamente su actitud en los momentos cruciales, cuando esos vínculos materiales estén amenazados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Lo mismo que el estado prusiano, los dirigentes socialdemócratas primaban en la composición de los órganos de gobierno y en los congresos nacionales del partido la presencia de representantes provenientes del mundo rural donde el predominio del aparato estaba garantizado y las tendencias más conservadoras eran mayores. Así por ejemplo en el Congreso Nacional de 1.911, el 52% de los militantes localizados en distritos con más de 8.000 miembros sólo son representados por el 27%, y la representación oscila de un delegado por 57 miembros en las pequeñas organizaciones del partido a 1 por 5700 en las grandes ciudades industriales.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Junto a este proceso de consolidación del aparato, asistimos a un intento de revisión del marxismo por parte de uno de sus más destacados dirigentes, E.Bernstein. El socialismo gradualista fue combatido tanto por Kautsky como por R.Luxemburgo; esta última realizó una extraordinaria aportación con su obra "Reforma o Revolución". No obstante estos hechos no pueden ocultar que el marxismo oficial del partido era ante todo oficial, y se reservaba para las celebraciones anuales, los grandes mítines, las conmemoraciones. También desde la dirección se desató una lucha implacable, aunque no pública, contra los elementos genuinamente marxistas, que ocupaban posiciones destacadas en la organización.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En 1913 aparecen los primeros síntomas de un intento de agrupar la oposición marxista del partido con la publicación del n&lt;sup&gt;0 &lt;/sup&gt;1 de "Correspondencia Socialdemócrata" editado por Julián Marchlewskri, Franz Mehring y Rosa Luxemburgo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La izquierda del partido socialdemócrata contaba con líderes de reconocido prestigio, Karl Liebknecht, Leo Joguiches, Franz Mehring, Carla Zetnik y muchos otros estaban a la altura de los mejores dirigentes bolcheviques del momento. Pero de entre ellos sobresalía Rosa Luxemburgo, teórica y profusa escritora que había desarrollado una intensa actividad política en el seno del partido socialdemócrata polaco y posteriormente en el SPD.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rosa Luxemburgo mantuvo numerosas polémicas con Kautsky al que conocía bien. Sabía perfectamente lo que estaba ocurriendo en el partido, el proceso de degeneración del aparato, el desarrollo de la burocracia privilegiada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Este hecho constituyó una base para las polémicas entre ella y Lenin. Lenin siempre había tomado a la socialdemocracia alemana como un ejemplo; se consideraba como Kautskysta en el seno de &lt;st1:personname productid="la Internacional" st="on"&gt;la  Internacional&lt;/st1:personname&gt; y había rechazado las acusaciones de Rosa Luxemburgo contra el veterano dirigente. Cuando Rosa Luxemburgo rompe con Kautsky 1910 y lo acusa de abrir la puerta a un nuevo revisionismo, no fue apoyada por ningún socialdemócrata ruso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Las discrepancias fundamentales entre Rosa Luxemburgo y Lenin antes de la revolución de Octubre de 1917 se centraban en el modelo del partido. El rechazo a la centralización, a la profesionalización que en manos de la burocracia reformista del SPD estaba sustituyendo la política revolucionaria por el reformismo más descarado, llevó a Rosa Luxemburgo a profundizar en el papel del partido. En este punto sus desencuentros con Lenin fueron grandes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Lenin cometió un error a nuestro parecer en su libro "¿Qué hacer?". Cuando planteó que sólo por medio del partido los trabajadores podrán desarrollar una conciencia clasista. Por tanto el elemento fundamental en el proceso de toma de conciencia es externo a toda la experiencia que las masas puedan adquirir en el trascurso de las luchas políticas y económicas. Esta conclusión de Lenin era de todo punto exagerada y ultraizquierdista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Las masas aprenden de su propia experiencia, los acontecimientos ayudan inestimablemente a forjar la conciencia de clase de los trabajadores. Ahora bien, si la conciencia se desarrollase al mismo ritmo que las fuerzas productivas o la vida social, no haría falta organización. El partido es absolutamente necesario puesto que permite generalizar toda la experiencia práctica de las masas y concretarla en un programa, unos métodos, consignas para combatir eficazmente a la burguesía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rosa Luxemburgo se daba cuenta del punto exagerado del razonamiento de Lenin; sin embargo no comprendía el enorme valor que tenía para la victoria del proletariado la concepción de partido de Lenin. Lenin rectificó sus exageraciones, pero Rosa Luxemburgo no sacó las conclusiones necesarias para organizar una fuerte facción marxista en el seno de la socialdemocracia alemana. Para Rosa "... el ejército proletario sólo puede reclutar sus tropas en el curso de la lucha y sólo realiza en la lucha la naturaleza real de su objetivo final, organización, educación y lucha no constituyen elementos mecánicamente separados, ni fases distintas, como en un movimiento blanquista, sino al contrario, los aspectos diversos de un mismo proceso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los radicales de izquierda alemanes veían en la centralización el principal obstáculo a la radicalización de las masas y en consecuencia al desarrollo de una acción revolucionaria.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Sin embargo sus conclusiones no sirvieron para combatir más eficazmente al aparato socialdemócrata. El espontaneismo de las masas, no puede ser eficazmente aprovechado sin la existencia previa de una sólida organización de cuadros, con un alto nivel político y educados en los métodos del marxismo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rosa Luxemburgo cometió un error al poner un énfasis exagerado en el espontaneismo de las masas y relegar al partido a un papel secundario. El factor subjetivo, la existencia previa del partido es una condición imprescindible para el éxito de la revolución. Con el factor subjetivo las condiciones objetivas pueden ser transformadas favorablemente para el proletariado y los momentos decisivos aprovechados con eficacia. El papel de la dirección es imprescindible, pero la dirección revolucionaria es una ciencia y como tal hay que aproximarse a ella. Las masas no pueden improvisar en el transcurso del vendaval revolucionario. No hay duda que las masas pueden retener el poder temporalmente, como fue el caso de la comuna de París o de Asturias 1934, pero sólo retener, para triunfar, es decir llevar a la clase obrera al poder político y comenzar el proceso de transformación de la sociedad no sólo es necesario apropiarse del aparato del estado, es necesario destruirlo. Sin partido la experiencia histórica ha demostrado que eso no es posible; hace falta cuando menos un núcleo cohesionado que aproveche las circunstancias favorables del periodo revolucionario para ganar el apoyo consciente de las masas a las tareas revolucionarias. Esta fue la esencia de lo que ocurrió en Rusia en 1917 y lo que faltó en &lt;st1:personname productid="la Alemania" st="on"&gt;la Alemania&lt;/st1:personname&gt; de 1918.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;II. III. ESTALLA &lt;st1:personname productid="LA GUERRA" st="on"&gt;LA  GUERRA&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El estallido de la guerra marcaba el profundo impass del capitalismo europeo. Las contradicciones interimperialistas no pudieron salvarse por medio de la política oficial y la diplomacia dejó paso a las cañoneras en la tarea de repartir el mundo que los imperialistas se habían impuesto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La guerra puso en su sitio a todas las organizaciones y también a las clases.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;st1:personname productid="la II Internacional" st="on"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La II Internacional&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; colapso en la primera prueba seria a la que fue sometida. Las declaraciones de los congresos internacionales quedaron reducidas a cenizas. La lucha contra la guerra imperialista, tarea que &lt;st1:personname productid="la II Internacional" st="on"&gt;la II Internacional&lt;/st1:personname&gt; se había impuesto como objetivo prioritario dejó paso en el momento decisivo a la defensa patriótica de cada burguesía nacional. El social patriotismo, la defensa de la patria, envuelta en fraseología socialista, sustituyó a la solidaridad internacionalista proletaria. &lt;st1:personname productid="la II Internacional" st="on"&gt;La II Internacional&lt;/st1:personname&gt; colapsó como instrumento para la revolución.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La actitud más extrema en el camino del patrioterismo la adoptaron los jefes del SPD. La mayoría parlamentaria del Partido Alemán con Ebert y Schedeimann a la cabeza forzó el apoyo a los créditos de guerra; la oposición a este apoyo fue muy débil, incluso los que encabezaban esta postura como Liebknecht, Haase o Ledebour aceptan la disciplina del partido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En &lt;st1:personname productid="la Internacional" st="on"&gt;la Internacional&lt;/st1:personname&gt; sólo Lenin y los bolcheviques y un reducido grupo de militantes holandeses (agrupados en de tribune dirigido por pannekoek), los izquierdistas de Bremen y algunos más, mantuvieron una postura internacionalista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El partido de Bebel y Kautsky del que Lenin se consideraba seguidor había colapsado políticamente; pero fue precisamente Lenin el primero en sacar todas las lecciones de las causas de la degeneración:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;"El oportunismo ha sido engendrado durante decenas de años por las particularidades de la época de desarrollo capitalista, donde la existencia relativamente pacífica y desahogada de una capa de obreros privilegiados, los "aburguesaba", les daba las migajas del beneficio del capital, les ahorraba la dureza, los sufrimientos y les apartaba de las tendencias de la masa condenada a la ruina y a la miseria. La guerra Imperialista es la prolongación directa y la coronación de este estado de cosas, porque es una guerra por los privilegios de las naciones imperialistas..."&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En su política de colaboración con el estado Alemán los dirigentes socialdemócratas prolongaron el estado de sitio existente a la sociedad al interior de su partido, permitiendo la movilización a filas de Liebknecht; también aceptaron la detención de Rosa Luxemburgo y reprimieron con dureza todo intento de oposición interna a la línea oficial del partido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La influencia política de las organizaciones tradicionales se dejo sentir en la actitud de las masas Europeas; no hubo reacciones serias contra la guerra, es mas, encontramos manifestaciones chovinistas alimentadas por la propia socialdemocracia no sólo en Alemania también en Gran Bretaña, Francia y otros países, que reflejaban el estado de ánimo en la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;II. IV. EL CRECIENTE DIVORCIO ENTRE LAS MASAS Y EL SPD&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La guerra a medida que se desarrollaba con su saldo de muertos, heridos y mutilados y su política de restricciones alimentaba el descontento social.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los sindicatos y el SPD se esforzaron en apuntarlas su alianza con la burguesía imperialista. Se aprobaron leyes como &lt;st1:personname productid="la Milfsdienstgesetz" st="on"&gt;la Milfsdienstgesetz&lt;/st1:personname&gt; por la que todo hombre no movilizado entre 17 y 60 años debía presentarse a las autoridades con un certificado de empleo, o un certificado de empresario precedente; en este segundo caso se le destinaba en un plazo de quince días a una empresa, pero si no aceptaba podía ser condenado a un año de cárcel.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Dentro del SPD la oposición se empieza a organizar tímidamente. Rosa Luxemburgo junto con Karl Liebknecht, Leo Jogiches, Mehring y otros, después de varios intentos fallidos deciden editar una revista que se constituirá en portavoz de la oposición "DIE INTERNATIONALE". A partir de ese momento al grupo se le conoce como grupo Internacional, el núcleo de lo que sería &lt;st1:personname productid="la Liga Espartaquista." st="on"&gt;la Liga Espartaquista.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;También tiene un efecto positivo entre los emigrados alemanes el trabajo de los exiliados bolcheviques en Suiza, donde se dan los primeros pasos para reagrupar a los internacionalistas. Pero lo más importante es que a medida que la guerra avanzaba el movimiento obrero empieza a despertar de su letargo; en noviembre de 1.915 estallan incidentes en Stuttgart y las mujeres se manifiestan contra la carestía de la vida en Leipzig. En enero de 1.916 el grupo Internacional aprueba como programa de acción el texto de Rosa Luxemburgo sobre la "crisis de la socialdemocracia". El 19 de marzo se celebra una conferencia clandestina en Berlín del grupo, que marca los inicios de SPARTACUS BUND, (liga Spartaquista) nombre que se adopta en honor del legendario esclavo romano.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Durante este período Lenin mantiene una postura intransigente de derrotismo revolucionario "el mejor resultado es el triunfo de la burguesía enemiga", y propugna la transformación de la guerra imperialista en guerra civil. Para Lenin se trataba sobre todo de educar a los cuadros en el espíritu internacionalista, rompiendo con toda la política de colaboración con la burguesía. En este contexto se enmarcó la polémica mantenida con Rosa Luxemburgo a raíz de que ésta publicara su folleto JUNIUS que Lenin criticaba porque Rosa fijaba su objetivo en la paz y no en la guerra civil.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El 1 de mayo del grupo Internacionalista llamará a una manifestación contra la guerra Imperialista donde Karl Liebknecht se dirige a miles de obreros y jóvenes; es detenido pero el día de su juicio 55.000 obreros de las fábricas de guerra se declaran en huelga en Berlin. En junio hay también movilizaciones de los mineros en la cuenca del Rhur.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La popularidad de los dirigentes espartaquistas es enorme; sin embargo, y éste será el principal problema para el triunfo de la revolución, esta popularidad no se traduce en términos organizativos, a través de la creación de una sólida fracción revolucionaria.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Pero la oposición no se limita al partido. En los sindicatos surge una corriente opositora a través de los llamados delegados revolucionarios que actúan como una fracción organizada y mantienen una sólida ligazón con las fábricas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Existía pues un campo inmejorable para el trabajo de los spartaquistas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En la polémica que mantuvieron Lenin y Rosa Luxemburgo sobre la necesidad o no de romper con la vieja socialdemocracia, los grupos sectarios y ultraizquierdistas acusan a Rosa Luxemburgo de no haber aceptado los consejos de Lenin de romper con el viejo partido y construir una organización independiente. En esencia esta idea tergiversa la concepción de Lenin sobre el partido y oculta las verdaderas carencias de la posición de Rosa Luxemburgo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rosa Luxemburgo se oponía a la escisión mecánica inmediata del partido, su posición era clara: "... siempre es posible salir de pequeñas sectas, o cenáculos, y sí no se quiere permanecer en ellos ponerse a construir nuevas sectas o nuevos cenáculos. Pero son sueños irresponsables querer liberar toda la masa del grupo más pesado y peligroso de la burguesía, mediante una simple salida..."&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Para los espartaquistas se trataba de conquistar el partido por sus miembros, de ganar la mayoría política permaneciendo en su seno a través de la propaganda.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;No hay nada rechazable por nuestra parte en esta actitud de Rosa Luxemburgo y sus camaradas. Como luego se demostró en el transcurso de noviembre a enero de 1918, las grandes masas de la clase obrera, la juventud y los soldados alemanes participaron en la acción dirigiéndose en primer lugar al partido que siempre habían visto como representante tradicional de sus intereses, el SPD.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La solución no radicaba con romper orgánicamente con la socialdemocracia, algo que tampoco Lenin planteó. Se trataba y aquí residió la carencia de los spartaquistas, de organizarse dentro del partido, de los sindicatos, del ejército como una corriente independiente, con su programa propio, y educar a la nueva generación de activistas que entraban en la lucha. De esta manera en circunstancias más favorables, como era previsible que se dieran, una organización sólida, disciplinada, centralizada con un programa claro y con perspectivas definidas podía ganar el apoyo decisivo de las masas. Esto no tenía que suponer romper orgánicamente con la socialdemocracia, por lo menos por voluntad propia, hasta que la organización marxista tuviese un apoyo masivo entre la clase obrera.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En cualquier caso dentro o fuera de la socialdemocracia la tarea fundamental era dar cuerpo a una organización de cuadros, con raíces en las fábricas, los sindicatos y el partido que pudiese transformarse en una organización mas amplia y de ahí a una con influencia de masas. Esta fue a pesar de todo el heroísmo y entrega por parte de los espartaquistas su gran tarea irrealizada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a name="III"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;III&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;. SURGIMIENTO DEL CENTRISMO. NACIMIENTO DEL USPD&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;III. I. &lt;st1:personname productid="LA SOCIALDEMOCRACIA SE" st="on"&gt;LA  SOCIALDEMOCRACIA SE&lt;/st1:personname&gt; ROMPE&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rasa Luxemburgo y sus camaradas lucharon por frenar los intentos de escisión que provenían de un sector de los radicales. Sin embargo la escisión se produjo por el sitio que los internacionalistas no habían previsto: el aparato del partido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Es casi una ley histórica que el centrismo aparece en los períodos de tensiones revolucionarias. Por si mismo, el centrismo que podemos definir como una tendencia en movimiento, temporal, que oscila entre el reformismo y el marxismo, anuncia los primeros momentos del proceso. revolucionario. Nunca existe un centrismo en estado puro; como Trotsky definió el centrismo conoce todos los colores del arco iris; lo importante para una tendencia revolucionaria que quiere ganar para sus posiciones a las masas que siguen a los dirigentes centristas, es saber determinar el rumbo de su dirección, si se dirigen desde la derecha a la izquierda, o viceversa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los viejos parlamentarios que se habían opuesto a los créditos de guerra pero que habían aceptado la disciplina del partido, se sentían cada vez más presionados por los acontecimientos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los dirigentes del SPD capitulaban constantemente a las presiones de la burguesía, no sólo aceptaban su política de anexiones además defendían los atentados a los derechos democráticos, la represión policial, la legislación antiobrera. Los centristas van endureciendo sus críticas a medida que perciben el descontento existente en la base del partido y en las fábricas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La oposición de estos diputados es bastante tímida; no se oponen a la guerra como hace Liebknecht que ya vota abiertamente contra los créditos lo que le vale la expulsión del grupo parlamentario. Primero abandonaron la sala en el momento de la votación de los créditos; luego votaron en contra de la renovación del estado de sitio; todas estas acciones que son acompañadas con la movilización del partido por parte de los centristas, decide a la dirección que finalmente les excluye del grupo parlamentario; los centristas se organizaron como colectivo de trabajo socialdemócrata en el parlamento. El capítulo final de la expulsión vendrá a raíz de la discusión en el parlamento de la ley de movilización de mano de obra. Esta ley profundamente reaccionaria enfrenta con mayor crudeza a las dos alas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En enero de 1.917 una conferencia reúne a todas las oposiciones con un resultado modesto: se redacta un manifiesto en el que se decide mantener contactos entre la oposición para defender los derechos de los militantes contra las expulsiones. La dirección aprovecha este hecho y acusa a la oposición de actividad fraccional y los expulsa de la organización, la represión interna lleva el sello de Ebert: 99 organizaciones locales quedan excluidas, entre ellas las de Berlín, Leipzig, Bremen, Brunswick. La oposición responde constituyéndose en una nueva conferencia en Gotha como partido socialdemócrata independiente (U.S.P.D.). Con el viejo SPD quedaron 170.000 militantes, mientras que el USPD arrastró 120.000.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En el seno de los espartaquistas se vuelve a desatar la polémica. Karl Radek defiende las tesis de construir un partido revolucionario rompiendo con los centristas. También es este el parecer de Paul Leví, dirigente espartaquista ganado para el bolchevismo en Suiza.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Finalmente, los dirigentes spartaquistas deciden adherirse al USPD; se trataba ante todo de preservar al grupo de la degeneración sectaria. Como contrapeso, Bernstein y Kantsky se afilian al nuevo partido. De todas formas la opción tomada por los dirigentes spartaquistas no era en modo alguna equivocada. Los espartaquistas carecían de organización; por el contrario el USPD contaba con miles de los mejores militantes de las fábricas; los delegados revolucionarios se adhirieron también al partido, aunque conservarán su estructura fraccional, el sector mas radicalizado del partido, susceptible de ser ganado a las ideas del marxismo revolucionario se encontraba en el nuevo partido centrista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Sin embargo los espartaquistas trasladaron al nuevo partido sus viejos esquemas sobre la organización. Rechazaron todo tipo de centralización, incluso llegando a reclamar plena autonomía para las organizaciones locales y provinciales. Defendían que las masas encontrarían espontáneamente las formas adecuadas de organización en el curso de la acaón, y el papel del partido se limitaba a estimularlas para la acción. Era envitable que en este punto las diferencias fueran profundas con los bolcheviques.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La postura de los dirigentes espartaquistas provocó grandes fricciones con otros grupos de oposición, en especial con los radicales de Bremen y Hamburgo que abogaban por la ruptura con la socialdemocracia. En agosto se celebra una conferencia en Berlín y nacen los socialistas internacionalistas, que adoptaron una postura ultraizquierdista en muchos aspectos, abogando por la organización de la clase obrera en Uniones Obreras. Otto Ruhie todavía diputado se suma a esta pequeña organización.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;III. II. NUEVAS OFENSJVAS DE &lt;st1:personname productid="LA CLASE OBRERA" st="on"&gt;LA CLASE OBRERA&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La guerra continuó arrojando un saldo de horror y devastación: de febrero a diciembre 240.000 soldados cayeron en Verdum. En la retaguardia la escasez de alimentos atraía el descontento. Las cosechas de patatas de 1.916 fue sólo de 23 millones de toneladas, por 46 de media antes de la guerra, y el mercado negro Junto a los especuladores es una realidad sangrante.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Como sen ala Pierre Broue, el descontento campesino se expresa en las oscilaciones del centro Católico hacia las actitudes de la oposición centrista en el Reichstag. A pesar de todo el movimiento obrero recibe un gran impulso con el triunfo de la revolución de febrero en Rusia y coincidiendo con &lt;st1:personname productid="la Asamblea General" st="on"&gt;la Asamblea General&lt;/st1:personname&gt; del Metal se decide convocar una huelga por la mejora de los abastecimientos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En Leipzig durante la huelga se adopta una plataforma de reivindicaciones claramente políticas que transcienden los objetivos de la huelga:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Declaración del gobierno a favor de la paz sin anexiones &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Supresión de la censura y levantamiento del estado de sitio &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Abolición de la ley de movilización del trabajo &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Liberación de los presos políticos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Introducción del sufragio universal en elecciones a todos los niveles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La huelga en Leipzig se prolonga después del 15. En Berlín, diputados socialdemócratas independientes toman la palabra en muchas fábricas y llaman a seguir la lucha sobre el programa de Leipzig. En la mayoría de las Asambleas de fábrica que se celebran ese día se lanza la consigna de elección de consejos obreros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Finalmente el movimiento durará pocos días y es derrotado. La experiencia de la huelga del 15 y sobre todo el movimiento de Leipzig anuncia sobre que bases se moverá el proletariado alemán.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La agitación no se limita a los trabajadores. También entre los marinos donde predominan los metalúrgicos y los obreros cualificados, la radicalización de las masas encontrará una viva expresión; desde principios del 17, los intentos de formar organizaciones revolucionarias de marinos se suceden uno tras otros hasta el punto de que enjulio de 1.917 mas de 5.000 marinos están bajo la dirección de una central clandestina de marinos socialdemócratas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Este proceso de ascenso en la lucha de masas, pronto recibirá el impacto del triunfo de la revolución de octubre que al tiempo dividirá profundamente a los dirigentes socialdemócratas independientes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;III. III. EL TRIUNFO DEL BOLCHEVISMO Y &lt;st1:personname productid="LA REVOLUCION ALEMANA" st="on"&gt;LA REVOLUCION ALEMANA&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La Revolución Rusa&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; constituyó el hecho más importante de &lt;st1:personname productid="la I Guerra" st="on"&gt;la I Guerra&lt;/st1:personname&gt; Mundial. Para los bolcheviques, desde febrero, las condiciones objetivas para la toma del poder estaban madurando de forma acelerada. Al igual que la alemana, &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la Revolución  Rusa&lt;/st1:personname&gt; sometió a una dura prueba a los revolucionarios; en las filas del bolchevismo, la tendencia mas revolucionaria y mejor organizada que ha tenido el proletariado, no todo fueron unanimidades, las discrepancias se mantuvieron en el seno del partido incluso durante el transcurso del asalto al poder. Pero por encima de las posiciones minoritarias la mayoría del partido con Lenin y Trotsky a la cabeza supieron trazar una táctica que ganó a las masas para el socialismo. Desde abril, Lenin había elaborado un programa acabado para la revolución que fue asumido mayoritariamente por el partido. Durante julio, agosto y septiembre del 17 la dirección bolchevique dio un ejemplo de comprensión de la táctica y del estado de ánimo, la conciencia y la psicología de las masas. La tarea de ganar a la clase obrera a través de la explicación paciente de la línea revolucionaria tuvo sus resultados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Para los bolcheviques &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la  Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt; constituía una etapa de &lt;st1:personname productid="la Revolución Mundial." st="on"&gt;la Revolución Mundial.&lt;/st1:personname&gt; Eran absolutamente conscientes de que sólo el triunfo de la revolución en un país avanzado, especialmente Alemania podría asegurar el mantenimiento de octubre y el inicio de la transformación socialista de Rusia e internacionalmente, en consecuencia el primer decreto del gobierno soviético a todos los pueblos del mundo era a favor de un armisticio inmediato y de una paz democrática basada en la autodeterminación y la renuncia a las anexiones; los bolcheviques publicaron los acuerdos secretos del gobierno Kerenski con los aliados y repudiaron los territorios que habían sido prometidos a Rusia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Esto tuvo un efecto poderoso en la clase obrera mundial. En 1.917 un motín masivo afectó a 54 divisiones del ejército francés, y en diciembre empezó una oleada de huelgas que culminó en el mes de mayo con una marcha de 250.000 trabajadores en Paris; las huelgas en Gran Bretaña durante 1.918 afectaron a más de un millón de trabajadores, en enero de 1.918 700.000 obreros de Austria-Hungría participaron en una huelga general a favor de las propuestas de paz de los bolcheviques; en febrero los marineros austro-húngaros se unieron a las protestas tomando por un tiempo el control de la flota de guerra.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Con las negociaciones de Brest-Litovsk los bolcheviques emprendieron una campaña sistemática dirigida a los trabajadores y soldados alemanes. Karl Radek organizó la distribución de millares de panfletos con la llamada de paz del gobierno soviético, por las trincheras. Además de inició la edición de DIE FACKEL (&lt;st1:personname productid="LA ANTORCHA" st="on"&gt;LA ANTORCHA&lt;/st1:personname&gt;) con medio millón de tirada, que exponía las posturas bolcheviques, y se distribuyó profusamente en todo el frente de guerra.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los bolcheviques estimularon la organización de los prisioneros de guerra alemanes (había mas de 165.000 soldados y 2.000 oficiales), y muchos de ellos fueron ganados al comunismo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Para los bolcheviques y Lenin en particular, la revolución de octubre despertaba grandes esperanzas para obligar a los líderes espartaquistas a romper políticamente con los socialdemócratas y construir una organización revolucionaria. &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;La  Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt; influenció decisivamente a muchos líderes que como Franz Merhing abogaban por construir un partido revolucionario. Todos los líderes espartaquistas simpatizaban y se reclamaban solidarios con &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt;, pero seguían sin adoptar resoluciones serias en el terreno de la construcción de una organización.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rosa Luxemburgo por su parte polemizó con los bolcheviques sobre asuntos de gran importancia, como la política agraria bolchevique, la persecución de las tendencias socialistas, o la política exterior de paz que para Rosa retrasaba el final de la guerra y la explosión de la revolución alemana. A pesar de todo Rosa Luxemburgo aceptó seriamente la ayuda de los bolcheviques incluso más tarde llegaría a converger con posturas que Lenin había defendido ardientemente frente a las suyas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Paralelamente la combatividad de los obreros alemanes iba en aumento. En enero del 18 se reunieron representantes de los delegados revolucionarios, la dirección del USPD y los diputados de este partido en el Landstag y en el Reichstag; aunque finalmente se acordó una resolución llamando a la huelga general, las vacilaciones de los diputados centristas hace que la convocatoria de huelga desaparezca dos días más tarde del texto. Esto no impidió que la huelga siga siendo preparada, especialmente por los delegados revolucionarios de fábricas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En este contexto se celebra &lt;st1:personname productid="la Asamblea" st="on"&gt;la  Asamblea&lt;/st1:personname&gt; de torneros de Berlín, que decide desencadenar la huelga el 28 de enero. Ese día 400.000 trabajadores se encuentran en huelga y eligen delegados (414) la mayoría revolucionarios y torneros. El programa que adopta &lt;st1:personname productid="la Asamblea" st="on"&gt;la Asamblea&lt;/st1:personname&gt; de delegados es muy similar al de los huelguistas de Leipzig en 1.917:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Paz sin anexiones ni indemnizaciones &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Representación de los trabajadores en las conversaciones de Paz &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Mejora del avituallamiento &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Derogación del estado &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Reestablecimiento de la libertad de expresión y de reunión &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Leyes para proteger el trabajo de mujeres y niños &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Libertad detenidos políticos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 72pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;o&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Sufragio universal a los veinte años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;st1:personname productid="La Asamblea Berlinesa" st="on"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La Asamblea  Berlinesa&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; elegirá un comité de acción de 11 miembros, todos miembros de los delegados revolucionarios que a su vez deciden invitar al USPD a enviar 3 representantes, invitación que se hace extensible al SPD. Por parte del USPD asistirán Haase, Ledebour y Dittman y del SPD Ebert, Scheidemann y Braun.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La participación de los dirigentes del SPD tiene un objetivo claro: boicotear la huelga y desactivar el movimiento. Ebert reclama inmediatamente paridad entre representantes de los partidos y de los huelguistas, y se posiciona en contra de muchas de las reivindicaciones aprobadas en &lt;st1:personname productid="la Asamblea. A" st="on"&gt;la Asamblea. A&lt;/st1:personname&gt; lo largo del tiempo que duró la huelga se produjeron enfrentamientos entre la policía y los huelguistas; los mayoritarios del SPD intentaron reventar el movimiento proponiendo negociaciones con el gobierno pero sólo a través de los dirigentes sindicales que el canciller está dispuesto a recibir.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Las vacilaciones de los dirigentes izquierdistas en el comité de acción fueron fundamentales en la desorientación del movimiento. Sin consignas claras, sin una táctica definida, los huelguistas se aislaron en Berlin, mientras los soldados se mantuvieron cohesionados y disciplinados bajo el mando de los oficiales. Finalmente el movimiento acaba siendo derrotado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Este desenlace se repetirá un ano después, cuando el enfrentamiento entre el proletariado berlinés y la burguesía alcance su punto más decisivo; las vacilaciones, la indecisión de la dirección revolucionaria será el factor decisivo para la derrota de la clase obrera.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;E sen cualquier caso muy ilustrativo conocer cual era la opinión de Ebert, máximo líder del SPD, sobre la huelga y su participación en la misma:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;".....Yo entré a la dirección de la huelga con la intención bien determinada de ponerle fin lo más deprisa y evitar así al país una catástrofe...".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;De esta manera los dirigentes reformistas habían cumplido a la perfección su tarea; aparecían como gente razonable a los ojos de las masas sin abandonar su fraseología socializante.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Este es un punto esencial para comprender el desarrollo de la revolución alemana. Los dirigentes derechistas de la socialdemocracia, actuaron coherentemente como los mejores y más decididos servidores de la burguesía; no encontraremos vacilación ni sentimentalismos en su forma de actuar; por el contrario siempre se guiaron por una táctica muy flexible al servicio de sus objetivos estratégicos fundamentales, abortar la revolución y restituir el poder a la burguesía garantía del mantenimiento de sus privilegios materiales y prestigio social.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La ausencia de una organización seria por parte de los espartaquistas, les impide aprovecharse de las ventajas de la situación. A lo largo de 1.918 los marxistas alemanes podrían haber construido un partido de masas. Pero ni siquiera toda la ayuda financiera y técnica de los bolcheviques, que enviaron a Joffe como embajador en Berlin, les permitió explotar toda la efervescencia revolucionaria. De hecho no sólo se estaba produciendo un proceso de radicalización entre los obreros, la juventud socialdemócrata estaba girando con rapidez hacia las posiciones mas izquierdistas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Con el estallido de la revolución, los espartaquistas constituirán una minoría conocida pero sin organización, con pocos cuadros y muy desconexos de las fábricas y los sindicatos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;V. ALEMANIA EN REVOLUCIÓN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;IV. I. NOVIEMBRE: EL FEBRERO ALEMÁN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El impacto de la revolución de octubre en la situación alemana es tremendo; desde la socialdemocracia mayoritaria, toda la propaganda se orientó a convencer a la población de que las soluciones rusas no eran aceptables para un país como Alemania. Esto no impidió sin embargo que el proceso de radicalización continuara un ascenso. El USPD se vio obligado a girar permanentemente a la izquierda, y en su conferencia de septiembre los dirigentes tuvieron muchas dificultades para impedir la aprobación de una resolución política a favor de la dictadura del proletariado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;También los espartaquistas dan pasos adelante y en octubre celebran una conferencia donde se aprueba un programa de acción:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Amnistía para todos los adversarios a la guerra, civiles y militares &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Abolición de la ley sobre mano de obra &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Abolición del estado de sitio &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Anulación de todas las deudas de guerra &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Incautación de la banca, minas y fábricas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Reducción del tiempo de trabajo &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Aumento de los salarios bajos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Incautación de las propiedades rurales grandes y medianas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Concesión a los militares del derecho de reunión y organización &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Abolición del código militar &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Función disciplinaria a cargo de delegados elegidos por los soldados &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Abolición de los tribunales militares &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Abolición de la pena de muerte y de trabajos forzados por crímenes políticos y militares &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Entrega de los medios de abastecimiento a los representantes de los trabajadores &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Abolición de los landers y destitución de las dinastías reales y principescas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Para la realización de este programa llaman a la constitución de consejos de obreros y soldados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La temperatura del ambiente había subido de tal manera que los socialdemócratas oficiales presionan para que Liebknecht filera liberado. Los dirigentes del USPD una vez que el líder espartaquista es puesto en libertad, le invitan a formar parte de la dirección, a lo que Liebknecht pone condiciones; finalmente aceptará formar parte a titulo consultivo del Comité Ejecutivo, especialmente para trabajar junto a los delegados revolucionarios, que constituyen la auténtica vanguardia del movimiento obrero berlinés.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;A estos hechos le suceden las acciones preparatorias de un golpe decisivo a la guerra y la política reaccionaria del gobierno. Los delegados revolucionarios se constituyen en la capital como Consejo Obrero provisional, y organizan una intensa agitación callejera. El debate ha dado un paso adelante y la polémica se centra en si es posible pasar a la etapa insurreccional sin pasar por la huelga general.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Haasse apoyado por Muller dirigente de los D-R proponen fijar la fecha de la insurrección par el 11 de noviembre; Ledebour propone el 4, y Liebknecht aconsejado por los delegados bolcheviques combate ambas y rechaza toda propuesta de insurrección armada sin una previa movilización de las masas que les lleva a aceptar esta salida. Para Liebknecht es imprescindible lanzar la consigna de la huelga general y organizar manifestaciones armadas como paso previo a la insurrección. Durante la huelga general las acciones deberían ser cada vez más audaces hasta llegar a la insurrección armada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Finalmente tanto la moción de Lebedour como la de Liebknecht es rechazada y se aprobó la de Hasse. Sin embargo en Sttugart la huelga se hace efectiva al día 4 y ese día se eligen consejos obreros en todas las fábricas; el movimiento lo mismo que en Leipzig en el 17, o Berlín en enero del 18, queda aislado y finalmente es derrotado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;IV. II. &lt;st1:personname productid="LA INSURRECCION DE" st="on"&gt;LA  INSURRECCION DE&lt;/st1:personname&gt; LOS MARINOS EN KIEL&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El Estado Mayor Alemán había fracasado estrepitosamente en todos sus objetivos militares, la inactividad del frente del este, donde los soldados alemanes sufrían los efectos de la propaganda bolchevique, el desgaste terrible de sus tropas en el oeste y la intervención de los Estados Unidos en la guerra con su potencial bélico intacto, desequilibró totalmente la correlación de fuerzas a favor de los aliados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Siguiendo fiel a sus más reaccionarias tradiciones el E. Mayor se preparó para una última batalla donde salvar el honor de &lt;st1:personname productid="la Marina. Sin" st="on"&gt;la Marina. Sin&lt;/st1:personname&gt; embargo este último intento desesperado se transformó en la chispa que encendió la caldera de la revolución.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los marinos se amotinaron contra este sacrificio sangriento, y extendieron sus acciones a las calles de Kiel donde inmediatamente contaron con el apoyo entusiasta de los trabajadores de la ciudad. Los enfrentamientos con la policía se sucedieron pero finalmente los marineros reunidos en los navíos eligieron un consejo, que inmediatamente se hizo con el control de' la base.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En la ciudad tanto el USPD como el SPD llamaron a la huelga general y el consejo obrero que se formó se fusionó con el de los marinos; Gustav Noske, el futuro verdugo de la revolución, en aquel momento gobernador de Kiel no tuvo más alternativa que reconocer la autoridad del consejo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El movimiento se extendió por todo el territorio alemán, los trabajadores y los soldados tomaron el control de las poblaciones y de la misma forma que el proletariado ruso constituyeron Consejos de obreros y soldados. Wilhefunsharen, Bremen Hamburgo, primero en la costa y luego extendiéndose al interior de Alemania, la revolución iba cubriendo todo el territorio, Dusseldorf, Baviera, Halle, Hahan, Leipzig. La revolución comenzó de forma periférica y en Berlín los dirigentes revolucionarios tardaron en decidirse. La capital del Reich era absolutamente decisiva para el futuro de la revolución. Los líderes derechistas de la socialdemocracia percibía con mucha mayor precisión el ambiente general que reinaba en aquel momento. Tanto Ebert como Scheidemann y los líderes de los sindicatos insisten una y otra vez al canciller para obtener la marcha del Kaiser: ".... se trata de la lucha contra la revolución bolchevique que asciende, siempre más amenazante, y que significaría el caos. La cuestión imperial está estrechamente ligada a la del peligro bolchevique. Es necesario prescindir del emperador para salvar al país. Esto no tiene absolutamente nada que ver con ningún dogmatismo republicano.. ". La cita es del dirigente derechista Konrad Haenisch.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los dirigentes revolucionarios berlineses decidieron finalmente fijar la insurrección para el 11 de noviembre; sin embargo la policía interceptó todos los planes de la insurrección, lo que no impidió que inmediatamente después de los sucesos de Kiel se desarrollara una amplia agitación a favor de la insurrección. La burguesía era totalmente consciente de la peligrosidad de la situación, y ofreció a Ebert el cargo de canciller con el objetivo de apaciguar los ánimos e intentar desactivar de una manera mas efectiva el movimiento. Pero la maniobra se amplía al USPD y Ebert solicita su incorporación al gobierno.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Si en las copas de la sociedad el movimiento reflejaba una profunda inestabilidad en la base, las masas recorren victoriosas ya las calles de Berlin el 9 de noviembre, la represión no resiste el empuje del movimiento: las cárceles fueron abiertas y se liberaron a los prisioneros políticos. El movimiento había llegado a su cenit. Las masas como diría Víctor Serge tenían el poder pero no eran conscientes de ello.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Karl Liebknecht desde el balcón del palacio Imperial hace aclamar el triunfo de la república socialista; sin embargo el camino que quedaba por recorrer era largo y lleno de dificultades, los órganos de poder obrero, los consejos, estaban naciendo y los derechistas se preparaban para dinamitarlos desde dentro. La situación de doble poder había comenzado. Mientras tanto, los mayoritarios rechazaron las condiciones que los independientes a instancia de Liebknecht habían puesto para su entrada en el gobierno. Para los derechistas la revolución no tenía como objetivo subvertir el orden capitalista, sino corregir democráticamente los excesos del régimen. Desde el primer momento los consejos eran un problema que había que aceptar de forma temporal, hasta que se eligiera una Asamblea constituyente que decidiese la naturaleza del régimen alemán. Mientras tanto el gobierno socialdemócrata rechazaba toda dictadura de clase y abogaba por la participación de los partidos burgueses en el gobierno.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Finalmente como era de preveer los líderes independientes, centristas, optaron por la entrada en el gobierno, lo que a medio plazo atizaría la radicalización de la base del U.S.P.D.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los acontecimientos de noviembre habrían culminado una etapa fundamental de la revolución alemana. Como en la revolución de febrero en Rusia, los trabajadores disponían del poder pero no eran conscientes de ello. Sin embargo, si en Rusia existía un partido con una estrategia y con dirigentes que previeron el desarrollo de los acontecimientos, en Alemania el ala revolucionaria no tenía las posiciones ni las perspectivas del bolchevismo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La situación en Alemania era profundamente contradictoria. Como en Rusia, millones de obreros y soldados que participaron activamente en política a partir de los sucesos de Kiel, lo hicieron a través de sus organizaciones tradicionales y especialmente del SPD. La traición de los dirigentes oficiales de la socialdemocracia a la revolución no era percibida aun por las masas del proletariado que se habían sacudido del Kaiser y pensaban con acierto que algo muy importante estaba cambiando. Su inexperiencia les impedía sacar todas las conclusiones de estos acontecimientos. Como el proletariado ruso, en febrero las ilusiones democráticas estaban todavía muy arraigadas entre los trabajadores alemanes después de noviembre. Por tanto, las perspectivas y la táctica de los revolucionarios tendrían que considerar muy seriamente esta realidad. Lenin insistía una y mil veces que la vanguardia debe explicar pacientemente su programa al conjunto de la clase. Esta tarea de propaganda, aprovechando de forma hábil el desarrollo de los acontecimientos permitiría atraer a la clase al campo de la revolución. Pero las masas antes de romper con su vieja dirección necesitan de enormes acontecimientos que le convenzan de que ya no es posible apoyar a los viejos dirigentes si quieren cambiar unas condiciones de vida. No es menos cierto que no todas las capas de clase obrera sacan automáticamente las mismas conclusiones al mismo tiempo, siempre hay un sector más avanzado que constituye la vanguardia, pero este sector por si solo no puede hacer la revolución; necesita del apoyo consciente de la mayoría del proletariado y de la neutralidad al menos de las capas medias para tomar el poder; la vanguardia no hace la revolución, se prepara para la revolución. En noviembre se abría una etapa decisiva donde el objeto central debería haber sido luchar por profundizar y consolidar el poder de los consejos, conquistar la mayoría en su seno y en los sindicatos y en el SPD, y atraer con firmeza en los principios pero con flexibilidad en las formas a los mejores destacamentos de la revolución, encuadrados en ese momentos en las filas de los delegados revolucionarios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;IV. III. EL GOBIERNO SPD-USPD. DOBLE PODER EN ALEMANIA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El 10 de noviembre se celebró &lt;st1:personname productid="la Asamblea General" st="on"&gt;la Asamblea General&lt;/st1:personname&gt; de delegados obreros y soldados que debía decidir la composición del nuevo gobierno revolucionario; la reunión había sido cuidadosamente preparada por Ebert y Scheidemann que utilizaron a los soldados para imponer sus posiciones. Apoyándose en sentimientos, "la unidad de los partidos socialistas", y explotando los prejuicios de los elementos más atrasados que se acababan de incorporar al movimiento, "rechazo a la violencia", "a la dictadura bolchevique", etc..., los derechistas consiguieron un triunfo importante en la reunión.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La elección del Comité Ejecutivo de los consejos se hizo de forma muy confusa; los líderes del SPD exigieron paridad de representación de los dos partidos obreros. La presión se impuso y los independientes rechazaron la representación proporcional en base al apoyo real de ambos partidos en las fábricas y finalmente aceptaron la representación paritaria. Ebert se convertiría de esta manera en jefe del Comité Ejecutivo de los consejos y a la vez del gobierno legal.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Durante todo el periodo de lucha por el control de los consejos los líderes del SPD actuaron con firmeza y decisión; reclamaron la unidad, es decir la paridad, allí donde eran débiles y los miembros del USPD renunciaron a la proporcionalidad, sin embargo tal método no se utilizaba en los pocos casos donde los del SPD eran mayoritarios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Todas estas concesiones transformaron radicalmente la representación proletaria. Desde la base de las fábricas hasta la cima de los consejos la representación del SPD iba aumentando decisivamente.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;No obstante, a pesar de las maniobras de los líderes derechistas, el poder de los consejos se afirmó parcialmente. Las autoridades se vieron obligadas a reconocerlos ciudad a ciudad. Se trataba de utilizar a los consejos para recomponer el poder burgués. Para ello la burguesía utilizaría por un lado a la socialdemocracia cuyos líderes se encuentran entregados a la tarea sin fisuras, y por otro el aparato militar, aunque en este último caso deberán de organizar sus propias unidades de confianza, pues el ejército también experimenta la misma ruptura que la sociedad alemana.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Por otra parte, toda la maquinaria de la burguesía, con el SPD como ariete, se pone en marcha para combatir en el terreno político a los revolucionarios. La campaña que se desató contra el bolchevismo alcanzó dimensiones de auténtica cruzada; se formo una auténtica coalición entre la clase dominante, el aparato estatal con sus miles de funcionarios y la vieja socialdemocracia, para combatir la revolución y defender la propiedad y el orden; ahora el objetivo era establecer una nueva legalidad basada en el sufragio universal para elegir una Asamblea Constituyente que liquidara definitivamente el Gobierno de los Consejos. En este proceso los líderes del USPD siguen en todos los aspectos decisivos la pauta que marcan Ebert y compañía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Durante este período la ausencia de una fuerte organización marxista como la de bolcheviques en Rusia, impidió una propaganda sistemática para ganar el poder para Consejos; además, la ausencia de una educación sistemática de los cuadros en la táctica, métodos, la propaganda paciente para conquistar a las masas, una evaluación sobria del estado de ánimo de la clase, consignas adecuadas a cada momento, hace que las tendencias ultraizquierdistas impacientes por tomar el poder, se vayan haciendo dominantes en el seno de las fuerzas revolucionarias.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;IV. IV. LOS SOCIALPATRIOTAS Y EL ESTADO MAYOR&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los jefes militares que habían combatido en la gran guerra percibían con especial agudeza la necesidad de contar con el apoyo firme de Ebert y compañía; lo más preciado para ellos, en la medida que las posibilidades de aplastar por la fuerza el movimiento constituía un serio riesgo, era poder distraer las energías de la revolución y finalmente desbarataría.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Heindemburg declaró abiertamente que los militares estarían dispuestos a colaborar con el canciller para "evitar la extensión del terrorismo bolchevique en Alemania".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Víctor Serge en su libro "El año 1 de &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt;" cita las memorias del general Grener, muy significativas: "... concertamos (el alto comando y los jefes socialdemócratas) una alianza contra el bolchevismo... Conferencié todos los días con Ebert. Mi objetivo era arrancar el poder a los soviets de los obreros y los soldados. Proyectábamos hacer entrar en Berlin diez divisiones. Ebert estaba de acuerdo con nosotros.... Los independientes y los soviets exigieron que las tropas entrasen sin armas. Ebert consintió en que entrasen bien armados. Trazamos un plan detallado de acción en Berlín...".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La burguesía alemana tenía mucho más vigor en ese momento que la burguesía rusa, cuenta con un cuerpo de oficiales y de un aparato ágil y disciplinado, la socialdemocracia. La ofensiva burguesa se extiende a muchos terrenos: en el sindical, la patronal llegó a un acuerdo con los líderes de los sindicatos, aceptando las reivindicaciones laborales. En el frente de la prensa, la socialdemocracia intenta una y otra vez obligar a los independientes y a los espartaquistas abandonar las imprentas que han tomado a los grandes editores y desde las que editan su presa diaria. En nombre de la libertad de expresión abogaban contra la incautación de periódicos y por que los grandes propietarios pudieran seguir controlando estas palancas fundamentales de información. La burguesía empieza a organizar su propio grupo de choque callejero: la "Liga antibolchevique", financiada por los grandes consorcios económicos, se dedica a realizar una incansable propaganda contra los líderes espartaquistas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Desde el gobierno, los líderes del SPD realizan un intenso trabajo para boicotear los consejos. No sólo confirman a todos los funcionarios estatales en sus puestos, sino que se lanzan a un ataque a fondo contra aquellos consejos que más obstaculizan su tarea contrarrevolucionaria como es el caso del Consejo de Obreros y Soldados de Berlín, más conocido como el Ejecutivo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los soldados habían jugado un papel muy importante en la insurrección de noviembre. De hecho a pesar del apoyo que pudo organizar el SPD en el seno del ejército, la tropa se veía afectada muy de cerca por los acontecimientos. La guerra había agotado las fuerzas de los soldados que se veían atraídos y contagiados por la lucha de la clase obrera; al fin y al cabo toda la tropa eran hijos de trabajadores.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Este elemento influía en las decisiones del Estado mayor alemán que había aceptado la constitución de los consejos porque no contaba con las fuerzas suficientes para impedirlo: de haberlo intentado la desintegración del ejército se habría hecho realidad. Cuando el consejo de Berlín decidió tímidamente la formación de una Guardia Roja, la reacción de los mayoritarios fue durísima por lo que el consejo retrocedía. No obstante los preparativos militares en el campo de la contrarrevolución no se habían paralizado. Los dirigentes del SPD se decidieron a la creación de una tropa de defensa republicana de trece a quince mil hombres que serían reclutados voluntariamente y financiada por los grandes capitalistas. La contrarrevolución armada estaba en marcha.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;IV. V. EL CONGRESO DE LOS CONSEIOS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El Congreso de los consejos supondría un golpe decisivo al poder obrero. Los mayoritarios planifican su desarrollo con extremo cuidado, impidiendo que cualquier presión externa pueda desestabilizar o impedir que se cumpla el objetivo central que se han marcado: acabar con los consejos. De entrada El Consejo de Comisarios del pueblo encabezado por Ebert había rechazado la entrada de los delegados bolcheviques que el consejo había invitado: Bujarin, Joffe, Rackowski, Jgnatov y Radek. Pero mucho más fundamental que esto, las concesiones hechas con anterioridad por los líderes del USPD en lo referido a la representatividad en los consejos locales y provinciales, se refleja dramáticamente en el Congreso. De los 489 delegados que asisten al mismo (405 en representación de los consejos de obreros y 84 de los consejos de soldados), sólo hay 179 obreros y empleados, por 71 intelectuales y 164 profesionales, periodistas y liberados del SPD y los sindicatos. En resumen 288 del SPD, 90 del USPD de los que 10 eran espartaquistas, 11 revolucionarios unidos, 25 demócratas y 75 sin partido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Ni Karl Liebknecht ni Rosa Luxemburgo habían sido elegidos por Berlín, donde los delegados se circunscribieron a personas activas en las empresas. A pesar de todo, los espartaquistas intentan influir desde el exterior; organizaron un gigantesco mitin con apoyo de los delegados revolucionarios el mismo día de la apertura con más de 250.000 asistentes. Sin embargo la mayoría socialdemócrata actúa como un bloque sobre cuestiones decisivas, si bien es cierto que la presión de las masas y de los soldados hace que sus planes no se cumplan al cien por cien. Una moción defendiendo que los consejos seguían siendo la base de la autoridad suprema en materia legislativa y ejecutiva y la necesidad de convocar un segundo congreso antes de que se adoptara la nueva constitución fue rechazada por 344 contra 98.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El Congreso finalmente se afirma contra el poder de los consejos y por la convocatoria de una Asamblea constituyente que elaborase una nueva constitución y decidiera el re'gimen político de Alemania. La derrota de los revolucionarios aumenta las divisiones en sus filas; por un lado los partidarios de conquistar la mayoría en su seno, por otro las que abogaban por combatir implacablemente &lt;st1:personname productid="la Asamblea Constituyente" st="on"&gt;la Asamblea Constituyente&lt;/st1:personname&gt; y luchar inmediatamente por el poder.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a name="V"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;V&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;. DE DICIEMBRE A ENERO DE 1.919&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;V. I. DIVISIONES EN EL ALA REVOLUCIONARIA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La impotencia de los líderes espartaquistas era evidente. Habían cometido el error fatal de no haber construido una sólida fracción marxista, organizada y disciplinada en el seno del USPD y de los sindicatos y ahora eran incapaces de contener el avance del ultraizquierdismo en sus propias filas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El once de noviembre, los espartaquistas habrán tratado su programa; para ellos el papel esencial de los revolucionarios, era esclarecer a las masas con su agitación y su propaganda, ayudarlas a conocer el papel real de la socialdemocracia, empujarlos a la lucha. Además defienden mantenerse en el seno del USPD para conquistar su mayoría. Formalmente los argumentos de la conferencia son incontestables; sin embargo estas declaraciones podían quedarse sólo en eso, si los espartaquistas no se organizaban seriamente como grupo o tendencia en el seno del USPD. Los bolcheviques no habían actuado de forma independiente, es decir como partido independiente realmente hasta 1.912, pero incluso durante el transcurso de la revolución no perdieron ninguna oportunidad de trabajar en todos aquellos organismos y organizaciones que les permitían llegar a la vanguardia, a los sectores mas avanzados. La táctica de mantenerse dentro de las organizaciones tradicionales era totalmente correcta si tenemos en cuenta hacia donde apuntaban los desarrollos en el interior de las mismas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En aquel momento millones de personas que hasta entonces habían estado apartadas de la política, soldados desmovilizados, pequeñoburgueses afectados por la guerra, jóvenes, se vuelven hacia el SPD que encarna la tradición marxista y revolucionaria antes sus ojos. Los líderes del SPD aprovecharon a fondo esa situación, y desde el poder al que le habían elevado las masas, les promete paz y democracia pero sin los sufrimientos, ni la guerra civil que estaba proyectándose sobre Rusia. La propaganda de la burguesía a favor de estos planteamientos crea, lo que Pierre Broue estima como "...un clima de seguridad, unidad y casi unanimidad..." y por eso "...a los ojos de las masas, los revolucionarios con sus excesos, sus ataques, sus acusaciones de traición socialista necesaria para que la revolución se consolide".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Incluso para los espartaquistas también había posibilidades dentro del SPD, donde existía una izquierda, integrada por gente como los delegados de este partido en el Consejo de Berlín, que eran influenciables por la presión de las masas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;A pesar de todas estas ventajas potenciales las filas espartaquistas empiezan a ser penetradas por el virus del ultraizquierdismo. Lenin definía el ultraizquierdismo como el precio que las masas tienen que pagar por la traición de sus dirigentes reformistas. No obstante la frase no iría mas allá si el ultraizquierdismo no fuera un peligro mortal para una tendencia revolucionaria en el momento decisivo. Los espartaquistas estaban sometidos a una doble presión que podía provocar su aislamiento, de una parte la que provenía de la burguesía y de la socialdemocracia, pero de otra la que llegaba de sus propios adeptos, elementos muy a menudo separados de las organizaciones de masas de la clase obrera y sin tradiciones; jóvenes para los que la experiencia bolchevique se reducía a la cuestión de la lucha armada. Estos elementos no sólo imponen su sello a las acciones espartaquistas en muchos casos sino que adoptan posiciones ultraizquierdistas muy negativas para la relación de los espartaquistas con las masas. Despreciaron y condenaron a los sindicatos como agencias de la burguesía llamando a los obreros conscientes a organizarse fuera de ellos. Son también estos sectores los que más presionan para una ruptura con los independientes. Sin duda si estas capas se hubieran encontrado con una tendencia seriamente organizada y disciplinada y sobre todo con cuadros experimentados y educados hubieran sido formados en las mejores tradiciones del marxismo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Pero muchos de estos jóvenes y no tan jóvenes revolucionarios transformaban su impotencia frente a los reformistas en impaciencia. Sustituyeron la conquista del apoyo entre las masas, por la toma del poder sin considerar seriamente el estado de ánimo ni el nivel de conciencia del proletariado en esos momentos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Mientras tanto en el terreno de los acontecimientos, Rosa Luxemburgo presionaba por la convocatoria de un Congreso extraordinario del USPD en el que pensaba que los espartaquistas lograrían una mayoría; esta idea no era en modo alguno descartada, si consideramos el proceso de radicalización de los delegados revolucionarios y de una amplia base del USPD.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;A mediados de diciembre en la víspera de la celebración del Congreso de los Consejos se celebró una Conferencia Berlinesa del USPD para decidir sobre la propuesta de Congreso extraordinario. La derecha del partido con Haase a la cabeza, defendió la colaboración con el SPD en el gobierno; finalmente la conferencia decidió que la preparación de las elecciones debería ser la tarea central de la organización. El partido en la práctica estaba profundamente dividido: los espartaquistas se habían atraído a los delegados revolucionarios que también reclamaban la celebración de un congreso extraordinario.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Existía un campo magnífico par el trabajo de los espartaquistas. No obstante sus líderes tendían a exagerar su influencia, especialmente Karl Liebknecht. Es cierto que los espartaquistas eran muy conocidos, maestros en la agitación y que sus convocatorias de manifestaciones y mítines son secundados masivamente. Esto da una sensación de potencia, aunque en realidad su organización es muy limitada. A la configuración de estas apreciaciones exageradas ayudó el que durante todo el mes de diciembre se desatara una escalada de acciones que por un lado reflejaba el ascenso de la radicalización de las masas y por otro la impaciencia de los elementos revolucionarios; se produjeron una sucesión de combates y revueltas, entre los que destacó la ocupación del edificio de Vorwats por espartaquistas que empiezan a editar el Vorwats Rojo, y que se convertiría en una conquista emblemática para los revolucionarios. Todos estos acontecimientos cristalizan con la formación de dos líneas en el seno de los espartaquistas: por un lado Rosa Luxemburgo y Leo Jogiches para los que la burguesía domina provisionalmente la situación, y por tanto hay que centrar fuerzas en la campaña electoral a &lt;st1:personname productid="la Asamblea" st="on"&gt;la Asamblea&lt;/st1:personname&gt; constituyente para movilizar a las masas y conquistar su apoyo. Por otro lado los sectores más impacientes con la liga de soldados rojos, fundada por los espartaquistas, que defienden el boicot a &lt;st1:personname productid="la Asamblea Constituyente" st="on"&gt;la Asamblea Constituyente&lt;/st1:personname&gt; y la lucha por el poder.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;V. II. &lt;st1:personname productid="LA CUESTION DE" st="on"&gt;LA CUESTION  DE&lt;/st1:personname&gt; &lt;st1:personname productid="la Asamblea Constituyente" st="on"&gt;LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE&lt;/st1:personname&gt; Y &lt;st1:personname productid="LA FUNDACION DEL" st="on"&gt;LA FUNDACION DEL&lt;/st1:personname&gt; K.P.D.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La cuestión de la asamblea constituyente no puede verse como un aspecto secundario de la revolución. Entre las masas alemanas como reacción a los gobiernos antidemocráticos del Kaiser, existía un apoyo aplastante para esta reivindicación democrática. Al sector mayoritario de los espartaquistas como a los izquierdistas de Bremen, que defendían el boicot, les faltaba la comprensión de la táctica y la estrategia revolucionaria: sus consignas "Abolición de todos los parlamentos y transferencia de todo el poder a los consejos obreros y soldados" chocaba con las simpatías democráticas de las masas y permitía a los dirigentes desarrollar su campaña contra los espartaquistas como terroristas y antidemocráticos. En Alemania la convocatoria de una Asamblea Constituyente estaba ligada a los ojos de los obreros avanzados, a las aspiraciones revolucionarias.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En Rusia en 1.918 cuando los soviets, los auténticos órganos democráticos de las masas ya habían tomado el poder, &lt;st1:personname productid="la Asamblea Constituyente" st="on"&gt;la Asamblea Constituyente&lt;/st1:personname&gt; era utilizada por los terratenientes, capitalistas y seguidores de los generales blancos como vehículo de la contrarrevolución. La situación en Alemania era muy diferente. Para educar a los jóvenes cuadros, Lenin explicaba: "La táctica debe basarse en una apreciación estricta y sobria de todas las fuerzas de clase... es muy fácil demostrar el temperamento revolucionario de una vez, simplemente lanzando insultos contra el oportunismo revolucionario". En todo momento es necesario tener en cuenta en la propaganda y las consignas el estado actual de la conciencia de la clase obrera. "...No debemos condenar lo que para nosotros es obsoleto como algo que es obsoleto para la clase...". No se superan las ilusiones de las masas simplemente repitiendo abstractamente la importancia de los soviets, sino demostrando positivamente en la acción la corrección de las ideas revolucionarias y avanzando hacia éstas a través de la experiencia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Lo espartaquistas si hubieran adoptado una línea bolchevique tendrían que haber defendido una política diferente, como la que Lenín y sus camaradas siguieron a partir de febrero:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Explicar la línea proletaria &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Criticar la política pequeñoburguesa &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Desarrollar agitación y propaganda &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Organizar, organizar y organizar &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;En este contexto de confusión política en el seno de la vanguardia revolucionaria se produjo la fundación del Partido Comunista (KPD (s)).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Rosa Luxemburgo y Leo Jogiches siguen insistiendo en que es necesario permanecer en el USPD y que la fundación del KPD es prematura. Las presiones de la militancia, de los comunistas de izquierda por formar un nuevo partido, y también de Karl Radek como delegado bolchevique se impusieron finalmente.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El Congreso de fundación se reunió en Berlín el 30 de diciembre de 1.918, con 83 delegados provenientes de los espartaquistas y 29 de los IKD de Bremen. Como era previsible las polémica central fue en torno a la participación o no en las elecciones a &lt;st1:personname productid="la Asamblea Constituyente." st="on"&gt;la  Asamblea Constituyente.&lt;/st1:personname&gt; Rosa Luxemburgo explicó con claridad la realidad de la situación: la revolución alemana no está madura, las masas no están maduras para derribar &lt;st1:personname productid="la Asamblea Constituyente." st="on"&gt;la Asamblea Constituyente.&lt;/st1:personname&gt; Muestra por otra parte las contradicciones en las que incurren los partidarios del boicot que por una parte temen los resultados de las elecciones en la conciencia de las masas y por otra parte creen que estas están lo suficientemente preparadas para apoyar el boicot.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Otto Ruhle encabezaba la línea ultraizquierdista defendiendo la insurrecaón a corto plazo, la salida de los sindicatos etc...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El congreso aprueba la política del boicot pero dando muestras de su incoherencia también adopta el programa político presentado por Rosa Luxemburgo que es una condena de la línea izquierdista. Las conclusiones en materia de organización son muy pobres. La estructura del partido es igual de difusa que la vieja liga espartaquista, y se mantiene una abierta hostilidad a la centralización; no hay por tanto en el terreno organizativo tampoco, como no podía ser de otra manera, la adopción de una política bolchevique.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Pesó la decisión mas grave del Congreso, que es una consecuencia de la actitud ultraizquierdista de los delegados en el fracaso de las conversaciones con los delegados revolucionarios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los delegados revolucionarios que agrupan a la vanguardia del proletariado berlinés, son hostiles a las acciones aventureras y exigen el abandono de la política de boicot, el establecimiento de una comisión de programa paritaria y representativa en las redacciones del periódico, octavillas etc..., como condiciones para adherirse a la nueva organización. Condiciones que eran de todo modo perfectamente aceptables y que hubieran llevado al partido comunista a la flor y nata de la vanguardia obrera. Sin embargo estas proposiciones fueron rechazadas por los delegados que la consideraron una imposición inaceptable. No es de extrañar que en estas circunstancias, si tenemos en cuenta la incoherencia de las decisiones adoptadas en el congreso, y el rechazo de las propuestas de los D-R, Leo Jogiches afirmara, no sin razón, que la fundación del KPD había sido prematura. Los acontecimientos posteriores vendrían a darle enteramente la razón.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;V.III. &lt;st1:personname productid="LA INSURRECCJON DE" st="on"&gt;LA  INSURRECCJON DE&lt;/st1:personname&gt; ENERO: &lt;st1:personname productid="LA REVOLUCION ES" st="on"&gt;LA REVOLUCION ES&lt;/st1:personname&gt; DECAPITADA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;V. III. I. &lt;st1:personname productid="LA CONTRARREVOLUCION EN" st="on"&gt;LA  CONTRARREVOLUCION EN&lt;/st1:personname&gt; MARCHA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;A pesar de las carencias de los espartaquistas y de la política ultraizquierdista aprobada en el congreso fundacional del KPD no todo estaba perdido para la revolución ni mucho menos. Los acontecimientos pujaban a favor del proceso de radicalización de las masas y las ilusiones de noviembre se estaban disipando. Sobre todo, el factor del ejército, fundamentalmente para el triunfo o el fracaso de la revolución, estaba beneficiando a la izquierda: la disciplina se descompuso y el giro radical también se imponía entre la tropa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El Estado Mayor era consciente que el momento decisivo se acercaba; a pesar de los errores de los revolucionarios una creciente polarización acercaba a las masas hacia las posturas más radicales y eso se palpaba con el desgaste del gobierno Ebert. La socialdemocracia no podía controlar a las masas sólo por medio de las instituciones, de ahí que el gobierno cediera crecientemente a las presiones del Estado Mayor. Los socialpatriotas aceptaron la entrada en Berlín de 10 divisiones procedentes del frente con un plan deliberado: desarmar a los civiles, limpiar los barrios poco seguros y ejecutar toda persona que ejerza ilegalmente funciones de autoridad. Sin embargo el cálculo contrarrevolucionario fue fallido, igual que el intento de Kornilov en agosto de 1.917 se saldó con un estrepitoso fracaso para la reacción rusa, los militarotes alemanes no pudieron llegar a ejecutar sus planes. Una vez que las tropas entraron en Berlín, la disciplina se rompió con rapidez influidos por la agitación revolucionaria. De hecho la presión de los soldados es tan fuerte, a pesar de que en un primer momento la política oficial de la socialdemocracia parece influirlos mayoritariamente, que el Congreso de los consejos acepta una resolución que en la práctica significa la muerte del ejército tradicional. La resolución inspirada por esos "seguros" soldados, aboga por la abolición de las insignias de grado, del uniforme, de la disciplina fuera de servicio y de las señales exteriores de respeto, además se exige la elección de los oficiales por los soldados y la entrega del mando por los consejos de los soldados. Todas estas medidas son rechazadas de plano por Mindemburg y el Estado Mayor; si alguna cosa había quedado clara después del intento contrarrevolucionario era que el ejército no podía ser utilizado en los combates en las calles.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Las batallas callejeras de diciembre desataron en Berlín entre las tropas leales al gobernador socialdemócrata Wels y los marinos radicalizados, que acabaron con la retirada de los primeros son una prueba acabada de lo dicho anteriormente. La contrarrevolución debía encontrar otro instrumento para llevar a cabo su tarea. Los enfrentamientos de diciembre en Berlin despiertan a la conciencia revolucionaria a millares de trabajadores. El equilibrio ente el poder burgués y el poder obrero era sumamente inestable y ambos campos pasan revista a sus puntos de apoyo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Desde el lado revolucionario las unidades militares que pueden simpatizar con los radicales están dispersas y carecen de un Estado Mayor y relaciones estrechas con los obreros de las fábricas. La vanguardia obrera se encuentra bastante aislada de las masas. Los obreros revolucionarios se lanzan a acciones minoritarias más que dedicarse a un trabajo de explicación paciente de sus posturas y a la organización del proletariado. Todos estos hechos hacen que la vanguardia vaya por delante de las masas. La falta de una dirección firme por parte de los revolucionarios alimenta este estado de cosas. Los dirigentes independientes, de los delegados revolucionarios, y también de los comunistas vacilan permanentemente.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La situación en el campo enemigo es diferente, por lo menos en lo que se refiere a su dirección. El Estado Mayor convence a Ebert, que saca todas las conclusiones: es necesario prepararse para asestar un golpe decisivo al movimiento y restaurar la legalidad burguesa. El hombre que dirigiría el golpe se encuentra con facilidad: Gustav Nosque el antiguo gobernador de Kiel; el instrumento: el cuerpo de oficiales. La contrarrevolución trabajó deprisa en el terreno militar formando el Cuerpo Franco de Cazadores Voluntarios, que pronto contará con ochenta mil miembros en Berlín&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;V. III. II. &lt;st1:personname productid="LA PROVOCACION NECESARIA" st="on"&gt;LA  PROVOCACION NECESARIA&lt;/st1:personname&gt;: EL CASO EICHHORN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El caso Eichhorn será la prueba que las dos partes utilizaron para revisar sus fuerzas, si bien para los revolucionarios constituirá la gran oportunidad perdida.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Eichhorn dirigente de la izquierda de los independientes se había convertido en el jefe de policía de Berlín y constituía un serio escollo para los planes de los socialpatriotas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El proceso de radicalización de las masas en diciembre, se había reflejado en el gobierno con la dimisión de los ministros independientes, este momento fue aprovechado por Ebert y cía:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;el Vorwats lanza a partir del 1 de enero una campaña de difamaciones contra Eichhorn, el 4 es cesado por el gobierno, pero el afectado rechaza el cese consiguiendo la solidaridad de las organizaciones revolucionarias de Berlín. Toda la vanguardia se moviliza en las fábricas, calles, consejos, apoyando con resoluciones al ex-jefe de policía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La contrarrevolución movió sus piezas y esperó la reacción de la izquierda. Rosa Luxemburgo defendió la convocatoria de una huelga general y su utilización como plataforma propagandística contra el gobierno Ebert, esperando la reacción del gobierno. Finalmente el USPD, el KPD y los delegados revolucionarios lanzaron la convocatoria de manifestación para el cinco de enero. Ese día, Berlín asiste a la demostración proletaria más importante de su historia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Silos revolucionarios hubieran tenido un plan acabado, basado en una política ofensiva, llamando a la clase obrera a cesar a los dirigentes socialdemócratas en los consejos, a realizar el armamento general del proletariado, a confraternizar con la tropa, ese día Berlín podía haber caído en las manos de la izquierda y se hubiera asestado un golpe decisivo a la reacción.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La revolución prepara momentos decisivos que si son desaprovechados ponen en peligro su futuro. El Estado Mayor Revolucionario no funcionaba como tal; enzarzado en una discusión interminable, permitió que el día 5 transcurriera para desesperación de cientos de miles de trabajadores, sin ninguna orientación precisa, sin consignas, sin objetivos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Un momento decisivo había sido desaprovechado. Como diría Gustav Noske en sus memorias: &lt;i&gt;"...si aquellas muchedumbres hubiesen tenido jefes resueltos, conscientes de sus objetivos, en lugar de estar dirigidos por charlatanes, se habrían adueñado de Berlín antes del mediodía...".&lt;/i&gt; La conclusión de los líderes revolucionarios fue la creación de un comité revolucionario. Pero lo más importante, o quizás el error mas importante es que el comité, una vez desaprovechada la ocasión del 5, se impone la tarea de derrocar al gobierno. Habían desaprovechado la acción de masas que había supuesto el 5 de noviembre y que hubiera permitido un paso adelante en modificar a favor de los revolucionarios la correlación de fuerzas, pero influidos por el ambiente y por la extensión de la demostración del 5, se plantearon como meta ni mas ni menos, derrocar al gobierno, tomar el poder sin preparación, sin milicias obreras, sin que las masas berlinesas estuvieran convencidas de ello por no hablar de las del resto de Alemania. La declaración de derrocar al gobierno también fue apoyada por Liebknecht frente a la oposición de Rosa Luxemburgo y Leo Jogiches.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Para añadir más confusión al ambiente, el comité volvió a llamar a una manifestación para el 6 de enero, pero para conseguir un paso adelante frente a la acción del 5, es decir una participación mayor o al menos igual de masiva era necesario convocar al menos a la huelga general. A pesar de que el seis, cientos de miles se encuentran finalmente en huelga, las fuerzas para batirse por el poder son muy reducidas y no superan 10.000 hombres. Mientras tanto la contrarrevolución se encuentra decidida a pasar a la ofensiva y ya a finales de la tarde del seis el movimiento por la toma del poder aparece en claro retroceso. El que tenía que ser el factor decisivo en la insurrección, el Estado Mayor Revolucionario, está en crisis. La central comunista está sin una dirección clara y las posiciones de sus líderes son contradictorias.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Redek lanza un mensaje desesperado para volver al trabajo; Rosa Luxemburgo considera la retirada innecesaria y Jogiches quizá el más lúcido exige la desautorización de Liebknecht y Pieck que han apoyado la decisión aventurada de lanzar la lucha por el poder.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Finalmente las negociaciones entre los revolucionarios y la reacción se imponen a partir de la noche del 6. El gobierno seguro de sus posiciones exige la evacuación de todos los edificios ocupados por fuerzas revolucionarias, como cuestión previa a cualquier acuerdo. La socialdemocracia moviliza sus fuerzas, que son muy numerosas y convoca acciones y mítines frente a la cancillería, donde se desata a fondo toda la histeria contra Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht y el resto de los dirigentes comunistas, que son acusados de terroristas y de querer sumir a Alemania en una dictadura de clase. Los reformistas advierten que están dispuestos a combatir la "violencia" con la violencia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;El 9 de enero, ya con los líderes oficiales del USPD en retirada, el KPD, los delegados revolucionarios y el ejército berlinés anuncian la ruptura de negociaciones y en una acción desesperada llaman a la huelga general y a las armas. Esta acción no contaba con el apoyo de las masas de Berlín que no están dispuestas en su mayoría a batirse en una guerra civil. Ejemplo de ello es la actitud de miles de obreros en las fábricas que se oponen a la "lucha fratricida entre los socialistas y reclaman la unidad".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Radek se da perfecta cuenta del resultado desastroso de esta táctica, e intenta corregir el rumbo de la política comunista. En ese momento escribirá las siguientes reflexiones dirigidas a Rosa Luxemburgo:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;"... En vuestro folleto sobre el programa ¿qué quiere la liga spartaquista? declaráis que no queréis tomar el poder sino tenéis detrás a la mayoría de la clase obrera Hoy las únicas organizaciones de masas que hay que considerar, los consejos de obreros y soldados, sólo tienen fuerza en el papel. En consecuencia no les domina el partido de lucha, el partido comunista, sino los social-patriotas o los independientes. En tal situación no hay que pensar en una eventual toma del poder por el proletariado. Si el gobierno cayese en vuestras manos estaríais separados de las provincias y seríais barridos en algunas horas...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;"...En esta situación la acción que decidieron el sábado los delegados revolucionarios como una réplica al ataque del gobierno social-patriota contra la prefectura de policía sólo debería tener el carácter de una protesta. La vanguardia revolucionaria, exasperada por la política gubernamental, mal dirigida por los delegados revolucionarios... ha transformado el movimiento de protesta en una lucha por el poder. Esto permite a Ebert y Scheidemann dar el golpe al movimiento berlinés para debilitarlo por completo..." y continúa "La única fuerza capaz de frenar e impedir el desastre sois vosotros: el partido comunista tiene suficientes perspicacia para saber que este es un combate sin esperanza; lo sabéis los camaradas Levi y Duncker me lo han dicho (...). Nada puede impedir al más débil batirse en retirada frente a una fuerza superior. En julio de 1.917, cuando éramos infinitamente más fuertes de lo que sois ahora vosotros, intentamos retener con todas nuestras fuerzas a las masas, y como no lo conseguimos, las condujimos con esfuerzos inauditos, hacia la retirada, huyendo de una batalla sin esperanza...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Sin embargo sus consejos no fueron escuchados por Rosa Luxemburgo, que estima la cuestión de la ocupación del edificio del Vorwats y de la resistencia una cuestión de honor, dejando a los social-patriotas la posibilidad de confundir a las masas y azuzarías contra los espartaquistas a los que acusan de promover la guerra civil y el desastre para Alemania.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Mientras tanto las fuerzas de la contrarrevolución han preparado una ofensiva brutal. El gobierno está totalmente decidido a golpear y lo hace sin dudas. Las tropas dirigidas por Noske han tomado las estaciones y el edificio de los ferrocarriles y el 9 ocupan la imprenta del Reich y cercan el edificio del Vorwats, que es bombardeado el 11. Hay centenares de muertos y la mayoría de los dirigentes revolucionarios son detenidos y la dirección revolucionaria entra en desbandada. Como más tarde escribiría Rosa Luxemburgo, la reacción impondría la paz sobre Berlín.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Finalmente Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht pasan a la clandestinidad, pero son detenidos por las tropas de Noske. Lo siguiente es ampliamente conocido: ambos dirigentes son asesinados después de haber sido torturados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La re acción ha culminado su tarea con el descabezamiento de la revolución alemana. El asesinato de Karl y Rosa trazó una frontera de sangre entre la socialdemocracia y el comunismo. Los dos mejores líderes que el proletariado alemán haya tenido en toda su historia fueron liquidados por orden de la socialdemocracia, su ejecutor Gustav Noske actuaba como había dicho que actuaría a Ebert meses atras: "... sere tu perro de presa".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;A partir del doble asesinato los Freikorps y la socialdemocracia se lanzan a destruir en todo el territorio alemán el poder de los consejos. Su éxito no preparó sino nuevos movimientos revolucionarios como los de 1.921 y 1.923..., pero eso ya no pertenece al objetivo de este trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a name="VI"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;VI&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;. CONCLUSIÓN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;br /&gt;Hemos intentado a lo largo de estas páginas establecer los ejes fundamentales de &lt;st1:personname productid="la Revolución Alemana" st="on"&gt;la Revolución  Alemana&lt;/st1:personname&gt; de 1918: sus causas, sus fuerzas motrices, los efectos de los acontecimientos internacionales, las: tácticas de ambos campos, la estrategia, y como no los hechos y la actitud de sus protagonistas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Es evidente que nuestra posición no es neutral. La neutralidad en el análisis histórico es una leyenda que sirve intereses determinados. Sin embargo la ausencia de neutralidad no es incompatible con la búsqueda de la verdad. Y la verdad es un instrumento revolucionario. Nuestra simpatía abierta con Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht y todos los militantes revolucionarios alemanes de aquellos años es absoluta, igual de absoluto que es el modesto empeño de considerar abiertamente lo que fueran sus errores.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;st1:personname productid="La Spartakus Bund" st="on"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;La Spartakus Bund&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; constituyó el mejor destacamento del proletariado alemán. Sus jefes fueron revolucionarios íntegros e intransigentes. Sin embargo carecieron a nuestro parecer de la comprensión necesaria del papel que el partido juega en la revolución. Contrarios a todo tipo de centralización, basándose en el espontaneísmo extremo de las masas, infravaloraron el papel de la organización. Las polémicas teóricas de Rosa y Lenin no fueron caprichos de ambos dirigentes. Lo que se ventilaba era mucho más importante que especulaciones intelectuales. A una teoría revolucionaria corresponden métodos y formas de organización. La teoría, el programa, sin el vehículo de la organización para llevarla a las masas, lleva el sello de la impotencia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Quizás por eso el calor de los acontecimientos y vislumbrando el resultado de la lucha, Rosa Luxemburgo vuelve a reflexionar, en enero del 18, sobre el papel del partido "la ausencia de dirección, la inexistencia de un centro encargado de organizar a la clase obrera berlinesa deben terminar. Si la causa de la revolución deben progresar, si la victoria del proletariado y el socialismo deben ser algo más que un sueño, los obreros revolucionarios deben construir organismos dirigentes para conducir y utilizar la energía combativa de las masas" (Die Rote Fahne 11 Enero 1918).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;La derrota de Enero encierra grandes lecciones; el movimiento emergía de la actitud de la vanguardia del proletariado berlinés contra la política del gobierno Ebert, pero su deseo de tomar el poder no se correspondía con la actitud de las masas ante esta cuestión.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Al igual que en Petrogrado durante las jornadas de julio de 1917 la vanguardia obrera caminaba por delante de la masa y presionaba al partido para que pasase a la acción. La experiencia y la educación de la dirección bolchevique en la que Lenin desempeñó un papel fundamental permitió a los marxistas rusos reconducir la situación y aunque la represión posterior a la derrota de julio les golpeó con dureza, su actitud consecuente les permitió aumentar su prestigio y su influencia entre la vanguardia y las masas de Petrogrado. Los acontecimientos harían lo demás.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Este desarrollo no se produjo en Alemania. Los líderes revolucionarios aceptaron las presiones del movimiento para hacerse con el poder, cuando las condiciones todavía no habían madurado. Y las condiciones que Lenin definió para la insurrección no existían todavía en Alemania, por lo menos no existían algunas de las fundamentales como que los comunistas hubieran conquistado el apoyo de la mayoría de la población. Sin embargo esta realidad pesó menos que la defensa del honor de la revolución. Como escribiera Rosa Luxemburgo: "Frente a la provocación violenta de los Ebert-Scheidemann los obreros revolucionarios estaban forzados a tomar las armas. Para la revolución era una cuestión de honor rechazar el ataque inmediatamente, con toda la energía, si no se quería que la contrarrevolución se envalentonase, si no se quería ver cuarteadas las filas del proletariado revolucionario y el crédito de la revolución alemana en el seno de &lt;st1:personname productid="la Internacional" st="on"&gt;la  Internacional&lt;/st1:personname&gt;". (Die Rote Fahne, 14 de enero de 1918).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Los acontecimiento de enero demostraron que Rosa estaba equivocada. Sin embargo esto no nos puede impedir afirmar que Rosa y sus camaradas cometieron un error propio de revolucionarios: fueron los últimos en abandonar el campo de batalla.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Hoy la historia de la revolución alemana, como la bolchevique, parecen acontecimientos que no gozan de mucha popularidad. Si nos atenemos a lo que domina en las corrientes oficiales de opinión, parece como si fueran capítulos a olvidar y enterrar en el baúl de los malos recuerdos. No nos cabe duda de que los que así piensan tienen buenas razones para hacerlo. Por nuestra parte, creemos que la crisis orgánica del capitalismo está imponiendo el triunfo de la realidad sobre las ilusiones. La caída del estalinismo permitió a la burguesía lanzar el ataque mas importante contra el marxismo que la historia ha conocido. Todo este ataque coincidió con un período de auge económico, los ochenta, que presentó a la clase obrera huérfana de ideología. Creemos firmemente que esto será un fenómeno superficial y temporal: no es la primera vez que las ideas del marxismo quedan sepultadas bajo la propaganda oficial y aisladas de las masas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Sin embargo la clase obrera reencontrará el camino para apoderarse de nuevo de la ideología con la que asegurará su liberación. Los acontecimientos y la labor militante de los marxistas, acercarán de nuevo la teoría a los trabajadores y en ese momento las lecciones de la revolución alemana serán estudiadas seriamente por la clase obrera y por su vanguardia, contribuyendo decisivamente a su preparación política.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a name="BI"&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;BI&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;b&gt;&lt;u&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;BLIOGRAFíA&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;color:red;"  &gt;: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="p2"&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="p2" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Víctor Serge, &lt;u&gt;el año 1 de &lt;st1:personname productid="la Revolución Rusa" st="on"&gt;la  Revolución Rusa&lt;/st1:personname&gt;&lt;/u&gt;, siglo XXI Editores, Méjico 1983.&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="p2" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Pierre Broue, &lt;u&gt;Revolución en Alemania&lt;/u&gt;, A.Redondo editor, Barcelona 1973.&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="p2" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  lang="EN-GB" &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  lang="EN-GB" &gt;Rob Sewell, &lt;u&gt;Revolution and Contrarrevolution in &lt;st1:country-region st="on"&gt;Germany&lt;/st1:country-region&gt;&lt;/u&gt;, Further Press, &lt;st1:city st="on"&gt;&lt;st1:place st="on"&gt;London&lt;/st1:place&gt;&lt;/st1:city&gt; 1986.&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB"  style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="p2" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;León Trotsky, &lt;st1:personname productid="la III Internacional" st="on"&gt;&lt;u&gt;la III  Internacional&lt;/u&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;u&gt; después de Lenin&lt;/u&gt;, Editorial Akal, Madrid 1976.&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="p2" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;León Trotsky, &lt;u&gt;Escritos&lt;/u&gt; (18 volúmenes), Editorial Pluma, Bogotá 1973.&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="p2" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;V.I.Lenin, El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo Editorial Progreso, Moscú 1972.&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="p2" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=";font-family:Symbol;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style=""&gt;·&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;R.Luxemburg, &lt;u&gt;Obras escogidas&lt;/u&gt;, Editorial Ayuso, Madrid 1976.&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;ul type="disc"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;R.Luxemburg, Karl Liebkneclit, &lt;u&gt;La comuna      berlinesa&lt;/u&gt;, Editorial R, Méjico 1974.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2520562928591192373-7874632696925100176?l=spartakusbund.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/7874632696925100176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/7874632696925100176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://spartakusbund.blogspot.com/2007/03/de-noviembre-enero-la-revolucin-alemana.html' title='DE NOVIEMBRE A ENERO: LA REVOLUCIÓN ALEMANA DE 1918'/><author><name>hams</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07321175729134498738</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4QBRmlSBI/AAAAAAAAABc/kwwBZrbbNUc/s72-c/index47.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2520562928591192373.post-3230152513836360140</id><published>2007-03-18T13:25:00.000-07:00</published><updated>2007-03-18T21:43:07.779-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Die SPD vor dem ersten Weltkrieg: Reformistische'/><title type='text'>Die SPD vor dem ersten Weltkrieg: Reformistische Anpassung und Kriegseintritt</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4TXhmlSDI/AAAAAAAAABs/30pS19TM0EQ/s1600-h/00211011.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4TXhmlSDI/AAAAAAAAABs/30pS19TM0EQ/s320/00211011.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5043489927579650098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table class="contentpaneopen"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="contentheading" width="100%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;        &lt;td class="buttonheading" align="right" width="100%"&gt;     &lt;a href="http://www.derfunke.de/joomla-cms/index2.php?option=com_content&amp;do_pdf=1&amp;amp;id=237" target="_blank" onclick="window.open('http://www.derfunke.de/joomla-cms/index2.php?option=com_content&amp;do_pdf=1&amp;id=237','win2','status=no,toolbar=no,scrollbars=yes,titlebar=no,menubar=no,resizable=yes,width=640,height=480,directories=no,location=no'); return false;" title="PDF"&gt;      &lt;img src="http://www.derfunke.de/joomla-cms/templates/funke2006/images/pdf_button.png" alt="PDF" name="PDF" align="middle" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;/td&gt;        &lt;td class="buttonheading" align="right" width="100%"&gt;      &lt;a href="http://www.derfunke.de/joomla-cms/index2.php?option=com_content&amp;task=view&amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;id=237&amp;pop=1&amp;amp;page=0&amp;Itemid=61" target="_blank" onclick="window.open('http://www.derfunke.de/joomla-cms/index2.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=237&amp;pop=1&amp;page=0&amp;Itemid=61','win2','status=no,toolbar=no,scrollbars=yes,titlebar=no,menubar=no,resizable=yes,width=640,height=480,directories=no,location=no'); return false;" title="Drucken"&gt;       &lt;img src="http://www.derfunke.de/joomla-cms/templates/funke2006/images/printButton.png" alt="Drucken" name="Drucken" align="middle" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;     &lt;/td&gt;        &lt;td class="buttonheading" align="right" width="100%"&gt;     &lt;a href="http://www.derfunke.de/joomla-cms/index2.php?option=com_content&amp;task=emailform&amp;amp;id=237&amp;itemid=61" target="_blank" onclick="window.open('http://www.derfunke.de/joomla-cms/index2.php?option=com_content&amp;task=emailform&amp;id=237&amp;itemid=61','win2','status=no,toolbar=no,scrollbars=yes,titlebar=no,menubar=no,resizable=yes,width=400,height=250,directories=no,location=no'); return false;" title="E-Mail"&gt;      &lt;img src="http://www.derfunke.de/joomla-cms/templates/funke2006/images/emailButton.png" alt="E-Mail" name="E-Mail" align="middle" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;/td&gt;       &lt;/tr&gt;    &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;             &lt;table class="contentpaneopen"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr  style="font-style: italic;font-family:arial;"&gt;     &lt;td colspan="2" align="left" valign="top" width="70%"&gt;&lt;span class="small"&gt;Hans-Gerd Öfinger     &lt;/span&gt;             &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;       &lt;tr&gt;     &lt;td colspan="2" class="createdate" valign="top"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;      &lt;tr  align="justify" style="font-family:arial;"&gt;    &lt;td colspan="2" valign="top"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Mit dem Bismarck'schen Sozialistengesetz hatte die herrschende Klasse versucht, durch brutale staatliche Unterdrückung die aufstrebende Arbeiterbewegung zu schwächen, zu lähmen und zu demoralisieren. Doch alle diese Versuche Bismarcks schlugen schließlich völlig fehl. Nach anfänglichen Rückschlägen erholte sich die organisierte Arbeiterbewegung recht schnell, und in jenen Jahren der Unterdrückung wuchs die Stimmen - und Mitgliederzahl der Partei auf ein vielfaches an. Der Kaiser selbst sah sich schließlich gezwungen, das Verbot der Sozialdemokratie 1890 aufzuheben. &lt;/span&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Aufschwung&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die letzten Jahrzehnte des 19. Jahrhunderts waren gekennzeichnet von einem ungeheuren strukturellen Aufschwung des Kapitalismus, der nur von kleineren Rezessionen unterbrochen war. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Deutsche Industrieproduktion&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;table style="text-align: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px; color: rgb(0, 0, 0);" bg="" width="300"&gt;     &lt;tbody&gt;         &lt;tr align="center"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);" width="15%"&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1867 - 1875&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);" width="5%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;20&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(223, 223, 223);" width="15%"&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1876 - 1886&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(223, 223, 223);" width="5%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;27&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);" width="15%"&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1887 - 1893&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);" width="5%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;39&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(223, 223, 223);" width="15%"&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1893 - 1902&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(223, 223, 223);" width="5%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;57&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;     &lt;/tbody&gt; &lt;/table&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tabelle: deutsche Industrieproduktion von 1867 bis 1902 im vergleich zu 1913(=100)&lt;/span&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Meistens kann man die Stahlproduktion als einen guten Maßstab für die Entwicklung der Wirtschaft ansehen. Der Aufschwung des deutschen Kapitalismus war so stark, daß die deutsche Stahlproduktion die englische in sehr kurzer Zeit überholte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;table style="text-align: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px; color: rgb(0, 0, 0);" bg="" width="250"&gt;     &lt;tbody&gt;         &lt;tr&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);" width="20%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(0, 128, 255);" width="40%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Deutschland&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(224, 96, 96);" width="40%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;England&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="center"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);" width="20%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1870&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);" width="40%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;0,2&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);" width="40%"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;0,2&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="center"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1880&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;0,6&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1,3&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="center"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1890&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;2,2&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;3,6&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="center"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1900&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;6,6&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;4,9&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="center"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1910&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;13,7&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;6,4&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="center"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1913&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;18,3&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;7,7&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;     &lt;/tbody&gt; &lt;/table&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tabelle: Stahlproduktion (in Mio. t)&lt;/span&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Man darf auch nicht vergessen, daß sich in jener Zeit die deutsche Industrie stark konzentrierte und monopolisierte. Es war dies die Zeit, in der viele Firmen gegründet wurden, die noch heute manche Branchen in der BRD beherrschen: Krupp, AEG, Siemens...&lt;br /&gt;Dies alles schlug sich natürlich in einem starken Anwachsen der Arbeiterklasse nieder. Die Zahl der Industriearbeiter stieg von 4,1 Mio. (1882) über 5,6 Mio. (1895) auf 7,8 Mio. (1907) an, und ihr Anteil an der gesamten erwerbstätigen Bevölkerung machte schließlich ein Drittel aus. Durch zahlreiche harte Kämpfe konnte die Arbeiterbewegung den Lebensstandard in gewissem Maße steigern. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;table style="width: 203px; height: 124px; text-align: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px; color: rgb(175, 175, 175);" bg=""&gt;     &lt;tbody&gt;         &lt;tr&gt;             &lt;td width="80"&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1870: 77&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;1881: 78&lt;br /&gt;1891: 91 &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td width="20"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td qidth="80"&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1900: 100&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;1910: 121&lt;br /&gt;1914: 134&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;     &lt;/tbody&gt; &lt;/table&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tabelle: Geldlöhne 1870-1914, Auszüge (1900=100)&lt;/span&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Natürlich stiegen auch die Lebenshaltungskosten erheblich an, aber dennoch ging es mit den Reallöhnen bergauf. Dies war aber kein gütiges Geschenk des Herren Kapitalisten, sondern ein Ergebnis großer, harter und zäher Streikbewegungen. 1888 streikten beispielsweise die Bergarbeiter im Ruhrgebiet, streikende Hamburger Arbeiter wurden ausgesperrt. Die Arbeiter forderten im Rahmen der Aktion der Sozialistischen Internationale den 8-Stunden-Tag. Diese Kämpfe wurden von den stark anwachsenden Gewerkschaften geführt, deren Mitgliederzahlen zwischen 1897 und 1913 von 412.359 auf 2.548.763 anstiegen. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Stärkung der SPD&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die erfolgreichen Kämpfe brachten nicht nur eine Lohnerhöhung, sondern auch eine Arbeitszeitverkürzung von 11 Stunden täglich (1893) auf 9,5 Stunden (1914). Die SPD umfaßte 1913 eine Million Mitglieder und wurde zur stärksten Partei im Reichstag. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hier ein Überblick der SPD Wahlergebnisse der Reichstagswahlen: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;table style="text-align: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px; color: rgb(0, 0, 0);" bg="" width="200"&gt;     &lt;tbody&gt;         &lt;tr valign="top"&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);" width="100"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Wahljahr&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(0, 128, 255);" width="50"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;absolut&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(in Mio. Stimmen)&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(224, 96, 96);" width="50"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;relativ&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1893&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;-  &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;23,3 %&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1898&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;2,10  &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;27,2 %&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1903&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;3,01  &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;31,7 %&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1907&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;3,20  &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;28,9 %&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1912&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;4,20  &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;34,8 %&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;     &lt;/tbody&gt; &lt;/table&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tabelle: Ergebnisse für die SPD bei den Reichtagswahlen (1893 bis 1912)&lt;/span&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Bei den preußischen Landtagswahlen zeigte sich besonders die starke Ungerechtigkeit des Dreiklassenwahlrechts: Von der SPD wurden mit 600.000 Stimmen ganze 6 Abgeordnete gestellt, während die Konservativen für 212 Abgeordnete nur ganze 418.000 Stimmen brauchten. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Bürokratisierung&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Für viele Genossen ist die Sozialdemokratie vor dem 1. Weltkrieg ein Musterbeispiel einer mächtigen und vorwärtsschreitenden sozialistischen Partei. Aber der Schein trügt: Die SPD war jetzt nicht mehr die sozialrevolutionäre Partei, die sie nach dem Fall des Sozialistengesetzes gewesen war. Obgleich sie immer noch an den Worten von Marx und Engels festhielt, war sie jetzt in der Praxis ein reformistische Partei mit starken bürokratischen Tendenzen.&lt;br /&gt;Die SPD gab 90 Tageszeitungen heraus, die insgesamt 1,4 Millionen Abonnenten hatten. Die Partei rühmte sich einer großen Frauenbewegung, einer Jugendbewegung, eines reichhaltigen Erwachsenenbildungsprogramms und sogar einer Schule für die Ausbildung der Parteisekretäre. Die verschiedenen Unternehmen der Partei hatten einen Gesamtwert von 21,5 Millionen Mark und beschäftigten 3.500 Leute.&lt;br /&gt;Die Anfänge einer Bürokratisierung lagen aber schon weit zurück. Schon 1879 beklagte Engels in einem Brief die Verbürgerlichungstendenzen gewisser SPD-Reichstagsabgeordneter (z.B.: Kayser, der für die Steuergesetzvorlage Bismarcks stimmte). Da die Reichstagsabgeordneten damals keine Diäten bekamen, konnten nur Kandidaten mit privaten finanziellen Mitteln gewählt werden, wie z. B. Rechtsanwälte. Die Reichstagsfraktion setzte sich so sozial ganz anders zusammen als die Masse der SPD- Wähler.&lt;br /&gt;Ab 1904 wurde der Vorstand der SPD ermächtigt, hauptamtliche Sekretäre auf allen Ebenen der Organisation einzustellen. Solche Sekretäre verdienten mit 2.000 Mark jährlich schon damals doppelt so viel wie ein gelernter Arbeiter. Gewerkschaftsfunktionäre kamen auf 5.000 bis 6.000 Mark pro Jahr. Der Lebensstandard eines solchen Funktionärs entsprach dem eines mittleren Beamten oder gar eines Kleinkapitalisten.&lt;br /&gt;Indem die Arbeiterorganisationen jetzt mehr Spartenorganisationen, Angestellte, Eigentum und Einkommen bekamen, wurden sie immer mehr in die bestehende Gesellschaft eingeflochten. Jetzt hatte die SPD mehr als ihre Ketten zu verlieren. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Erfurter Programm&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die aktivsten Parteimitglieder hatten ab 1878 in voller Wucht die Unterdrückungsmaßnahmen des Staates am eigenen Leib zu spüren bekommen. Diese Erfahrungen trugen maßgeblich dazu bei, daß die marxistische Auffassung vom Staat als Unterdrückungsinstrument in den Händen des Kapitals sich durchsetzte.&lt;br /&gt;Diese marxistische Vorherrschaft schlug sich auch im Erfurter Programm nieder, welches sich die Partei nach dem Fall des Sozialistengesetzes im Jahre 1891 gab. Dieses Programm markiert einen gewaltigen Schritt nach vorne auf dem Weg der SPD als sozialdemokratische Massenpartei. Verfasser des theoretischen Teils war Karl Kautsky, damals lange Jahrzehnte hindurch der theoretische Sprecher des Parteivorstandes und "marxistischen Zentrums". Allerdings zeigte das Programm schon eine wesentliche Schwäche und Einseitigkeit der Weltanschauung der Parteiführung auf, die später noch einmal zu fatalen Konsequenzen führen sollte. Das Programm beschrieb zwar im allgemeinen die Aussichten für die weitere Entwicklung des Kapitalismus: Einerseits eine immer weiter voranschreitende Anhäufung und Konzentration des Kapitals, andererseits ein ständiges Wachstum von Größe und Organisierungsgrad der Arbeiterklasse. Diese Widersprüche, so das Programm, spitzen sich immer weiter derart zu, daß schließlich zwangsläufig das System zusammenbricht und die Arbeiterklasse die sozialistische Revolution durchführen muß. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Tagespolitik&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Für die Verfasser des Programms war die Frage der sozialistischen Umwälzung eine rein mechanische Frage. Sie verließen sich letzten Endes darauf, daß die Machteroberung durch die Arbeiterklasse automatisch eintreten würde - in der fernen Zukunft - und deshalb beschränkte sich die Praxis der Partei auf reine Tagesforderungen ohne Verbindung mit der Perspektive, daß eines Tages sich die sozialistische Umwälzung als praktische Aufgabe stellen würde. Engels kritisierte damals die steife Trennung zwischen dem kurzfristigen (Minimal-) und langfristigen (Maximal-) Programm und umriß die Gefahren: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;"Eine solche Politik kann nur die eigene Partei auf die Dauer irreführen... Dies Vergessen der großen Hauptgesichtspunkte über den augenblicklichen Interessen des Tages, dies Ringen und Trachten nach dem Augenblickserfolg ohne Rücksicht auf die späteren Folgen, dies Preisgeben der Zukunft der Bewegung um der Gegenwart willen mag 'ehrlich' gemeint sein, aber Opportunismus ist und bleibt es... ."&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Engels, Kritik am Erfurter Programm,1891).&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Engels war sich im klaren darüber, daß in dieser vergleichsweise ruhigen kapitalistischen Aufschwungszeit die Aufgabe darin bestünde, in Teilkämpfen um selbst die kleinsten Verbesserungen die Kraft von SPD und Gewerkschaften zu stärken. Dieser Periode würde jedoch unmittelbar ein Zeitabschnitt von Kriegen und revolutionären Umwälzungen folgen, in dem diese Macht der Arbeiterbewegung sich entscheidend auf die politische Machteroberung als dringende, unmittelbare Aufgabe umorientieren müßte. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Bernstein&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Eduard Bernstein, der denjenigen Teil des Erfurter Programms schrieb, in dem die Tagesforderungen enthalten sind, gilt heute als "Erfinder" des Revisionismus. Bernstein gab aber lediglich der reformistischen Tagespraxis der SPD theoretischen Ausdruck. Er ließ sich von dem langen Aufschwung blenden und zog die Schlußfolgerung, daß der Klassenkampf überflüssig sei, weil der Kapitalismus ständig den Lebensstandard der breiten Masse verbessern könne. Er erklärte den Marxismus für "überholt". Die praktische Arbeit der SPD müsse sich ausschließlich beschränken auf parlamentarische Arbeit und den Ausbau von Reformen auf der Grundlage des Kapitalismus. Die Ideen Bernsteins sind vor allem auch wieder in der Nachkriegs-SPD aufgewärmt worden, was in den Reden der heutigen Parteiführer und im Godesberger Programm seinen Ausdruck fand. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Luxemburg&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Auf der Linken entstand die Strömung der sogenannten "Linksradikalen". Rosa Luxemburg entwickelte zu Beginn des Jahrhunderts ihre politischen Ideen unter dem Eindruck einer sich verschärfenden nationalen und internationalen politischen Krise. Die Massenstreiks im Ruhrgebiet 1905 führten dazu, daß sie forderte, daß solche Bewegungen von SPD und Gewerkschaften aufgegriffen werden müßten. 1910 kam es wiederum zu schweren Zusammenstößen zwischen Polizei und Arbeitern, und Rosa Luxemburg stellte damals fest, die Partei könne einen Massenstreik weder ausrufen noch blockieren, sondern wenn er ausbricht, müsse sie ihn anführen.&lt;br /&gt;Im Gegensatz dazu war für Karl Kautsky der Massenstreik nur dazu nützlich, um Druck auf das Parlament auszuüben. Die drei Fraktionen innerhalb der SPD (Linksradikale, Marxistisches Zentrum und Revisionisten) waren die Grundlage für die spätere Herausbildung der drei Parteien KPD, USPD und MSPD unter dem Eindruck von Weltkrieg und Revolution.&lt;br /&gt;Es war jedoch eine entscheidende Schwäche des linken Flügels, daß er zwar örtlich einige Hochburgen in der Partei hatte, jedoch keine zusammenhängende Kraft darstellte wie das Zentrum und die "Bernsteinianer", die sich auf den Parteiapperat bzw. die Reichstagsfraktion stützen konnten. Der Linken fehlte eine einheitliche Stimme. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Kriegsvorbereitungen&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gegen Ende des Zeitabschnitts 1900-1913 fing die Wirtschaft an zu stagnieren. 1913 brach eine Rezession (Überproduktionskrise) aus, die bis zum Kriegsausbruch 1914 andauerte. Die Kapitalkonzentration und Verflechtung zwischen den Monopolen und Banken nahm ständig zu. Es war der Übergang vom freien Konkurrenzkapitalismus zum Imperialismus, in dem die Großkonzerne einen entscheidenden Einfluß auf die Staatsgeschäfte ausübten. Die Eisen- und Stahlkonzerne, Schiffswerften, Chemiekonzerne hatten einen Riesenhunger auf Rüstungsaufträge. Es wurden von verschiedenen Teilen der Kapitalistenklasse Interessenverbände gegründet, wie etwa der Flottenverein, der Wehrverein oder der berüchtigte Alldeutsche Verein. Diese Vereine betrieben Propaganda für Aufrüstung, Patriotismus, Kolonialismus und Krieg.&lt;br /&gt;Deutschland stieg erst viel zu spät in die allgemeine Jagd nach Kolonien ein und mußte so zwangsläufig in scharfen Konflikt kommen mit anderen imperialen Mächten, vor allem im Balkan. Mit dem Bau einer großen Kriegsflotte ab 1898 wollte die herrschende Klasse nicht nur langfristige Aufträge für die Schwerindustrie sicherstellen, sondern auch England gegenüber drohend auftreten und einen "Platz an der Sonne" (Reichskanzler von Bülow) sichern.&lt;br /&gt;Ab 1912 fielen die Interessen der westdeutschen Schwerindustrie und der ostelbischen Junker zusammen. Ihre Kriegsziele waren nicht gerade bescheiden: Eroberung weiter Teile Westrußlands (für die Junker), ein großes Kolonialreich in Afrika (zwecks Rohstoffen), deutsche Herrschaft, mittel- und westeuropäische Wirtschaftsunion, Besetzung West- und Nordfrankreichs und Belgiens. Besonders die westdeutschen Kohle- und Stahlbarone Krupp, Kirdorf und Stinnes hatten schon zuvor in Lothringen und Nordfrankreich Anteile an Bergwerken erworben und wollten sich diese natürlich absichern. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Widerstand&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die zunehmende Kriegsvorbereitung der Imperialisten stieß auf den einhelligen Widerstand der internationalen Arbeiterbewegung. Inzwischen konnte sich die Sozialistische Internationale auf stattliche sozialistische Parteien in vielen Ländern stützen. Auf internationalen Sozialistenkongressen bekannten sich die Delegierten zum internationalen Zusammenhalt der Arbeiterklasse. 1907 in Stuttgart und 1912 in Basel wurden Resolutionen verabschiedet, in denen die Internationale sich verpflichtete, einen ausbrechenden Weltkrieg auszunutzen, um den Sturz der kapitalistischen Gesellschaft zu beschleunigen. Der VORWÄRTS, Zeitung des Parteivorstandes der SPD, druckte noch am 25. Juli 1914 in einer Sondernummer einen flammenden Appell ab, der mit den Worten schloß: "Der Weltkrieg droht! Die herrschenden Klassen, die Euch im Frieden knebeln, verachten, ausnutzen, wollen euch als Kanonenfutter mißbrauchen. Überall muß den Gewalthabern in den Ohren klingen: Wir wollen keinen Krieg! Nieder mit dem Kriege! Hoch die internationale Völkerverbrüderung!"&lt;br /&gt;Am 28. Juli 1914 folgten Hunderttausende von Arbeitern in so gut wie allen Städten diesem Aufruf und demonstrierten gegen die Kriegsgefahr. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Leere Worte&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Doch wenige Tage später kapitulierten SPD und Gewerkschaften vor dem Druck und der bürgerlich nationalen Kriegsbegeisterung und zogen mit. Die SPD-Fraktion billigte am 4.8.1914 im Reichstag die kaiserlichen Kriegskredite, und der ADGB (Gewerkschaftsbund) verzichtete im "Burgfrieden" auf irgendwelche selbständigen gewerkschaftlichen Aktionen während des Krieges. Am 2. August wurden alle noch andauernden Streiks abgebrochen und die Zahlung von Streikgeldern eingestellt.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;table style="text-align: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px; color: rgb(0, 0, 0);" bg="" cellpadding="3" width="400"&gt;     &lt;tbody&gt;         &lt;tr valign="top"&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Zeitraum&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(0, 128, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Anzahl&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;             &lt;th bg="" style="color: rgb(224, 96, 96);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Beteiligte&lt;br /&gt;Arbeiter&lt;/span&gt;&lt;/th&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="right"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jan.-Juli 1914&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1199&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;94.014&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="right"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;August 1914&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;0&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;0&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="right"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sep.-Dez. 1914&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;24&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1.126&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="right"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1915&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;141&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;12.866&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="right"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1916&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;240&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;124.188&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="right"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1917&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;562&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;651.461&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr align="right"&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(175, 175, 175);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1918&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(0, 160, 255);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;773&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td bg="" style="color: rgb(255, 127, 127);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1.304.248&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;     &lt;/tbody&gt; &lt;/table&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tabelle: Streikstatistik 1914-1918&lt;/span&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die Bekenntnisse zur internationalen Solidarität verhallten wie leere Worte: Die Sozialdemokratischen Parteiführungen fast aller Länder stellten sich auf die Seite ihrer eigenen nationalen Kapitalistenklasse, und Arbeiter wurden ins Schlachtfeld geschickt, um dort Arbeiter anderer Nationen zu ermorden. Dies bedeutete nichts anderes als einen politischen Zusammenbruch der Sozialistischen Internationale. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Krieg!&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Die Tatsache, daß sich die eigene Partei- und Gewerkschaftsführung so voll und ganz auf die Seite des nationalen Kapitals gestellt hatte und jegliche Grundsätze des Internationalismus über Bord geworfen hatte, bewirkte natürlich bei der Parteimitgliedschaft wie auch der marxistischen Linken in der Partei einen unvorstellbaren Schock. Die Kriegsbegeisterung der ersten Tage, die noch große Teile der Arbeiterklasse angesteckt hatte, verflog sehr schnell als sich das wahre Gesicht des Krieges zeigte. Die Arbeitslosigkeit schnellte in die Höhe, Preise stiegen sprunghaft an, dementsprechend sanken die Löhne und die Kaufkraft drastisch. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;table style="text-align: left; margin-left: 0px; margin-right: 0px; color: rgb(175, 175, 175);" bg="" width="200"&gt;     &lt;tbody&gt;         &lt;tr&gt;             &lt;td&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1913: 130&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;1914: 134&lt;br /&gt;1915: 168 &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td width="20"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;             &lt;td&gt;&lt;nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1916: 221&lt;/span&gt;&lt;/nobr&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;1917: 329&lt;br /&gt;1918: 407 &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;     &lt;/tbody&gt; &lt;/table&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tabelle: Lebenshaltungskosten im Vergleich (1900 = 100)&lt;/span&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ab Dezember 1914 begann sich die Antikriegsopposition zu bilden. Es wurden Stimmen in der SPD laut gegen den Krieg. Allmählich brachten verschiedene SPD-Blätter Artikel, die den Krieg verurteilten. Unterdessen wurde der "Vorwärts" zweimal von den militärischen Oberbefehlshabern verboten. In Stuttgart erklärte eine Vertrauensleuteversammlung die ganze Reichstagsfraktion für "Lumpen und Schufte, die 40 Jahre lang die Partei belogen" hätten.&lt;br /&gt;Am 18. März 1915 demonstrierten 500 Frauen vor dem Reichstag gegen den Krieg. Es war dies ein erster offener Ausdruck der Unzufriedenheit. Der Reichstagsabgeordnete Karl Liebknecht, der inzwischen für seine Ablehnung der Kriegspolitik bekannt geworden war, wurde besonders begrüßt. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;SPARTAKUS-Gruppe&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;1916 traten bereits zehnmal so viele Arbeiter in den Streik wie 1915. Im selben Jahr kam es auch zu den ersten politischen Streiks, die in der Forderung nach Frieden gipfelten. Die staatliche Gewalt versuchte mit aller Schärfe, den aufkommenden Widerstand zu ersticken. Die SPD-Fraktion zog hierbei mit und schloß sogar im Januar 1916 Liebknecht aus ihren Reihen aus. Dieser war einer der Gründer der SPARTAKUS-Gruppe am 1.1.1916. Am 1. Mai desselben Jahres wurde er bei einer Kundgebung verhaftet, worauf zahlreiche Solidaritätsstreiks und Demonstrationen organisiert wurden, so in Berlin, Kiel, München, Braunschweig, Jena, Magdeburg und Hannover. Hierbei war besonders erfolgreich der Braunschweiger Jugendstreik 1916, der 2.000 junge Fabrikarbeiter umfaßte. Die Antikriegsopposition wurde immer mehr aus den Reihen führender Gewerkschafter gestärkt.&lt;br /&gt;1917 erreichte die Streikbewegung einen neuen Höhepunkt. Die wirtschaftlichen und politischen Streiks erfaßten mehr Arbeiter als im Rekordjahr 1905. Unter dem Einfluß der russischen Februarrevolution wurde im April 1917 die USPD gegründet, die sehr rasch zu einer Massenpartei der Anti-KriegsOpposition wurde. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Anti-Kriegs-Opposition&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Im Sommer kam es zu ersten Matrosenunruhen. In Wilhelmshaven meuterte die Besatzung des Panzerkreuzers "Prinzregent Luitpold", zwei berühmte Matrosen wurden daraufhin hingerichtet: Reichpietsch und Köbis. Erstmals wurden auf deutschem Boden (bzw. Hoheitsgebiet) Matrosenräte gegründet... .&lt;br /&gt;Große Streikbewegungen gab es auch in Oberschlesien, Rheinland-Westfalen und Mitteldeutschland, nicht zuletzt auch im Saarland.&lt;br /&gt;Das Jahr 1917 brachte auch eine Wende in der militärischen Lage. Die USA warfen 1,2 Millionen frische Soldaten gegen Deutschland in die Front. Der deutsche Imperialismus war im Innern wie im Äußern auf dem Rückzug. Im Januar 1918 streikten 400.000 der 650.000 Berliner Industriearbeiter. Die Forderung nach Frieden hallte durch das ganze deutsche Reich, ebenso wie weitere zentrale politische Forderungen gegen die Militärdiktatur. In immer mehr Betrieben wurden Arbeiterräte gebildet.&lt;br /&gt;Im Sommer 1918 kamen führende Generäle zur Schlußfolgerung, daß nur noch eine Liberalisierung von oben eine Revolution, von unten verhindern könne. Sie drängten den Kaiser zum Rücktritt. Der sozialdemokratische Führer Friedrich Ebert meinte in jenen Tagen vor der revolutionären Explosion: "Ich hasse die soziale Revolution wie die Sünde!"&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hans-Gerd Öfinger&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;19 June 2002&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2520562928591192373-3230152513836360140?l=spartakusbund.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://spartakusbund.blogspot.com/feeds/3230152513836360140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2520562928591192373&amp;postID=3230152513836360140' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/3230152513836360140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2520562928591192373/posts/default/3230152513836360140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://spartakusbund.blogspot.com/2007/03/die-spd-vor-dem-ersten-weltkrieg.html' title='Die SPD vor dem ersten Weltkrieg: Reformistische Anpassung und Kriegseintritt'/><author><name>hams</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07321175729134498738</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_pkprSdb-Xi8/Rf4TXhmlSDI/AAAAAAAAABs/30pS19TM0EQ/s72-c/00211011.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
